jueves, 24 de septiembre de 2015

Injusticia climática



Una hegemonía de los que consumen ciencia sin conciencia en la “COP21”


ayvuguasu

“Cesen los egoísmos, cesen los hegemonismos, cesen la insensibilidad, la irresponsabilidad y el engaño. Mañana será demasiado tarde para hacer lo que debimos haber hecho hace mucho tiempo” Fidel Castro (Conferencia ONU sobre Medio Ambiente y Desarrollo, 1992) 

En la vigésima primera Conferencia de las partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2015 (COP21 / CMP11), también llamada “París 2015”, se constituyen en hegemonía los países de la ciencia sin conciencia, al servicio del viejo orden mundial. En este espacio, sigue predominando el poder financiero mundial que solo busca seguir negociando la naturaleza en bolsa de valores. En este clima de negocios se pretende desembocar en un acuerdo internacional entre élites de una realidad que afecta a la población mundial y que está al borde del cataclismo climático. El caos climático es exponencial y tiene causas estructurales, más allá de la ciencia, urgen de conciencia, de valores y de principios políticos, éticos y ambientales , ante toda la injusticia.

La ciencia sin conciencia no logra entender que la injusticia climática es directamente proporcional a otras injusticias: políticas, sociales, económicas, territoriales; y que su causa radica en un sistema voraz, depredador, injusto que solo se fundamenta en el negocio, el libre mercado, el ambiente como un medio para explotar y acumular recursos, controlado y dirigido desde el poder global. Esta ciencia arropa su conciencia de cinismo, argumentando conceptos, postulados, cifras, estadísticas e inventos tecnológicos para justificar esta injusticia. Según la Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, la solución para el calentamiento global incluye una despoblación extrema. Christiana Figueres dijo:

“Definitivamente podemos cambiar esos números de población y realmente debemos hacer todo lo posible para cambiar esos números porque ya hoy en día, estamos superando la capacidad de carga del planeta” Esta visión malthusiana de la ONU se elabora con base en pretextos como la “igualdad social”, “ecologismo”, “lucha contra la pobreza”, “sostenibilidad”, “eficiencia”, encargándose en los argumentos los científicos que consumen ciencia sin conciencia. Schellnhuber, asesor de Angela Merkel, y profesor en Oxford, expresó en un artículo de 2009 publicado en el New York Times, sobre el calentamiento global: “Es un triunfo para la ciencia porque al fin nos ha permitido concluir las estimaciones de la capacidad de carga del planeta, que deben estar por debajo de los 1.000 millones de personas”. Estos “científicos” igualmente se encargan de diseñar tecnología sin conciencia como la manipulación deliberada y a gran escala de la naturaleza para contrarrestar el cambio climático: “La Geoingenieria”. Steve Rayner, del Programa de Geoingeniería, también de la Universidad de Oxford, en Reino Unido, sostiene que "Sería irresponsable no explorar el potencial para entender las tecnologías de la mejor manera que podemos". "A lo largo de la historia humana las tecnologías de una generación crearon problemas para la siguiente. Tenemos que encontrar una forma de manejar eso, es parte de la evolución de la sociedad", añadió Rayner. El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) ha manifestado con anterioridad que la ingeniería climática podría ofrecer soluciones para atajar el cambio climático; esta opinión hegemónica sigue persistiendo en la agenda COP21. La manipulación del clima en un país es calificado como crimen de guerra por la Convención de Ginebra de 1976; bajo este argumento plantean un acuerdo internacional para tener luz verde a nivel global, lo cual consiste en garantizar el negocio de la llamada geoingeniería; buscan acordar, con el pretexto de una economía verde, una agricultura climáticamente inteligente: según ellos estos son los nuevos mecanismos de desarrollo más limpios para mitigar el cambio climático. Ante estas falsas soluciones que vienen planteando desde las multinacionales con relación al cambio climático en la ONU, la Vía Campesina, representando a unos 200 millones de campesinos y campesinas en más de 150 organizaciones campesinas, al COP21 exigen nuevamente que los gobiernos den prioridad a las necesidades de los pueblos por encima de los intereses de las corporaciones y que busquen acuerdos con soluciones climáticas verdaderas, incluyendo sistemas alimentarios campesinos que enfríen la Madre Tierra, que garanticen la Soberanía Alimentaria –basada en la agroecología campesina, conocimientos tradicionales, selección, conservación e intercambio de semillas y en el control sobre nuestras tierras, biodiversidad, aguas y territorios–; es una solución verdadera, viable y justa ante la crisis climática causada principalmente por las multinacionales. En el contexto de la COP21, programada desde el 30 de noviembre al 11 de diciembre de 2015, en París, Francia, los gobiernos prometen que por fin saldrá un “acuerdo universal y legalmente vinculante”. Ante todo ellos, la Vía Campesina estará movilizada junto a los millones de migrantes, campesinos, campesinas, indígenas, trabajadores, trabajadoras, estudiantes y luchadores por la justicia climática que estarán en las calles de París alzando sus voces de justicia, de dignidad, de vida, de humanidad. “Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha” Víctor Hugo ¡Globalicemos las luchas, globalicemos la esperanza!Fechas programada de movilizaciones:

· 28 de noviembre: Movilizaciones de masas iniciales por la Justicia Climática · 5/6 de diciembre: La aldea Global / Feria de Alternativas Populares · 9 de diciembre: Día de la Agricultura Campesina y por la Soberanía Alimentaria.

· 12 de diciembre: Acción de masas "La última palabra" por la Justicia Climática y Ambiental.

