viernes, 30 de marzo de 2018

El principal río de La Habana se beneficia con acciones ambientales.

El principal río de La Habana se beneficia con acciones ambientales

IPS

El Festival del río Casiguaguas se desarrolla en comunidades ubicadas en la cuenca del mayor afluente habanero.




A propósito de la tercera edición del Festival del Río Casiguaguas, trabajadores de la empresa de servicios comunales de la capital, activistas del grupo de Protección de Animales de Ciudad (PAC) y la agencia Caribbean Tours participan en el saneamiento de la desembocadura del río Almendares, ubicado en los límites municipales de Plaza de La Revolución y Playa, en La Habana. Foto: Jorge Luis Baños_IPS


La Habana, 26 mar.- Neumáticos, calzado deportivo, botellas de plástico, bolsas de polietileno, madera y otros desechos, recolectaron en la desembocadura del río Almendares trabajadores del Parque Metropolitano de La Habana y voluntarios, en una jornada de saneamiento organizada por el III Festival del río Casiguaguas.

“Este es el río con el que se vincula el Gran Parque Metropolitano de La Habana (GPMH) y estas acciones de saneamiento las realizamos de costumbre”, explicó María Bianchi, directora técnica del GPMH, en la actividad desarrollada el 23 de marzo.

“Como parte del festival nos volcamos a mayores acciones, a las que se suman otros actores, incluidos buzos, para sanear las márgenes”, continuó la directiva.

Afluente en peligro

El río Casiguaguas, como lo bautizaron los aborígenes que poblaron la zona antes de la llegada de la colonización, es el mayor que atraviesa la capital cubana y es conocido hoy como Almendares, tras ser rebautizado en honor a un obispo español.

Pedro Julián Madera, un trabajador del parque, explicó a la Redacción IPS Cuba que “la desembocadura está muy afectada, sobre todo por la basura que trae el río, por lo que son organizadas sistemáticamente jornadas de limpieza de la costa”.

A una de las jornadas de saneamiento del festival, que tiene como lema Por un agua más limpia, se sumaron también integrantes del proyecto Protección de Animales de la Ciudad (PAC).

“Somos un grupo ambientalista que no solamente se dedica a los animales, sino a la educación ambiental en sentido general y estamos en alianza con el Festival del Río en todas sus actividades”, declaró Sucel Jurado, de PAC.

Según Ivis Núñez, técnico forestal de la subdirección de saneamiento del GPMH, “estas acciones están vinculadas a la Tarea Vida (Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático) y es nuestro modesto aporte al saneamiento de la bahía”.





Pioneros participan en actividad cultural en el Centro recreativo 1830 ubicado la desembocadura del río Almendares. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Para Núñez, lo fundamental es rescatar la disciplina social.

“Nos impacta mucho cómo las personas no cuidan los entornos naturales y lo que más afecta al río y sus márgenes es la basura doméstica. Las entidades que tenemos que ver con esto debemos fusionarnos más para que los resultados sean palpables”, especificó.

Integrantes del grupo Cuba Buceo participan en el saneamiento de la desembocadura del río Almendares, ubicado en los límites municipales de Plaza de La Revolución y Playa, en La Habana. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

El festival, promovido por el grupo Cubanos en la Red, comenzó el 9 de marzo y concluyó el 25 de marzo.
Incluyó en su programa actividades de artes plásticas con niñas y niños de escuelas cercanas, encuentros teóricos, puestas teatrales y exposiciones, con el fin de sensibilizar sobre la importancia de la higiene ambiental y promover acciones prácticas.

Actividades culturales promovidas por proyectos comunitarios; premiaciones de los concursos de fotografía digital, literatura y pintura, conferencias y conciertos del grupo Cubanos en la red, forman parte de este festival, que se originó en una iniciativa surgida hace 16 años en el barrio de Cantarrana, a orillas de dos afluentes del Almendares.



Trabajadores de la empresa de servicios comunales de la capital, activistas del grupo de Protección de Animales de Ciudad (PAC) y la agencia Caribbean Tours participan en el saneamiento de la desembocadura del río Almendares. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Por más saberes

Uno de los espacios del festival fue el taller teórico, al que fueron invitados especialmente los trabajadores del GPMH.

“Se les habló de las ciudades que próximamente no dispondrán de agua potable, como consecuencia de la contaminación que sufrieron sus fuentes de agua a lo largo del siglo XX por malos manejos”, dijo Bianchi.

