miércoles, 19 de julio de 2017

"La sexta extinción masiva": Gerardo Ceballos, el científico mexicano que advierte que la Tierra se encuentra en una era de "aniquilación biológica"


BBC.- Es probable que la vida en la Tierra tal como la conocemos no terminará por el impacto de un meteorito gigante como el que borró a los dinosaurios de la faz de nuestro planeta hace 65 millones de años.

La sexta extinción masiva, la cual tendrá la capacidad de eliminar entre el 70 y 90% de los animales y plantas del planeta, tendrá un sólo responsable: el ser humano.

Eso es lo que cree el reconocido investigador mexicano Gerardo Ceballos, quien sostiene que esa sexta extinción.

"Es importante usar un lenguaje muy fuerte porque lo que está pasando es gravísimo", dice a BBC Mundo Ceballos, autor principal de un estudio sobre la era de la "aniquilación biológica" publicado hace unos días en la revista científica PNAS.

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El estudio, que abarca 27.600 especies de vertebrados, afirma que 32% de ellas decrecieron tanto en tamaño de población como en distribución geográfica entre 1900 y 2015.

Los mamíferos en particular perdieron 30% o más de su rango geográfico y 40% de las especies sufrieron bajas severas en su población, superando el 80% en algunos casos.

Para el investigador titular del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México "es más grave que el impacto de un meteorito porque está siendo causada por nosotros, es decir, podríamos evitar esta extinción".

Extinción normal vs. extinción masiva

La desaparición de especies es parte un proceso natural. Unas mueren y otras surgen a lo largo de periodos de millones de años. Es tan usual que los científicos la llaman "extinción normal".

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En las extinciones masivas, en cambio, la amplia mayoría de las plantas y animales desaparecen de manera catastrófica por algún fenómeno natural, como el impacto de un meteorito, el vulcanismo o cambios en la configuración de los mares.

La sexta extinción masiva es más grave que el impacto de un meteorito porque está siendo causada por nosotros, es decir, podríamos evitar esta extinción"


En un trabajo de 2015, Ceballos había demostrado que en el último siglo se extinguieron casi 200 especies de vertebrados.

Sin embargo, según la tasa de extinción en los últimos 2 millones de años, la desaparición de esas 200 especies debería haber tomado 10.000 años.

"Las tasas actuales de extinción están muy por encima de las tasas "normales" que prevalecen entre las cinco extinciones masivas anteriores", había escrito Ceballos hace dos años.

Tan sólo en las últimas dos décadas, varias especies de mamíferos consideradas comunes ingresaron a las listas rojas de conservación.


La población de leones africanos (Panthera leo) cayó 43% desde 1993 y sólo quedan 7.000 guepardos (Acinonyx jubatus) viviendo en el 9% de lo que era su territorio histórico, por citar algunos ejemplos.

En el nuevo estudio, el investigador mexicano demuestra que la extinción poblacional es hoy de una magnitud mayor y más frecuente que la de especies.

Las extinciones poblacionales son un preludio de las de especies y, por eso, según el trabajo, "el sexto episodio de extinción masiva en la Tierra está más avanzado de lo que la mayoría asume".

Dentro de las 27.600 especies de vertebrados estudiadas, está el rango completo de estado de conservación: hay especies en peligro crítico, en peligro, vulnerables, casi amenazadas y de preocupación menor.

"Es todo el abanico de abundancia que puedes encontrar en la naturaleza", dice Ceballos, cuyo estudio se basa en datos científicos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

De acuerdo con su investigación, 8.851 de esas especies perdieron población en el último siglo.

Allí hay mamíferos, anfibios, aves y reptiles grandes y pequeños, muy comunes o en peligro de extinción, con extensos o restringidos rangos geográficos y de todas partes del planeta.

La disminución poblacional va desde menos de 100 ejemplares en especies en peligro crítico de extinción como el gibón de Hainan (Nomascus hainanus) hasta varios millones de individuos en especies comunes como la golondrina (Hirundo rustica).


Lo mismo pasa con la distribución geográfica. La caída de ejemplares puede verse en especies restringidas a pequeñas áreas como el semillero azul (Amaurospiza carrizalensis), cuyo hábitat es de menos de 1 kilómetro cuadrado en el norte de Venezuela.