Del Rosario Ignacio Denis. Ingeniero Agroecologico graduado en Instituto Latinoamericano de Agroecologia Paulo Freire (IALA) Twitter: @yiyoparaguay Blog del Autor : http://ayvuguasu.blogspot.com/ 
Notas:

https://lastinieblasdelamente.wordpress.com/category/el-final-de-nuestra-civilizacion/cataclismo-planetario/ 

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=189805 

http://viacampesina.org/es/index.php/acciones-y-eventos-mainmenu-26/cambios-climcos-y-agro-combustibles-mainmenu-79/2468-la-via-vampesina-llamado-a-la-accion-para-la-cop21-en-paris 

http://www.cop21.gouv.fr/es 

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/09/130925_ciencia_geoingenieria_tecnologias_para_revertir_cambio_climatico_np http://www.cubadebate.cu/opinion/1992/06/12/discurso-de-fidel-castro-en-conferencia-onu-sobre-medio-ambiente-y-desarrollo-1992/#.VgHjhNJ_Oko

Fuente original: http://ayvuguasu.blogspot.com.es/2015/09/una-hegemonia-de-los-que-consumen.html#more
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martes, 22 de septiembre de 2015

Privatizar el Apocalipsis

La industria del armamento nuclear se adueña del dinero del contribuyente


TomDispatch



El complejo corporativo nuclearIntroducción de Tom Engelhardt
Han dirigido las empresas más rentables de la historia y, para decirlo sin rodeos, están destruyendo el planeta. En el pasado, dada la obsesión estadounidense con los terroristas, yo los llamaba “terraristas”. Me refiero, por supuesto, a los CEO de las empresas de la Gran Energía (Big Oil), quienes en estos años han hecho lo indecible para encontrar nuevas formas de explotar todas las reservas imaginables de combustibles fósiles de la Tierra y colocarlas en la atmósfera en la forma de dióxido de carbono. Hay una cosa que es cierta: tal como una vez lo hicieron los más altos ejecutivos de la industria tabacalera, la del plomo y la de los productos a base de asbestos, ellos saben qué significa esa fuente de enormes ingresos para el resto de nosotros –eche el lector una mirada a la estación de los incendios de este año en el oeste de la América del Norte– y nuestros hijos y nietos. Si usted piensa que ahora mismo el mundo está viviendo los mayores desplazamientos de refugiados, sólo espere hasta que las sequías sean aún más extremas y que aumente la inundación de las zonas costeras.
Lo escribí en 2013: “Convenientemente, con estas tres industrias, los resultados negativos llegan después de años o incluso décadas de la exposición; de ese modo resulta difícil establecer la conexión entre causa y efecto. Cada una de las industrias sabía que esa conexión existía. Cada una de ellas utilizaba esa desconexión temporal para protegerse. Una diferencia: si usted fuera un ejecutivo de la industria del tabaco, o del plomo, o del amianto, tendría la posibilidad de evitar que sus hijos y nietos estuvieran expuestos a su producto. En el largo plazo, esa posibilidad no existe cuando hablamos de los combustibles fósiles y el dióxido de carbono, ya que todos vivimos en el mismo planeta (a pesar de que también es cierto que quienes gozan de una buena situación económica en las zonas templadas de la Tierra tienen menos probabilidades de ser los primeros en sufrir las consecuencias)”.
Increíblemente, como Richard Krushnic y Jonathan Alan King lo dejan en claro hoy, los beneficios económicos buscados por una segunda tanda de altos ejecutivos están igualmente estrechamente vinculados con la posibilidad de destruir el planeta (al menos en su carácter de entorno habitable para el ser humano y muchas otras especies) y la eventual muerte de decenas de millones de personas. Esos ejecutivos son los que dirigen las empresas que desarrollan, mantienen y modernizan nuestro arsenal nuclear; al igual que con las empresas del sector de la energía, ellos utilizan sus grupos de presión y su dinero para conseguir más de los mismo en Washington. Algún día, mirando hacia atrás, los historiadores (si todavía existen) sin duda pensarán que las actividades de ambos grupos son ejemplos de la suprema criminalidad.
* * *
Cómo es que la industria del armamento nuclear se queda con los dólares de los impuestos
Imagine usted un momento un auténtico absurdo: en alguna parte de Estados Unidos las muy rentables operaciones de un conjunto de grandes empresas se basarían en la posibilidad de que más pronto que tarde sus vecinos sean destruidos, y usted y todos sus vecinos fueran aniquilados. Y no solo usted y sus vecinos, sino también otras personas y sus vecinos en todo el planeta. ¿Qué pensaría usted de semejantes empresas, de semejante proyecto, de los enormes beneficios económicos que obtendrían de esa manera?
De hecho, esas empresas realmente existen. Son las de la industria del armamento nuclear y se ocupan del vasto arsenal de armamento –capaz de destruir el mundo– en manos del Pentágono. Con esa actividad consiguen extraordinarios beneficios económicos, viven una vida confortable en nuestro propio barrio y desempeñan un activo papel en la política de Washington. La mayor parte de los estadounidenses saben muy poco o nada de ellos ni de sus ingresos a pesar de que el trabajo que realizan es al servicio de un futuro apocalíptico casi imposible de imaginar.
A algo tan extraño agregue usted otra cosa improbable. Las armas nucleares han estado en los titulares durante años; aun así, durante este período toda la atención ha estado centrada en un país que no posee ni una bomba nuclear y, al menos por lo que puede decirnos la inteligencia de Estados Unidos, en realidad no ha dado señales de estar construyendo una. Por supuesto, estamos hablando de Irán. Por otra parte, prácticamente nunca aparecen en las noticias los absolutamente reales arsenales nucleares que podrían hacer estragos en la Tierra, sobre todo nuestro enorme arsenal y el de nuestro antiguo enemigo, Rusia.
En el reciente debate sobre si el acuerdo nuclear con Irán del presidente Obama evitará que ese país desarrolle alguna vez armas atómicas, usted puede buscar y rebuscar para encontrar alguna auténtica discusión sobre el arsenal nuclear de Estados Unidos, a pesar de que el Bulletin of the Atomic Scientists estima que consta de 4.700 ojivas nucleares activas. Esto incluye una variedad de artefactos como bombas aéreas, misiles basados en tierra y misiles embarcados en submarinos. Si, por ejemplo, un solo submarino del tipo Ohio –la Armada de EEUU dispone de 14 de ellos, equipados con misiles nucleares– lanzara sus 24 misiles Trident, cada uno de ellos portador de 12 cabezas nucleares de un megatón a las que se puede asignar blancos independientes, las principales ciudades del país alcanzado –en cualquier lugar del mundo– podrían ser arrasadas y morirían millones de personas.
Ciertamente, las explosiones y los incendios que se producirían enviarían a la atmósfera tanto humo y tantas partículas en suspensión que el resultado sería un “invierno nuclear”, lo que ocasionaría una hambruna de alcance mundial y la muerte posible de cientos de millones de personas, entre ellas estadounidenses (independientemente del sitio dónde se hayan disparado los misiles). Aun así, como lo cuenta el clásico libro del doctor Seuss, habría que agregar: “eso no es todo; oh no, eso no es todo”. En este momento, la administración Obama tiene planes para gastar hasta un billón de dólares [ha leído bien: un 10 seguido de 11 ceros, o 1011, en la jerga de los matemáticos] en los próximos 30 años para modernizar y mejorar las fuerzas nucleares de Estados Unidos.