Entre los temas abordados en el encuentro, estuvieron la necesidad de la disciplina social, la red hídrica de la capital cubana, cuáles son sus mantos freáticos y cuáles están en explotación y cómo ha variado positivamente la calidad del agua en el Almendares, a partir del monitoreo dentro del área del parque.

Por su relevancia, se trató también el papel de la reforestación para las redes fluviales, que mejoran la temperatura del cauce, lo que mantiene el oxígeno disuelto; y en la limpieza atmosférica de partículas pequeñas y polvo.
La salud del río

En las décadas de los 80 y 90 del siglo XX, la elevada contaminación llevó al Almendares a niveles cero de oxígeno disuelto.
En la actualidad, los conteos arrojan la existencia de cinco por ciento de oxígeno disuelto, dijo la directora técnica del GPMH.
En aquella etapa, se reportaba la existencia de solo una o dos especies de peces, mientras en la actualidad se ha comprobado la presencia de doce.
Lo anterior es una “señal de que la calidad ambiental no solo del ecosistema hídrico, sino el general, ha mejorado y por eso seguimos y seguiremos trabajando”, sostuvo Bianchi.


Para mayor información comunicate con nosotr@s al mail: madalbo@gmail.com

La tierra pierde los suelos que la hacen fértil

Impacto de la actividad humana


Antonio Cerrillo
La Vanguardia

La degradación continua pone en peligro la seguridad alimentaria, destruye la biodiversidad y agrava el calentamiento, alertan los expertos
Agricultores cortan arroz para el ganado en la sequía de Aceh (Indonesia) en julio del 2017 (Anadolu Agency / Getty)
La actividad humana está ocasionando un deterioro a escala global de lastierras del planeta. Es la alerta que lanzan los expertos que han elaborado la primera evaluación sobre el estado de los suelos en el mundo: campos, pastizales, humedales o bosques. Un solo ejemplo: el 54% de los humedales se han perdido desde el inicio del siglo XX.
La degradación de la tierra causada por las actividades humanas está socavando el bienestar de dos quintas partes de la humanidad, erosiona la biodiversidad, agrava el calentamiento y actúa como motor de las migraciones humanas. Así lo recoge el informe de la Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biológica y Servicios de Ecosistemas (IPBES). Formada por más de 100 expertos, este equipo ha recopilado durante tres años toda la información al respecto, a instancias de la ONU.
La degradación de las tierras se debe en gran medida a la rápida expansión agrícola y al manejo insostenible de las tierras de cultivo y el pastoreo. Sus efectos son la pérdida de biodiversidad y el daño en los servicios que prestan los ecosistemas (alimentos, agua, energía…) de los que dependen las personas. Las tierras de cultivo y pastoreo ahora cubren más de un tercio de la superficie terrestre.
La degradación de los suelos –dicen los autores del informe– se manifiesta de muchas maneras: abandono de esas tierras, disminución de las poblaciones de especies silvestres, pérdida de tierras fértiles, degradación de pastizales y de agua dulce, o deforestación.
Se estima que menos del 25% de la superficie terrestre de la Tierra ha escapado a estos impactos, pero para el 2050 esta proporción caerá al 10%. Se han dejado de explotar básicamente suelos no aptos: desiertos, montañas, tundra o territorios polares.
El informe alerta sobre el aumento del uso de fertilizantes y de productos químicos y un cambio hacia sistemas de ganadería industrializada, por lo que se espera que el uso de pesticidas y fertilizantes se duplique para 2050.
La primera evaluación global de las tierras propone soluciones para evitar las migraciones
Los factores que subyacen en esta degradación de la tierra son unos patrones y estilos de vida de alto consumo en los países con economías emergentes y desarrolladas en combinación con un crecimiento de la población. Pero hay otras claves: la explotación forestal, la extracción minera y petrolera o incluso la urbanización excesiva e incontrolada.
“La degradación de la superficie terrestre de la Tierra a través de las actividades humanas está empujando al planeta hacia una sexta extinción masiva de especies”, sostiene el profesor Robert Scholes (Sudáfrica), copresidente del panel, junto con el experto Luca Montanarella (Italia). Estos impactos negativos afectan al bienestar de al menos 3.200 millones de personas.
“Para evitar, reducir e invertir este problema, y restaurar la tierra degradada, es una prioridad urgente proteger la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas vitales para toda la vida en la Tierra y para garantizar el bienestar humano”, añade Montanarella. “Los humedales han resultado particularmente afectados. Hemos visto pérdidas del 87% en áreas de humedales desde el comienzo de la era moderna, con un 54% de pérdidas desde 1900”, dice
La degradación de la tierra contribuye a la desaparición de especies, pero a la vez está exacerbando el cambio climático; por dos razones: la deforestación y la reducción de la capacidad de almacenamiento de carbono en el suelo.
La deforestación contribuye con alrededor del 10% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero inducidas por los seres humanos. La degradación de la tierra –entre el 2000 y el 2009– provocó la emisión de hasta 4.400 millones de toneladas de CO2. Por eso, es importante frenar la degradación de los suelos; ayudan a la absorción y al almacenamiento del carbono. “En las próximas tres décadas a partir de ahora, se estima que 4.000 millones de personas vivirán en las tierras secas”, dijo el profesor Scholes. Para entonces, la degradación de la tierra en combinación con problemas relacionados con el cambio climático obligarán a migrar a entre 50 y 700 millones de personas.
La disminución de la productividad de la tierra también hace que las sociedades sean más vulnerable a la inestabilidad social, especialmente en las zonas secas. Los años con precipitaciones extraordinariamente bajas se han asociado con un aumento de hasta el 45% de los conflictos violentos.
No obstante, los expertos ven factible frenar la expansión agrícola mediante aumentos en el rendimiento de las tierras de cultivo existentes o a través de técnicas que degraden menos la tierra. Se trata en suma de optar por un modelo que haga un mayor uso de las plantas para alimentación humana y menos de aquellas destinadas para fabricar proteína animal. Otra prioridad es reducir los desperdicios de alimentos.

