martes, 26 de septiembre de 2017

Brasil y la sangrienta guerra por la tierra: La Amazonia a subasta

Por Agnese Marra, Brecha
La situación de inestabilidad política, con el presidente acusado de obstrucción a la justicia y organización criminal, paradójicamente afecta directamente al pulmón del mundo.
Tiene el tamaño de toda la Unión Europea. Ocupa un total de 550 millones de hectáreas, con 390.000 millones de árboles y 25 millones de personas que la habitan. Una de cada cinco especies de fauna en el mundo proviene de ese territorio. El “pulmón de Brasil”, lo llaman, también se puede decir que del planeta. La Amazonia hoy es un órgano dañado. Tan sólo en 2016 se perdieron 8 mil kilómetros cuadrados de selva, un 30 por ciento más que en el año anterior. El nivel máximo de deforestación de la última década. Como si cada hora desaparecieran 128 campos de fútbol.
A finales de agosto volvió a sufrir otro golpe, una vez más del gobierno brasileño. El Ejecutivo de Michel Temer, de la mano del Congreso y de la bancada ruralista que lo controla, puso sobre la mesa un decreto presidencial para privatizar la Reserva Natural de Cobre y Asociados (Renca). Este territorio, del tamaño de Dinamarca (47 mil quilómetros cuadrados), situado en la zona amazónica entre los estados de Pará y Amapá, además de ser un terreno rico en minerales también contiene diversos parques naturales y reservas indígenas. Lo que antes era propiedad del Estado, ahora Temer decidió abrirlo a la explotación de empresas privadas extranjeras.La noticia llegó hace tres semanas, pero las multinacionales canadienses lo sabían desde hacía cinco meses, cuando el ministro de Minas y Energía brasileño, Fernando Coelho Filho, se lo comunicó a diversos empresarios de ese país del norte. La medida cayó como un balde de agua fría entre los ecologistas, que ven como se han acumulado los retrocesos en materia ambiental en el último año. Intelectuales, actores y modelos, como Gisele Bündchen, lanzaron una campaña en las redes sociales y consiguieron 800 mil firmas para que el presidente revocara el decreto. El 30 de agosto el juez del distrito federal, Ronaldo Spanholo, lo suspendió al considerar que la Constitución no permite que el gobierno tome una decisión de este tipo sin debate previo en el Congreso. Ante las críticas y la presión judicial Temer anunció que suspendía los efectos del decreto durante 120 días para llevar a cabo “un amplio debate” con grupos ambientalistas. Por ahora no ha llamado a nadie.