Dado que el actual arsenal de EEUU representa –en el ‘lenguaje’ de los militares– una “sobrecapacidad de exterminación”, es decir, podría destruir muchos planetas del tamaño de la Tierra– ningunos de los dólares adicionales del contribuyente aumentará perceptiblemente la capacidad de “disuadir” ni la seguridad. Para aumentar la seguridad nacional en las próximas décadas –si es que acaso eso importa algo–, la precisión para dar en el blanco de unos misiles que matan a toda criatura viviente en un radio de unos cuantos kilómetros se ha reducido de 500 a 300 metros. Si semejante “modernización” no tiene ninguna importancia militar, ¿para qué aumentar el gasto en las armas nucleares?
Hay un aspecto importante de las apuestas por un Estados Unidos nuclear que por lo general no se menciona en este país: la corporación que constituye la industria de las armas nucleares. Aun así, la presión que esta corporación es capaz de ejercer en favor del gasto cada vez mayor está completamente subestimada en lo que se supone debería ser el “debate” de la cuestión.
La privatización del desarrollo de las armas nucleares
Empieza con este hecho tan sencillo: la producción, el mantenimiento y la modernización de las armas nucleares son fuente de siderales beneficios económicos para lo que, en esencia, es un cártel. Por supuesto, como tal no se enfrenta con competencia alguna de la industria de otros países, ya que el arsenal nuclear de Estados Unidos del que estamos hablando y los contratos ofrecidos por el gobierno están exentos de cualquier auditoría con la excusa de la seguridad nacional. Más aún, el modelo de negocio utilizado es el de “coste más margen”, que significa que aunque el coste final exceda al precio original ofertado, el contratista tiene garantizado un porcentaje por encima del coste de fabricación. Los altos beneficios están efectivamente garantizados y no importan la ineficiencia ni los márgenes por encima de lo presupuestado en que el proyecto pueda incurrir. En otras palabras, no hay la menor posibilidad de que el contratista pierda dinero, con todo lo ineficiente que pueda ser (lo más lejano que pueda imaginarse del modelo de producción de libre mercado defendido por las corporaciones).
Esos beneficios tan bien protegidos y las empresas que se los embolsan se han convertido en el factor principal de la promoción del desarrollo del armamento nuclear, deteriorando así cualquier esfuerzo realizado en pro del desarme nuclear. Ciertamente, parte de este proceso debería ser conocido ya que es un extensión de la clásica fórmula del Pentágono descrita tan sorprendentemente por el economista industrial Seimour Melman, de la Universidad de Columbia, en sus libros y artículos; una perversa fórmula que producía martillos de 436 dólares y cafeteras de 6.322 dólares.
Dados el proceso y los beneficios obtenidos, los contratistas del sector armamento tienen un gran interés en que la opinión pública estadounidense viva una intensa sensación de peligro e inseguridad (aunque sean ellos mismos la principal fuente de ese peligro e inseguridad). Recientemente, la Campaña Internacional de Abolición de las Armas Nucleares (ICAN, por sus siglas en inglés) publicó un sorprendente informe, Don’t Bank on the Bomb [No financie la Bomba], en el que se dio la lista de los principales contratistas corporativos y sus inversores, es decir, quienes recogerán esos inmensos beneficios procedentes de la próxima modernización del arsenal nuclear.
Sin embargo, gracias a la opacidad de la seguridad nacional con que se cubren los programas de armas nucleares de Estados Unidos, el público no dispone de una auténtica auditoría de los contratos de esas empresas. No obstante, los beneficios obtenidos gracias a las armas nucleares de al menos las más importante corporaciones ahora pueden ser rastreadas. En el sector de vectores de artefactos nucleares –aviones de bombardeo, misiles y submarinos– hay una cantidad de nombres conocidos: Boeing, Northrop, Grumman, General Dynamics, GenCorp Aerojet, Huntington Ingalls y Lockheed Martin. En otros sectores, como el de diseño y producción de las armas nucleares, los nombres que están en lo más alto de la lista son algo menos conocidos: Babcock & Wilcox, Bechtel, Honeywell International y URS Corporation. Cuando pasamos al reglón de los ensayos y el mantenimiento de armas nucleares, entre los contratistas están Aecom, Flour, Jacobs Engineering y SAIC; y entre las firmas de los sistemas de selección de blancos y de guía están Alliant Techsystems y Rockwell Collins.
Algunos pequeños ejemplos de contratos: en 2014, a Babcock & Wilcox se le asignaron 76,8 millones de dólares para trabajar en la mejora de los submarinos de la clase Ohio. En enero de 2013, a General Dynamics Boat Division se le adjudicó un contrato de 4,6 millones de dólares para diseñar y desarrollar un submarino disuasorio estratégico de nueva generación. Es posible encontrar más información de contratos corporativos relacionados con armas nucleares en el informe ICAN, que también da los nombres de bancos y otras instituciones de inversión y financiación vinculadas con las corporaciones del armamento nuclear.
Muchos estadounidenses ignoran que buena parte de la responsabilidad del desarrollo, producción y mantenimiento de las armas nucleares no está confiada al Pentágono sino al Departamente de Energía (DOE, por sus siglas en inglés), que gasta más en armas nucleares que en el desarrollo de fuentes sostenibles de energía. Para el proyecto nuclear del DOE son claves los laboratorios federales donde se diseñan, construyen y prueban los artefactos nucleares. Entre ellos están el Sandia National Laboratory de Albuquerque, New Mexico; el Los Alamos National Laboratory (LANL) de Los Alamos, New Mexico; y los Livermore National Laboratories de Livermore, California. Estos, a su vez, reflejan una constante en los asuntos de la seguridad nacional: los llamados sitios GOCO (propiedad del gobierno pero operados por contratistas privados). En los laboratorios, este sistema representa una delegación en las corporaciones de las políticas de disuasión nuclear y otras estrategias vinculadas a estas armas. Mediante contratos con URS, Babcock & Wilcox, la Universidad de California y Bechtel, los laboratorios de armas nucleares están en gran medida privatizados. Solo el contrato del LANL llega a los 14.000 millones de dólares. Del mismo modo, la instalación nuclear de Savannah River, de Aiken, South California, donde se fabrican cabezas nucleares, está dirigida conjuntamente por Flour, Honeywell International y Huntington Ingalls. Su contrato con el DOE, que funcionará durante todo 2016 llega a los 8.000 millones de dólares. En otras palabras, en estos años en los que hemos visto el crecimiento de la corporación bélica y una significativa privatización de las fuerzas armadas y la comunidad de la inteligencia de Estados Unidos, en el mundo del armamento nuclear se ha ido dando un proceso similar.