Para mayor información comunicate con nosotr@s al mail: madalbo@gmail.com

jueves, 29 de marzo de 2018

Mad Max global o la geopolítica del agua y los alimentos, y el rol de EEUU

Por Eder Peña, Misión Verdad

Las implicaciones de los Estados Unidos en la geopolítica alimentaria y del agua tienen que ver con el aseguramiento del estatus y liderazgo de las corporaciones que dirigen dicho país. Informes de inteligencia detallan el control de estos ámbitos que, junto a la energía, mantienen una vinculación estrecha y crítica para el tránsito de la civilización humana por los próximos años.
Los informes “Seguridad Alimentaria Global” y “Seguridad Global del Agua” fueron preparados por el Consejo Nacional de Inteligencia (NIC, sus siglas en inglés) estadounidense que reúne, entre otras, a entidades importantes como la Agencia Central de Inteligencia (CIA, sus siglas en inglés) y la Agencia de Inteligencia de Defensa y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, sus siglas en inglés). El objeto era responder a las inquietudes del gobierno respecto a los riesgos que implican ambos temas para su seguridad nacional. En ambos se aprecia la convicción firme de mantener el modelo de desarrollo actual que se basa en un crecimiento económico infinito, tanto como la disponibilidad de recursos que lo apuntalen.
Inseguridad alimentaria: pasos hacia adelante en el borde del abismo
En el informe “Seguridad Alimentaria Global”, publicado en febrero de 2012, se consideraba que la inseguridad alimentaria aumentaría durante los siguientes 10 años debido a problemas con la producción, el transporte y las perturbaciones del mercado a la disponibilidad local de alimentos, así como el menor poder adquisitivo y las políticas gubernamentales contraproducentes. También se indicaba que los cambios demográficos y las limitaciones de insumos clave como la tierra y el agua podrían agravar el riesgo de trastornos sociales e inestabilidad política en algunos países.
Se consideraba que regiones como África, América Latina y Asia serían amenazadas además por el cambio climático (término prohibido hoy por la Administración Trump), el clima extremo, los conflictos, las enfermedades, la escasez de recursos, las enfermedades y la degradación ambiental, aun cuando grandes suministros exportables de los componentes clave de la producción de alimentos, tales como fosfatos, potasa, y el combustible de petróleo, provienen de Estados en los que las acciones de conflicto o gubernamentales podrían causar interrupciones en la cadena de suministro con los consecuentes aumentos en los precios. Un extenso ejercicio de neolengua para afirmar que son las guerras promovidas por el complejo militar-industrial-financiero el caldo de cultivo para una reorganización global del mercado alimentario, de la distribución de aguas y de cuánta población accede a recursos vitales.
Aun cuando en el informe se proponía producir más, se afirmaba que el problema está en la distribución. Un tercio de los alimentos producidos en todo el mundo no llega a las mesas debido a las pérdidas y los residuos. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los países del norte desperdician más alimentos en la etapa de consumo mientras que los del sur lo hacen más en las etapas previas.
Se planteaba también que el mayor potencial para aliviar la escasez de alimentos sería a través de inversiones en infraestructura, tecnología y la educación para mejorar la cadena de suministro de alimentos con menos recursos, sin embargo menos del 5% de toda la investigación y el desarrollo agrícola (I + D) se gasta en la reducción de las pérdidas de alimentos y residuos. El interés académico se centra en la mayor producción, lo que es más rentable para las élites corporativas que, a su vez, dirigen y financian la investigación académica.