Tierra por los votos
El decreto sobre el Renca es la gota que colma un vaso que hace tiempo está a punto de derramarse. Desde que Temer llegó al gobierno apostó por el agronegocio y rechazó todo lo que oliera a preservación del ambiente, siguiendo las órdenes de los congresistas ruralistas que lo llevaron al poder cuando votaron a favor del impeachment contra la ex presidenta Dilma Rousseff.
La bancada del agronegocio representa el 44 por ciento de la Cámara de Diputados y dos tercios del Senado, y se siente legitimada para plantear exigencias fundamentalmente por dos razones. La primera es que el sector agropecuario supone el 23 por ciento del Pib del país y el 55 por ciento de las exportaciones. La segunda, y quizás la más importante, es la lealtad y el apoyo que le ha dado a Temer, convirtiéndose en el principal aliado del presidente, en un momento en que los escándalos de corrupción también arrasan con las alianzas políticas. Ellos son la llave de la gobernabilidad. El último bastión del Ejecutivo.
Algunas de las prioridades de esta bancada son no sólo mantener sus tierras sino acumular más territorio, reducir hasta la mínima expresión las reservas indígenas, regularizar grandes superficies invadidas por terratenientes, derogar las leyes laborales del campo –legisladores ruralistas llegaron a sugerir que los campesinos no tuvieran salario y trabajaran a cambio de vivienda y comida– y deforestar lo que sea necesario para consolidar la extracción y la exportación de materia prima como base económica. Por eso no es de extrañar que el ministro de Agricultura, Blairo Maggi, sea uno de los principales exportadores de soja del país y haya recibido hasta en dos ocasiones el premio Motosierra de Oro de Greenpeace, por los estragos que han causado sus plantaciones en la Amazonia.
Invasión ilegal
Algunos de sus deseos se han hecho realidad y otros parecen estar cada vez más cerca de cumplirse. El pasado mes de julio se aprobó una ley que legaliza las invasiones de grandes áreas de tierra y terrenos que estén dentro de parques nacionales que se ubiquen en zonas urbanas. La legalización de tierra ocupada, que en un principio se podría entender como un guiño a las peticiones del Movimiento Sin Tierra (MST), en realidad responde a los intereses de medianos y grandes terratenientes del campo, ya que afecta a invasiones de terreno de más de 2.500 hectáreas que pertenecen al Estado, que el gobierno vendería y regularizaría por un precio más bajo que el del mercado.
Uno de los principales miedos de los ecologistas es que el Ejecutivo haga cada vez más laxa la protección ambiental. Eso fue lo que sucedió con la Selva Nacional Jamanxim, un área de 350 mil hectáreas que según un proyecto que se tramita en el Senado perdería una parte de su categorización para preservarla ambientalmente y se abriría a la explotación agropecuaria y minera. “Lo que vemos todos los días es que el Congreso está buscando la manera de eliminar los derechos de las unidades de conservación que tiene Brasil. Ofrece tierra para deforestar y no le importa qué tipo de terreno sea, su codicia no tiene límites”, señaló a Brecha Michel de Souza, coordinador de políticas públicas del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés).
Campo violento
Las leyes que amparan la legalización de tierras para los grandes terratenientes provocaron que el pasado año fuera el más violento de la última década en el campo brasileño. Según la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT), en 2016 se cometieron 61 asesinatos relacionados con la disputa agraria, y ya hay 939 áreas rojas en conflicto por ese motivo. La CPT acusa directamente a la bancada ruralista de haber presionado a Temer para que acabara con el Ministerio de Desarrollo Agrario, que se encargaba de mediar en este tipo de conflictos. Ya no hay mediación, impera la ley del más fuerte.
En esta guerra los indígenas, además de ser el eslabón más débil, también son la diana sobre la que tiran sus flechas los ruralistas. La bancada del agronegocio ha conseguido que la Fundación Nacional del Indio (Funai), el organismo encargado de proteger y demarcar áreas indígenas, pierda esa potestad para entregársela a los congresistas, que ya no basarán sus decisiones en criterios antropológicos sino económicos. En el Senado está en marcha la aprobación de una ley que cambia los mecanismos de demarcación y que si se aprobara podría acabar con la supervivencia de 70 por ciento de los indígenas brasileños. Además de los que ya mueren asesinados por los garimpeiros del oro, como sucedió el pasado mes de agosto, cuando mataron a diez indígenas de una tribu no contactada.
La situación de inestabilidad política, con el jefe del Ejecutivo acusado de obstrucción a la justicia y organización criminal, paradójicamente afecta directamente a la Amazonia y a otras áreas que necesitan ser preservadas. Pero la bancada ruralista es la que tiene el poder de evitar que el Congreso apruebe la investigación del mandatario en el Tribunal Supremo. Así que para mantenerse vivo, Temer no duda en subastar la Amazonia y lo que queda de un país que hace meses tiene colgado el cartel de “Se vende”.
 
Fuente: http://brecha.com.uy/la-amazonia-subasta/

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El cambio climático puede generar 100 millones más de pobres, según el Banco Mundial

EFE verde
Fotografía de archivo de unos girasoles secos debido a la sequía. EFE/Georgi Licovski
El Banco Mundial (BM) ha advertido de que el cambio climático amenaza con generar 100 millones más de pobres hacia el año 2030 si no se modifican las tendencias actuales, lo que generará"movimientos de población considerables".

En una entrevista publicada hoy por el diario francés “Le Figaro”, la directora general del BM, Kristalina Georgieva, destaca que aunque el calentamiento climático afecta a todo el mundo, el riesgo es particularmente importante para los países pobres, por eso hay que ayudarles con fuerza e “inmediatamente” para adaptar sus infraestructuras y hacer evolucionar su agricultura.
Cambio climático

Georgieva explicó que ya hay 500 millones de personas en situación “frágil” (sobre todo en África, pero también en países como Haití, Irak, Siria o Libia), algo que tiene que ver con el clima pero también con conflictos armados, y que “estos dos fenómenos están estrechamente relacionados”.
A modo de ejemplo, señaló que en Siria “la generalización del conflicto coincidió con una sequía que empujó a las poblaciones rurales hacia las ciudades”, o que en el norte de Mali la menor productividad de las tierras con el consiguiente impacto negativo para la población favoreció la inestabilidad política.

Ante ese tipo de realidades, consideró “muy posible” que aumente el número de personas desplazadas contra su voluntad, que según la ONU son ahora 65 millones, de los cuales 21 millones son refugiados políticos, lo que constituye un récord histórico.

El BM, según indicó esta antigua comisaria europea de la Ayuda Humanitaria y del Presupuesto, ha consagrado en los últimos ejercicios 10.000 millones de dólares anuales de media a la lucha contra el cambio climático.