Además de los contratistas nucleares de primera línea hay cientos de subcontratistas, algunos de los cuales dependen de la subcontratación para la mayor parte de sus negocios. Cualquiera de ellos puede tener entre 100 y varios centenares de empleados trabajando en componentes especiales o en sistemas; con su peso en las comunidades locales, estos subcontratistas ayudan a empujar los programas de modernización nuclear mediante sus representantes en el Congreso.
Una de las razones de que la rentabilidad del armamento nuclear sea tan extremadamente alta es que la Administración Nacional de la Seguridad Nuclear (NNSA, por sus siglas en inglés) del Departamento de Energía, responsable del desarrollo y la operación de las instalaciones de armas nucleares del DOE, no supervisa a los subcontratistas, lo que a su vez dificulta el control de los contratistas de primera línea. Por ejemplo, cuando el Proyecto de Supervisión Gubernamental presentó una solicitud de información sobre Babcock & Wilcox, el subcontratista encargado de la seguridad en el complejo nuclear Y-12 de Oak Ridge, Tennessee, la NNSA respondió que no tenía información acerca de ese contratista. En ese entonces, B&W estaba a cargo de la construcción de una instalación de procesamiento de uranio en Y-12. A su vez, B&W subcontrataba las labores de diseño a otras cuatro firmas y no se ocupó de fusionarlas ni de supervisarlas. Esto dio lugar a un diseño impracticable, que solo fue desechado después de que los subcontratistas recibieran 600 millones de dólares algo inservible. El caso de Oak Ridge, en el pasado mayo, a su vez, puso en marcha un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental para el Congreso que señalaba que esos problemas eran algo endémico en las instalaciones de armas nucleares del DOE.
Los lobbyistas nucleares
Los dólares provenientes de los impuestos federales gastados en el mantenimiento y desarrollo de armamento nuclear son un componente importante del presupuesto de Estados Unidos. A pesar de que es difícil precisarlo, las sumas gastadas rondan los cientos de miles de millones de dólares. En 2005, la Oficina de Responsabilidad Gubernamental informó de que cuando se trata del costo del sector nuclear ni siquiera el Pentágono tiene cifras exactas; tampoco existe algún tipo de presupuesto separado que responda al renglón de las armas nucleares. El análisis de los presupuestos del Pentágono y del Departamento de la Energía, de la Administración Nacional de la Seguridad Nacional (NNSA), como el de la información extraída de la documentación del Congreso acerca de esta cuestión sugieren que, entre 2015 y 2018, Estados Unidos gastará por lo menos 179.000 millones de dólares para mantener la tríada nuclear actual –misiles, bombarderos y submarinos– y las armas nucleares asociadas a ella, en tanto comienza el proceso de desarrollo de sus reemplazos de próxima generación. La Oficina del Presupuesto del Congreso proyecta que el costo de las fuerzas nucleares en el período 2015-2024 será de 348.000 millones de dólares –es decir 35.000 millones por año–, de los cuales el Pentágono gastará 227.000 millones de dólares y el departamento de Energía 121.000 millones.
De hecho, en realidad el precio del mantenimiento y desarrollo del arsenal nuclear es mucho mayor que cualquiera de esas estimaciones. Si bien esos guarismos incluyen la mayor parte del costo directo de las armas nucleares y los sistemas estratégicos de lanzamiento como los misiles y submarinos, así como la mayoría de los costos del personal militar responsable de mantener, operar y ejecutar las misiones, no incluyen muchos otros gastos, entre ellos los derivados de la retirada del servicio de las armas caducadas y del de deshacerse del material declarado inservible. Tampoco incluyen las pensiones ni el costo de los cuidados médicos asociados con el retiro de sus operadores.
En 2012, un informe de una comisión de alto nivel dirigida por el ex visepresidente del Estado Mayor Conjunto, general James Cartwright concluyó que “no se ha presentado ninguna razón sensata en favor del uso de las armas nucleares para solucionar ninguno de los principales problemas que enfrentamos en el siglo XXI [entre ellos] amenazas de países fuera de la ley, estados fallidos, proliferación [sic], conflictos regionales, terrorismo, ciberguerra, crimen organizado, trafico de drogas, desplazamientos de refugiados por conflictos armados, epidemias o cambio climático. De hecho, en última instancia podría decirse que antes bien se han convertido en parte del problema que en alguna solución”.
Lógicamente, para el conjunto de las corporaciones implicadas en los programas nucleares de Estados Unidos, esto carece de importancia. De hecho, mantienen en activo elaboradas operaciones de lobbying para apoyar la continuación de contratos de fabricación de armas nucleares, En un estudio de 2012 realizado para el Centro de Política Internacional, Bombs vs. Budgets: Inside the Nuclear Weapons Lobby, William Hartung y Christine Anderson informaron de que, en relación con las elecciones de ese año, los 14 principales contratistas donaron cerca de tres millones de dólares directamente a los legisladores del Congreso. No debe sorprender que la mitad de esta suma fuera a parar a los miembros de las cuatro comisiones o subcomisiones claves que controlan el gasto destinado a las armas nucleares.
En 2015, la industria de la defensa movilizó un pequeño ejército de por lo menos 718 lobbyistas y repartió más de 67 millones de dólares para presionar en el Congreso para conseguir incrementos en el gasto relacionado con las armas. Entre los principales contribuyentes estaban las corporaciones con importantes contratos para armas nucleares, entre ellos Lockheed Martin, Boeing y General Dynamics. Estas presiones pro-nucleares se vieron ayudadas por contribuciones y presión por parte de las empresas relacionadas con los misiles y los aviones que, en principio, no son del ramo nuclear. Sin embargo, algunos de los sistemas que producen estas empresas son de uso dual (convencional y nuclear), es decir, un vigoroso programa de armamento nuclear amplía su mercado potencial.
La presión continua de los legisladores republicanos para recortar los programas sociales en Estados Unidos es un mecanismo decisivo para asegurar la disponibilidad de fondos federales provenientes de los impuestos para que sean destinados a los lucrativos contratos militares. Para los 35.000 millones de dólares anuales o más que el contribuyente estadounidense pondrá en ese armamento satisfaciendo así los mezquinos intereses de un reducido número de empresas, el beneficio es el miedo a un futuro apocalíptico. Después de todo, a diferencia de los grupos de presión del resto de corporaciones, el de las armas nucleares (y del mismo modo los dólares del contribuyente de EEUU) pone en riesgo de rápida extinción la vida en la Tierra, ya sea por la destrucción directa producida por un holocausto atómico o por la drástica reducción de la luz solar que llega a la superficie terrestre como consecuencia de una especie de invierno nuclear que seguiría a un enfrentamiento nuclear. De momento, el complejo de las corporaciones nucleares está escondido entre nosotros, sus asignaciones presupuestarias y fondos blindados contra el escrutinio público y sus proyectos apenas percibidos. Esta es la fórmula para el desastre.
Jonathan Alan King es profesor de biología molecular en MIT y presidente de la Comisión por la Abolición Nuclear de la organización Peace Action de Massachusetts. 