Pero la caída también se registra en especies distribuidas en cientos de miles de kilómetros cuadrados, como el perro venadero o de monte (Speothos venaticus), que habita en América del Sur.

Ceballos afirma: "Por eso llegamos a la conclusión de que es una extinción masiva".
"Pequeña ventana"

No toda la comunidad científica acepta que la sexta extinción masiva ya comenzó.

Stuart Pimm, investigador de la Universidad Duke, en Estados Unidos, dijo al periódico inglés The Guardian que, si bien la conclusión general del estudio de Ceballos es correcta, la extinción masiva "todavía no empezó": "Estamos en el borde".

Para Ceballos esa diferencia es menor. Y es que, según su estudio, "la ventana para una acción eficaz es muy corta, probablemente dos o tres décadas como mucho".

"Habría muchas razones para evitar la extinción masiva: éticas, filosóficas, morales, religiosas, económicas", dice a BBC Mundo.

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"Pero la razón más importante, que es la que nos preocupa a los científicos, es que si se siguen perdiendo especies a este ritmo, lo más seguro es que haya un colapso de la civilización. Y a largo plazo puede incluso amenazar la existencia misma de la humanidad".


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Instituciones latinoamericanas denuncian contaminación minera de Glencore

A través de un documento

Cinco instituciones dieron a conocer un documento sobre la contaminación minera en países latinoamericanos, investigación a la que presentaron como el Informe Red Sombra: Caso Glencore (Sinchy Wayra - Illapa en Bolivia), dicha actividad se realizó ayer en conferencia de prensa en el salón de actos de las Hermanas Misioneras Cruzadas.
Representantes de cuatro países latinoamericanos presentaron el Informe Sombra: Caso Glencore
En la conferencia de prensa, representantes de los lugares donde existen operaciones extractivas de la transnacional, dieron a conocer documentación que cuestiona las operaciones mineras en cinco países, Argentina, Chile, Colombia, Perú y Bolivia.

Bajo la organización del Centro de Ecología y Pueblos Andinos (CEPA), el Centro de Documentación e Información Bolivia (Cedib), el Centro de Comunicación y Desarrollo Andino (Cenda), Red Sombra y Red Pío XII se posibilitó la llegada de los representantes, a fin de dar a conocer las denuncias.

"Debemos cambiar las condiciones de diálogo y pedir un poco más de justicia ambiental", afirmó Julio Carrizo, miembro de la organización Bienaventurados los pobres Be Pe de Argentina.

En Bolivia, las operaciones de Glencore se suscriben al 2005 con la empresa Sinchi Wayra - Illapa cuyos proyectos pertenecen a Oruro y Potosí, según el informe presentado, los minerales exportados son el zinc, oro y plata.

"Sus operaciones están en Antequera con el proyecto minero Bolívar y hasta el año pasado en un proyecto de riesgo compartido con la Cooperativa Minera Poopó, pero también está en Potosí, con su proyecto minero más grande, el de Porco, San Lorenzo, Coquechaquita y reserva Tres Amigos, en estos sectores hay problemas de agua porque hemos visto que Glencore está utilizando el 73 por ciento del líquido elemento que son aguas subterráneas, hemos evidenciado esto a través de inspecciones ambientales", explicó, Limber Sánchez, gerente del CEPA en Oruro.

Según el informe de Colombia, las investigaciones presentadas se hicieron desde el 2012 y se agrupó la indagación de tres departamentos donde operaba la transnacional.

"En estos lugares hay unas operaciones carboníferas a gran escala del grupo Proeco de Glencore, en su estructura encontramos minas a cielo abierto y una empresa férrea donde la empresa tiene participación", explicó Rosa Peña, miembro de la organización Tierra Digna en Colombia.

"Hay denuncias que tienen que ver con el impacto económico, pero también con el daño ambiental, lo que hemos hecho es reunir información pública y armar el rompecabezas porque la información se encontraba de manera incoherente y contradictoria de lo que presentaba la empresa, se manejaba de manera oculta y con maniobras ", mencionó el coordinador de la Red Sombra, Sebastián Pineta.

El informe de la Red Sombra del caso Glencore también será presentado en la ciudad de Cochabamba, con la misma explicación y detalle de las siete operaciones en Latinoamérica.

http://lapatriaenlinea.com/?nota=293966


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