Y a partir de 2020, los planes son dedicar el 28 % de sus medios financieros.

Su institución organiza con Francia en diciembre una conferencia sobre el cambio climático con el mensaje de que “hay que convencer a los Estados de que es posible transformar sus economías en beneficio de las energías” y de que hay que implicar al sector privado para “contribuir a la financiación de necesidades considerables, sobre todo en los países menos desarrollados”.






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Greenpeace detecta minería ilegal en una reserva amazónica en Brasil


AFP

AFP/Archivos / Luis Robayo. La minería ilegal es uno de los principales problemas que enfrenta toda la región amazónica
Greenpeace detectó al menos 14 minas ilegales y ocho pistas de aterrizaje clandestinas en la reserva amazónica que el presidente brasileño Michel Temer quiere abrir a la minería privada, lo que aumentó la preocupación por la "falta de control" sobre esas actividades, informó la ONG este martes.
Un equipo de investigación de Greenpeace sobrevoló la primera semana de septiembre una de las unidades de conservación de la gigantesca Reserva Nacional del Cobre y Asociados (Renca), entre los estados Pará y Amapá (norte), donde teóricamente está prohibida la explotación minera privada, e informó a las autoridades estatales y federales de su hallazgo.
"Sobrevolamos una pequeña parte de Renca y localizamos todos esos puntos en una única unidad de conservación. ¿Cuántos más pueden existir en toda la región?", se preguntó Marcio Astrini, coordinador de políticas públicas de Greenpeace Brasil, en un comunicado emitido este martes.
"Si el gobierno brasileño no tiene condiciones de controlar la ilegalidad actualmente, mientras esa área está bajo su custodia, ¿Qué pasará si Renca se abre a la exploración comercial?", se preguntó.
Temer firmó el pasado 25 de agosto un polémico decreto que extinguía esa reserva de casi cuatro millones de hectáreas, una superficie mayor que Dinamarca, rica en oro, manganeso, hierro y cobre.
El mandatario dijo que su idea era controlar y dinamizar la actividad minera con la participación de la iniciativa privada, como parte de sus planes liberales para sacar a Brasil de la peor recesión de su historia.
Los grupos ambientalistas denuncian, sin embargo, que la extinción de la reserva Renca acelerará el avance de la minería privada y la deforestación de las áreas de preservación.
Ante la polémica, Temer eliminó el decreto inicial y firmó pocos días después otro nuevo muy parecido, pero con más precisiones sobre la protección ambiental.
El 31 de agosto, el ministerio de Minas suspendió los efectos del decreto por 120 días, prometiendo un debate amplio sobre el tema.
En esa reserva, delimitada en 1984 durante la dictadura militar, hay nueve áreas protegidas de gran biodiversidad, entre ellas dos territorios indígenas de las etnias Aparai, Wayana y Wajapi.
Fuente: AFP
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Cultivos huérfanos, tan valiosos y tan olvidados


Baher Kamal
IPS


Un grupo de personas se encamina hacia el río Mangoky, en Madagascar, pasando al lado de baobabs, cuyas hojas y frutos son fuente de alimentos para las personas y forraje para los animales. Crédito: Aris Mihich/FAO.


ROMA, 22 sep 2017 (IPS) - Cuando a mediados de la década de los años 90 se popularizó el eslogan “piensa globalmente y actúa localmente”, probablemente nadie pensó que le llevaría décadas a la humanidad llevarlo a la práctica.


Y eso fue lo que pasó con los cultivos despreciados, subutilizados, “menores” o prometedores, olvidados durante siglos.

Pero ahora los especialistas comienzan a reconocer el valor de especies coloridas, llamadas cultivos huérfanos, y realzan lo que las comunidades locales saben desde hace generaciones.

Ejemplo de cultivo huérfano

Uno de ellos es el ñame africano, que según explica la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) su cultivo es principalmente para consumo interno.
Es una variedad que se planta por sus semillas, que tienen un alto contenido proteico y pocas calorías, suele consumirse, por lo general, después de secarlas y convertirlas en harina o hervidas y sazonadas.

El tubérculo rico en almidón, similar a un boniato fino, se consume fresco, cortado en rebanadas o secado y convertido en harina. También se pueden cocinar las hojas y comérselas, de forma similar a la espinaca.

El cultivo no parece sufrir por la altitud, y crece tanto al nivel del mar como a 1.800 metros. Además, demora en crecer entre cinco y siete meses y produce semillas maduras.
La planta alcanza una altura de entre 1,5 y tres metros y es de color verde o rojo, se enrosca alrededor de un tutor o de otras plantas y, de hecho, se ha utilizado como valla viva.
El atractivo de su gran flor rosa o morado hace que también se cultive por razones estéticas.