Richard Krushnic fue gerente de préstamos inmobiliarios y analista de contratos de vivienda y negocios del Departamento de Desarrollo Barrial de Boston. Hoy día está trabajando en desarrollo comunitario en América latina.
Fuente: http://www.tomdispatch.com/blog/176047/

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lunes, 21 de septiembre de 2015

¿Por qué mueren las abejas a un ritmo alarmante?



En el hemisferiop norte el problema de la muerte de las abejas es algo muy grave: están desapareciendo. El número de abejas ha caído en picada en los últimos años en Estados Unidos y Europa, y la situación es crítica, mucho más peligrosa de lo que puede parecer a simple vista.
El fenómeno se conoce como "Colapso de Colonias", y es un problema tan sumamente importante que hasta las Naciones Unidas se han hecho eco en el tema. La mortalidad de las abejas cada vez es más alta, llegando a niveles críticos en muchas regiones del mundo.
La desaparición de las abejas tendrían consecuencias nefastas para la producción de comida, ya que son ellas, las abejas, las que se encargan de polinizar la gran mayoría de los vegetales del mundo.
¿Qué es lo que hace que las abejas estén desapareciendo? Las dos causas principales recogidas hasta ahora son las siguientes:
1-Por un lado tenemos a los plaguicidas. Los plaguicidad contienen toda clase de componentes químicos que son nocivos para estos pequeños insectos. Hay tres sustancias cuyo uso en plaguicidas ha sido prohibido por los efectos que tienen sobre las abejas. Hoy día sabemos que hasta los plaguicidas más normales que se encuentran en el mercado son de lo más nocivos para las abejas.
2-La segunda causa que hace daño a las abejas es el cambio climático y el calentamiento global, del que la mano del hombre ha tenido una consecuencia directa. Hoy día las épocas de sequías e inundaciones han cambiado y las abejas tienen que adaptarse a nuevos ciclos vitales a los que no están habituadas. Estos cambios bruscos en el clima hacen que las abejas no logren una rápida adaptación y que, por lo general, terminen muriendo por el frío o el calor.
Otras causas que se barajan son las ondas electromagnética de los teléfonos, las acciones de parásitos, enfermedades y la pérdida de biodiversidad.

http://www.ecologiablog.com/post/27630/por-que-mueren-las-abejas-a-un-ritmo-alarmante

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¿Qué es el decrecimiento? ¿y la Transición? en resumen

El decrecimiento es una corriente de pensamiento fundada en el simple hecho de la imposibilidad de mantener una economía siempre expansiva, que tiende al crecimiento ilimitado, en un planeta con recursos naturales limitados. Nació a principios de los años 70 de la mano del economista estadounidense de origen rumanés Nicholas Georgescu-Roegen. Implicaría un profundo cambio de sistema económico, productivo, ético y social. La idea sería poner límites al crecimiento económico. Pero de tal forma que, más que decrecer, palabra que denota recesión, se apostara más bien por el a-crecimiento, es decir, el salir de la lógica del crecimiento perpetuo.

El desarrollo sostenible, concepto acuñado en 1987 y en boca hoy de tantos gobiernos y economistas, sería para los defensores del decrecimiento una contradicción en sí misma. Basándose en indicadores económicos alternativos al Producto Interior Bruto (que sólo tiene en cuenta la porcentual de crecimiento pero olvidándose de la destrucción del tejido social, del medio, y por tanto de los recursos futuros), tales como lahuella ecológica o el índice de desarrollo humano, los decrecentistas aseguran que continuar creciendo es antónimo de sostenibilidad. Es un hecho probado que, desde 1980, el ser humano consume al año más recursos, y genera más residuos, de lo que el planeta es capaz de asumir y regenerar. Con lo que desarrollo, esto es, crecimiento, y sostenible, serían dos palabras contrarias, un sinsentido.
La idea, pues, sería volver, cuanto menos, a los niveles de consumo previos a 1980, cuando nuestra presión sobre el medio ambiente estaba en equilibrio con la capacidad de éste de regenerarse. No hacerlo, y seguir creciendo a expensas de lo insostenible e inviable del sistema, es abocarse al desastre tarde o temprano. Es comprometer nuestro futuro y el de las generaciones venideras. Se impone una apuesta por la racionalización de la economía, palabra cuya primera definición en la RAE es “administración eficaz y razonable de los bienes”. Si el ser humano no es capaz de comprenderlo y ponerlo en práctica de forma civilizada, se llegará al colapso de modelo y el decrecimiento no será una opción, será una triste y bárbara realidad impuesta.
El decrecimiento se pone en relación habitualmente con conceptos como la simplicidad voluntaria, que podríamos definir como “vivir con menos para vivir mejor”. Se considera que el imaginario colectivo impuesto en este mundo globalizado liga estrechamente crecimiento económico con aumento del bienestar personal y de la calidad de vida, cuando muchos indicadores señalan que, muy habitualmente, no es así.
Entre las ideas fundamentales del decrecimiento hay la apuesta por la reducción del trabajo para recuperar el olvidado ámbito del ocio y la política del ser humano, la eliminación del consumismo y la publicidad, la redistribución de la riqueza, la búsqueda de otras formas de realización personal, la producción local de alimentos para evitar insostenibles transportes, laagricultura ecológica, la multiplicación de las redes sociales, la apuesta por la comunidad, la recuperación de los oficios a nivel local.
Al ser la mayoría de los pensadores procedentes de Francia, puede decirse que este país es pionero en cuanto a la apuesta por el decrecimiento. De hecho, Francia cuenta con el Partido por el Decrecimiento. En este blog ya habíamos avanzado algunos documentales interesantes que, indirectamente, entroncan con las ideas decrecentistas. En breve, compartiremos con vosotros documentales más específicos sobre el tema.

¿Qué es?

  • La idea de que el crecimiento económico favorece la cohesión social es falsa. Éste no se traduce sino en agresiones al medio ambiente, agotamiento de recursos naturales escasos y el expolio humano y material de los países, mal denominados, pobres.

  • Sin embargo, hemos delegado en esta lógica de la producción y del consumo todo nuestro bienestar material e inmaterial, trabajando todas las horas posibles para ganar todo el dinero del que somos capaces y gastarlo, con rapidez, en adquirir bienes materiales convencidos de que así encontraremos la felicidad.
  • El decrecimiento pretende acabar con este modelo de vida “esclavo” que no nos otorga la felicidad y que, sin embargo, supera con creces la capacidad de carga de la Tierra. Esto está poniendo en peligro, no sólo nuestra supervivencia, también la del resto de seres vivos que comparten con nosotros el planeta.

  • Así, decrecer significa la reducción del consumo de bienes materiales para conquistar la felicidad por medios inmateriales. Decrecimiento significa decrecer en lo económico para crecer en lo personal, sin renunciar a las necesidades humanas básicas.

  • Hablamos de un proyecto político tanto en lo individual como en lo colectivo. En el plano individual, será responsabilidad de cada persona el replantear su modelo vital dentro de los límites del planeta. En lo colectivo, la minoría que ahora gana, deberá perder.

  • El decrecimiento es un proyecto político que no tiene cabida dentro de un sistema que prioriza el capital por delante de las personas y que es, por tanto, anticapitalista, además de autogestionario y antipatriarcal.

  • El reparto del trabajo mediante la reducción de la jornada laboral, la promoción de la vida social y el ocio creativo, una renta básica de ciudadanía, la reducción de infraestructuras y administraciones sobredimensionadas, la eliminación o reforma drástica de ciertos sectores de la economía -la industria militar, la de la publicidad, la construcción, la de la aviación y del automóvil- y el impulso de otros -medioambiental, educativo o sanitario- la preferencia por lo local en detrimento de lo global y el fortalecimiento de la democracia directa y la sobriedad y sencillez voluntarias son algunos de los planteamientos sobre los que se asienta la filosofía del decrecimiento.

Nuestros fines

  • Difundir la Filosofía del Decrecimiento

  • Entretejer una malla de personas y entidades identificadas con el decrecimiento o interesadas en sus conceptos teóricos y de implementación práctica.

  • Recoger todas aquellas ideas, sensibilidades y propuestas relacionadas con la lógica decrecentista, asumiéndolas, si procede, como presupuestos teóricos y prácticos válidos.

  • Constituir un grupo de investigación compuesto de profesionales comprometidos con el decrecimiento y cuyo cometido sea el análisis, diagnóstico y elaboración de propuestas dirigidas a establecer los principios, en torno a los cuales, vertebrar la transición programada a una sociedad decrecentista.

  • Buscar en la Sociedad Civil los cauces de financiación necesarios para el mantenimiento material del grupo de investigación.

  • Acometer la redacción, edición y publicación de materiales escritos, gráficos o audiovisuales orientados a la difusión del decrecimiento, así como de los resultados obtenidos por el grupo de trabajo.
Quien crea que un crecimiento exponencial puede continuar indefinidamente
en un mundo finito es un loco o un economista”
 (Kenneth Boulding, economista)
En el mundo globalizado se ha impuesto la idea, en nuestro imaginario colectivo, de que el crecimiento económico es imprescindible para nuestras sociedades y que con el mismo se consigue aumentar nuestro bienestar personal y calidad de vida, cuando muchos indicadores señalan que, muy habitualmente, no es así.
La consigna del decrecimiento tiene como meta, sobre todo, insistir fuertemente en abandonar el objetivo del crecimiento por el crecimiento. Sin embargo, no sólo tiene que ver con un desafío a la centralidad de PIB como el objetivo principal de la política, sino que propone un marco para la transición hacia modelos de producción y consumo más reducidos y sustentables.
El decrecimiento es una corriente de pensamiento político, económico y social favorable a la disminución regular controlada de la producción económica con el objetivo de establecer una nueva relación de equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, pero también entre los propios seres humanos.
Existe constatación científica de que la conservación del medio ambiente y de las sociedades no son posibles sin reducir la producción económica que es la responsable de la reducción de los recursos naturales (metales, minerales, energéticos, etc) y la destrucción del medio (el agua, la tierra, el aire, la flora y la fauna) y que actualmente está por encima de la capacidad de regeneración natural del planeta; cuestionando la capacidad del modelo de vida moderno para producir bienestar y la imposibilidad de generalizarlo al conjunto de la humanidad. El reto está en vivir mejor con menos.
Los partidarios del decrecimiento proponen una disminución del consumo (material y energético) y de la producción controlada y racional, permitiendo respetar el clima, los ecosistemas y los propios seres humanos. Esta transición se realizaría mediante la aplicación de principios más adecuados a una situación de recursos limitados: escala reducida, relocalización, eficiencia, cooperación, autoproducción (e intercambio), durabilidad y sobriedad.
Sus defensores argumentan que no se debe pensar en el concepto como algo negativo, sino muy al contrario: cuando un río se desborda, todos deseamos que decrezca para que las aguas vuelvan a su cauce.
El decrecimiento tiene que ver con encontrar un camino, una transición, a la justicia social, bienestar y sustentabilidad ecológica. Implica una gama de acciones a nivel individual y colectivo, basadas en un cambio de valores y en la democratización de las sociedades.
El decrecimiento tiene que ver con que sean las gentes, más que los mercados, los estados o la tecnologías, quienes decidan la dirección de la evolución de la sociedad. Tiene que ver, también, con aportar sentido a la vida humana, qué no está asociada per se con el consumo ostentoso y con el materialismo.
Los Seis Pilares del Decrecimiento (Carlos Taibo)
1) Sobriedad y Simplicidad Voluntaria;
2) Defensa del ocio creativo frente al trabajo obsesivo y, con ella, del reparto del trabajo;
3) el triunfo de la vida social frente a la lógica de la propiedad y del consumo ilimitado;
4) la reducción de las infraestructuras productivas, de las organizaciones administrativas y de los sistemas de transporte;
5) la rotunda primacia de lo local sobre lo global; y
6) políticas activas de redistribución de los recursos en provecho de los desfavorecidos y en franca contestación del orden capitalista imperante.
Las Ocho R´s del Decrecimiento (Serge Latouche)
– Reevaluar (revisar nuestros valores: cooperación vs. competencia, altruismo vs. egoísmo, etc.)
– Reconceptualizar (modificar nuestras formas de conceptualizar la realidad, evidenciando la construcción social de la pobreza, de la escasez, etc.)
– Reestructurar (adaptar las estructuras económicas y productivas al cambio de valores)
– Relocalizar (sustentar la producción y el consumo esencialmente a escala local)
– Redistribuir (el acceso a recursos naturales y las riquezas)
– Reducir (limitar el consumo a la capacidad de carga de la biosfera)
– Reutilizar (contra el consumismo, tender hacia bienes durables y a su reparación y conservación)
– Reciclar (en todas nuestras actividades).