Cualidades especiales

En tanto que leguminosa, el ñame africano agrega nitrógeno natural al suelo y reduce la necesidad de fertilizantes, indicó la FAO. Es una planta que puede crecer en suelos ácidos y muy arenosos, típicos de las tierras bajas y húmedas de los trópicos.

Suele cultivarse con maíz o mandioca y se usa en la rotación de cultivos. Además de servir a la alimentación de las personas, también se emplea para los animales.
El problema es que requiere mucho tiempo de cocción, entre cuatro y seis horas, lo que, entre otros factores, limita el uso de los granos.
Pero con técnicas tradicionales de cocción, como dejarlos en remojo durante cuatro a ocho horas, se puede reducir el tiempo de cocción y los antinutrientes, que interfieren con la absorción de los nutrientes.

Uno de los valores nutricionales de los cultivos huérfanos como el ñame africano es que, por ejemplo, tiene la ventaja de producir tanto frijoles como un tubérculo comestible, precisa la FAO.
La raíz tuberosa tiene una carne blanca con un elevado contenido proteico, más que el boniato, la mandioca o el ñame y los granos secos pueden tener hasta 18,9 por ciento de proteínas, con una gran cantidad de fibra y 1,5 por ciento de grasa.


Ignorado por todo el mundo

Tanto investigadores, como funcionarios de extensión y autoridades estatales no lo han considerado como corresponde y rara vez los gobiernos destinan recursos a incentivar su consumo.
Eso hace que los agricultores lo planten menos, se reduzca el acceso a semillas de gran calidad y se pierde un conocimiento tradicional.

Ese tipo de especies quedan de lado frente a otras de mayor demanda. De las 30.000 plantas comestibles, apenas 30 se destinan al consumo humano.

La FAO también señala que además de contribuir a diversificar la ingesta nutricional, los cultivos huérfanos ofrecen beneficios económicos y ambientales a los agricultores, que los pueden cultivar por su cuenta, en el sistema de rotación de cultivos o intercalarlo con otras variedades, protegiendo y mejorando la biodiversidad agrícola en el terreno.

Y contar con un mayor número de especies para elegir en el sistema de rotación de cultivos permite a los agricultores lograr un sistema producción más sostenible, indica la FAO.

Al cambiar de especies en el sistema de rotación, se rompe el ciclo de plagas y enfermedades y se reducen las probabilidades de contagio.

“Al ampliar la cartera de cultivos disponibles para los agricultores, podemos ayudar a construir sistemas más diversos y resilientes”, señaló el director general adjunto de la FAO, Ren Wang.
El Centro Mundial sobre Agroforestería, de la FAO, entre otros, accedieron a trabajar juntos para fortalecer las capacidades de los países miembros de la FAO para concentrarse mejor en la investigación y el desarrollo, en el cultivo de plantas y en el sistema de distribución de semillas.

Seguridad alimentaria y nutrición


“Imagine el impacto positivo en la seguridad alimentaria, la nutrición, la salud, la seguridad y el ingreso de los agricultores si las variedades de cultivos plantados por las familias africanas, en especial las mujeres, fueran más nutritivas, tuvieran un mayor rendimiento y fueran más resistentes al cambio climático, las sequías y las plagas”, añade la FAO.

Así, la agencia anunció una “alianza poco común” de 15 organizaciones gubernamentales, científicas, instituciones agrícolas, universidades, compañías privadas, organizaciones regionales y no gubernamentales, además de una red de 20 centros agroforestales dedicados a mejorar la alimentación de unas 600 millones de personas en áreas rurales de África subsahariana.
En esa alianza, el Consorcio de Cultivos Huérfanos Africanos (AOCC, en inglés) es el impulsor de crear recursos genómicos para los cultivos seleccionados.

Aprobado por los jefes de Estado de la Asamblea de la Unión Africana y encabezado por la Nueva Asociación para el Desarrollo de África (Nepad), el AOCC secuencia los genomas de 101 plantas alimentarias africanas.


Los pequeños agricultores saben

Cultivado en África central, occidental y oriental, el ñame africano tiene grandes posibilidades de contribuir a la seguridad alimentaria y a mejorar la dieta local. Y no hay que confundirlo con otro similar, la jícama, procedente de América Central.
En definitiva, científicos e investigadores descubren lo que los pequeños agricultores y las poblaciones rurales africanas conocen desde hace generaciones. Más vale tarde que nunca.

Traducido por Verónica Firme

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2017/09/cultivos-huerfanos-tan-valiosos-y-tan-olvidados/



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