¿y la Transición?

“Crear el mundo que queremos es una forma mucho más sutil y poderosa de actuar, que intentar destruir el mundo que no queremos”
Marianne Williamson
La Transición es la respuesta de las comunidades de personas al declive de la Era Industrial, marcada por el inminente Pico del Petróleo, desde un presente que depende de los combustibles fósiles, el consumo desaforado, la destrucción del Planeta y las desigualdades entre los pueblos, a otra realidad deseable basada en la localización de la producción, el uso de la energía y los bienes que se pueden obtener de manera sostenible de nuestro Planeta, la preeminencia de la colectividad, la recuperación de las habilidades para la vida y la armonía con el resto de la Naturaleza.
El Movimiento de Transición es el esfuerzo colectivo de más personas cada día, que optan por organizarse para hacer frente al desafío del Pico del Petróleo y el Cambio Climático, desarrollando iniciativas en sus comunidades (barrios, pueblos, islas, vecindarios, ciudades…) que aumentan la capacidad de supervivencia y bienestar, en la perspectiva de los importantes cambios que vamos a vivir en los próximos años, como consecuencia de la decreciente disponibilidad de los recursos energéticos fósiles y la alteración del clima.
Para saber más sobre las Iniciativas de Transición en España: puedes leer estarecopilación de información realizada por el Proyecto Matriz y visitar la wiki del Movimiento en España.
Película-Documental “In Transition 1.0 – De la dependencia del petróleo a la resiliencia local”
Documental “Pueblos en Transición” en el Escarabajo Verde
Manual de Transición (Lectura Imprescindible)
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lunes, 14 de septiembre de 2015

Alicia Valero: Mantenernos lejos de Thanatia



FUHEM Ecosocial
Curso de la Universidad Autónoma de Madrid: "Vivir (bien) con menos"
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José Bellver: Nuevos avances hacia una teoría del intercambio ecológicamente desigual


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Óscar Carpintero y Alberto Matarán: Pensando las transiciones bajo la amenaza del colapso

Curso de la Universidad Autónoma de Madrid: "Vivir (bien) con menos"




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Rastreando alternativas: la propuesta cooperativista en la democracia económica

Carmen Madorrán
Rastreando alternativas: la propuesta cooperativista en la democracia económica
FUHEM Ecosocial
Curso de la Universidad Autónoma de Madrid: "Vivir (bien) con menos"


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Joan Benach: El paro y la precariedad como cuestiones de salud pública




FUHEM Ecosocial
Curso de la Universidad Autónoma de Madrid: "Vivir (bien) con menos"


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Jaime Nieto: Evaluación de planes de transición energética hacia sociedades postcarbono



FUHEM Ecosocial
Curso de la Universidad Autónoma de Madrid: "Vivir (bien) con menos"


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Jorge Riechmann: Explorando las sociedades pospetróleo bajo las amenazas de colapso: tentativa hacia algunas conclusiones

FUHEM Ecosocial
Curso de la Universidad Autónoma de Madrid: "Vivir (bien) con menos"


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sábado, 12 de septiembre de 2015

Gobierno creará Agencia Boliviana de Energía Nuclear 06/11/2014

La UMSA y el Ministerio de Hidrocarburos firmaron un convenio.
El rector Waldo Albarracín durante la firma de convenio.
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Página Siete / La Paz
En 2015,  el Gobierno impulsará la creación de la estatal Agencia Boliviana de Energía Nuclear, con el fin de desarrollar el proyecto atómico.
El ministro de Hidrocarburos, Juan José Sosa, anticipó que ya se cuenta con el financiamiento  para avanzar en este campo, según una nota de prensa de su despacho.
“Lo primero que hay que hacer es crear la institucionalidad del tema nuclear. Hay un trabajo intenso para poner en marcha este proyecto. El nombre de la institución para manejar el proyecto posiblemente será Agencia Boliviana de Energía Nuclear”, informó.
Sosa manifestó esta intención durante la firma de convenio interinstitucional entre el Ministerio de Hidrocarburos y  la UMSA representada por el rector Waldo Albarracín,  para el desarrollo del proyecto nuclear boliviano llamado “Relativo a la participación en el Proyecto del Reactor – Laboratorio por internet en América Latina”.

Según  el reporte oficial,  los estudiantes de la UMSA podrán participar en esa  nueva experiencia científica que vivirá el país.
consolidar el plan nuclear se firmará un convenio con el Organismo Internacional de Energía Atómica.
“Los usos (de la energía atómica) son varios. Por ejemplo, en los alimentos los países exportadores usan radiación para matar las bacterias y así tienen mayor tiempo de conservación, todo ello está aprobado por la Organización Mundial de Salud, no causa ningún efecto en la salud. Otro tema que se priorizará es el  cáncer mediante  la radioterapia”, explicó.
El Gobierno anunció que el plan atómico se incluirá en el presupuesto de inversión pública del próximo año.



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Irán busca fortalecer su presencia en Bolivia 31/08/2015

Ayer el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, mantuvo un encuentro con el vicecanciller boliviano, Juan Carlos Alurralde, en Teherán.


La Paz, 31 de agosto (Infobae).- Este domingo, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, mantuvo un encuentro con el vicecanciller boliviano, Juan Carlos Alurralde, en Teherán, en el que resaltó el interés de la República Islámica en aumentar las cooperaciones con países latinoamericanos.
“La República Islámica de Irán destaca la expansión de los vínculos con los países de América Latina, y la cooperación con estos Estados se puede promover en las relaciones bilaterales, así como en las consultas sobre asuntos regionales e internacionales”, señaló el diplomático persa durante la reunión que mantuvo con su par boliviano.
Zarif también remarcó que los dos países tienen las capacidades necesarias para fortalecer la cooperación económica, y que el mejoramiento de las relaciones debe ser extendido incluso a otros sectores.
Alurralde, por su parte, indicó que de la misma manera se debe aumentar el intercambio de delegaciones políticas y económicas, y destacó la importancia de reforzar la cooperación con Irán en el sector energético.
Según consigna Radio Irán, el ministro persa además hizo referencia al acuerdo nuclear alcanzado entre Teherán y los países del G5+1 (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Rusia y China): “Demostramos que la presión y las sanciones económicas contra los países serán en vano”.
El titular boliviano también se reunió con el vicecanciller iraní para Asuntos Árabes y Africanos,Husein Amir Abdolahian, quien advirtió sobre el peligro de la expansión del terrorismo en la región y su influencia a nivel mundial.
Más temprano, Alurralde mantuvo un encuentro con el vicecanciller para Asuntos de América y Europa, Mayid Tajt Ravanchi.
Oxígeno, La Paz

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Presidente de Irán visitará Bolivia para asistir a Cumbre G77 más China 19/05/2014


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Los Tiempos
Hasán Rohaní, presidente de Irán. – Afp Agencia
eherán |EFE.-El presidente iraní, Hasán Rohaní, hará el próximo mes su primera visita a Bolivia,  para participar de la Cumbre del G77 más China, informó ayer la agencia de noticias iraní Tasnim.
Rohaní confirmó que tomará parte los próximos 14 y 15 de junio en la ciudad de Santa Cruz, en la cumbre de los 77 países en vías de desarrollo más China, según esa fuente.
Las autoridades iraníes no informaron por el momento si el viaje se complementará con alguna parada en otro país latinoamericano.
El presidente Evo Morales, invitó a Rohaní a participar en la cumbre durante su encuentro con el viceministro iraní de Exteriores para Asuntos Europeos y Latinoamericanos, Majid Takht-Ravanchi, que viajó a la Paz a principios de este año.
El jefe de estado iraní viajará esta semana a China para participar en la IV Conferencia para la Interacción y Construcción de Medidas de Confianza en Asia (CICA).
Además de pronunciar un discurso durante el evento, Rohaní aprovechará para reunirse con jefes de Estado y de Gobierno de distintos países, informó ayer un portavoz de su oficina.
Desde que accedió al cargo el pasado agosto, Rohaní no ha cesado de reiterar su intención de mejorar las relaciones internacionales de su país, deterioradas sobre todo con occidente durante los ocho años de la presidencia de su antecesor, Mahmud Ahmadineyad.
Los presidentes de Cuba y Ecuador confirmaron su asistencia a la cumbre.

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Vicecanciller iraní abordará el tema nuclear en visita a Bolivia 19/01/2014


RAVANCHI

El viceministro de exteriores para asuntos europeos y americanos de Irán, Mayid Tajt Ravanchi, visita este lunes Bolivia, donde, entre otros asuntos, tratará el "tema nuclear" con el canciller del país andino, David Choquehuanca, informaron hoy fuentes oficiales.

Tajt Ravanchi, cuyo viaje tiene carácter oficial, ha visitado Cuba y Venezuela dentro de la actual gira latinoamericana.
Los objetivos de la gira son "ampliar las relaciones con esos países en varios campos, mantener consultas sobre asuntos políticos y tratar sobre temas de actualidad, incluido el tema nuclear", según declaró el viceministro a la agencia iraní IRNA días atrás.
El Gobierno boliviano ha manifestado reiteradamente en los últimos meses su deseo de desarrollar la energía nuclear con fines pacíficos (medicinales y energéticos), objetivo para el que cuenta con el apoyo de Francia y Argentina, según reveló el presidente Evo Morales en octubre pasado.
Morales aseguró este mes que su país "no está lejos" de contar con energía atómica, defendió su derecho a ello y criticó a los sectores que se oponen a la iniciativa al creer que este ámbito es sólo "para los países industrializados".
Bolivia e Irán han estrechado paulatinamente sus relaciones desde la llegada al poder de Morales en 2006.
El anterior mandatario iraní, Mahmud Ahmadineyad, visitó tres veces Bolivia, la última de ellas en junio de 2012, en medio de una gran reserva sobre su agenda que provocó las protestas de la oposición boliviana, que reclama mayor transparencia sobre las relaciones bilaterales.
Las visitas anteriores tuvieron lugar en 2007 y 2009 para estrechar relaciones de cooperación estratégica, económica, militar y de seguridad.
Ambos presidentes también se entrevistaron en Teherán en 2008, en la primera visita de un presidente boliviano a ese país, de nuevo se vieron en 2010, y por última vez en julio del año pasado, en el marco de la cumbre Foro de los Países Exportadores de Gas que se celebró en Moscú.
El Gobierno boliviano informó entonces de que en el encuentro se ratificaron las "excelentes" bilaterales entre los dos países.
Morales también mantuvo, en septiembre pasado, un breve encuentro con el actual presidente iraní, Hasán Rohaní, durante su asistencia a la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
Opinión – Cochabamba


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Alianza nuclear Bolivia-Irán 20/01/2014

evoravanchi
El vicecanciller iraní, Mayid Tajt Ravanchi, se reunió hoy con el presidente Evo Morales, en el marco de una visita que, como anticipó el primero, incluyó el “tema nuclear”.

La llegada del alto funcionario del régimen fundamentalista se produce poco después de que Morales anunciara que Bolivia “se encuentra muy cerca de desarrollar energía nuclear”.
Por supuesto, el mandatario cocalero agregó que solo sería con “fines pacíficos”, exactamente lo mismo que Teherán dice sobre su programa atómico, sancionado por Naciones Unidas debido a sus componentes bélicos.
En las citadas declaraciones, Morales dijo que Bolivia “tiene materia prima suficiente” para el plan nuclear, lo que confirma la existencia de amplios yacimientos explotables de uranio en el país.
Teniendo en cuenta que los regímenes de Bolivia e Irán suscribieron un convenio de minería, se intensifica cada vez más la sospecha de que se busca el aprovisionamiento del programa atómico militar de Irán, cuyo presidente ha dicho que “borrarán de la faz de la Tierra” a Israel.
¿Se insiste en una vía irresponsable, empujando a Bolivia hacia potenciales escenarios de conflicto internacional?
notishots@gmail.com
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