Como el modelo agroalimentario gravita en torno al consumo de carne como fuente de proteínas y se prevé un aumento del 85% en la demanda, estiman que para 2025 el uso de semillas genéticamente modificadas (transgénicas) “ganará una mayor aceptación” en la producción de cultivos de alimentos para animales, no alimentarios, e industriales, y reconocen la resistencia en contra de dichos cultivos. El maíz y las semillas oleaginosas (soya, por ejemplo), los dos productos primarios de alimentos transgénicos utilizados y comercializados ampliamente en el mundo, representan más del 70% de los suministros de alimentos para animales de todo el mundo y una alta huella ecológica.
En la sección que trata sobre las implicaciones para los EEUU de todo esto, se considera la importancia de alinearse con aliados de larga data así como con nuevos socios. El enfoque consiste en fomentar la libre circulación de los fertilizantes, la energía y los servicios relacionados con los alimentos y equipos de acuerdos comerciales globales. En este sentido cabe revisar el rol de aliados como las transnacionales que se apoderan de la agricultura industrial luego de las recientes megafusiones agrícolas, y su casi total privilegio de decidir, por encima de los Estados-nación, sobre la matriz productiva de grandes regiones y las tecnologías que deben ser empleadas para aumentar la producción de alimentos y por ende los beneficios financieros.
En sus expectativas EEUU espera mantener el liderazgo vendiendo tecnologías, siendo bastante conocido el poder político que ejercen empresas como Bayer y Monsanto en la privatización de semillas, así como de su monopolización. Agrega el informe “Seguridad Alimentaria Global” que los países en desarrollo esperan que los EEUU adapten sus operaciones de desarrollo agrícola para aumentar sus capacidades limitadas y utilizar las tecnologías de primer mundo, lo que implicaría una profundización de la llamada Revolución Verde basada en subvencionar fuertemente los pesticidas y fertilizantes químicos, homologando a los países pobres en maquilas del agro extreman las condiciones de miseria y pobreza de los nacionales.
Se reseña que, aunque 40 países han reducido la pobreza a la mitad, en regiones como África Subsahariana sigue creciendo (de 290 millones en 1990 a 414 millones en 2010) mientras que 127 multimillonarios serán sus socios al donar la mitad de sus fortunas a proyectos de seguridad agrícola y alimentaria.
La oferta y la demanda del agua
Como es evidente, la seguridad alimentaria está fuertemente ligada a la disponibilidad de agua y de energía. Aun cuando la demanda mundial de agua dulce aumentará el suministro, no seguirá el mismo ritmo. Más de mil millones de personas viven actualmente en regiones con escasez de agua. El Banco Mundial estima que 3,5 mil millones podrían experimentarla en 2025. La agricultura consume el 70% del suministro mundial de agua dulce, y el 40% de la agricultura mundial depende de riego.
Varios países de Asia, América del Norte, África, y casi todos los países de Oriente Medio y el Norte de África, han bombeado sus aguas subterráneas, y la extracción ha sido mayor que la reposición, según investigaciones, por ello su producción agrícola podría verse limitada en los próximos 10 años y dependerían de los mercados globales.
En el informe “Seguridad Global del Agua”, publicado en septiembre de 2015, se evalúa que durante los próximos 10 años los problemas del agua contribuirán a la inestabilidad en Estados importantes para los intereses de la seguridad nacional de EEUU. Aunque la escasez de agua, su mala calidad y las inundaciones por sí solas no traerían problemas políticos, causarían mayores perturbaciones sociales en combinación con la pobreza, las tensiones sociales, la degradación ambiental, el liderazgo ineficaz y la debilidad de las instituciones políticas. Aunque el informe insiste en que los conflictos por agua terminan más en acuerdos que en violencia, consideran que pudieran aumentar los objetivos terroristas que incluyan el agua.
Bajo esa jerga tecnocrática encubren y promocionan que las consecuencias del modelo de explotación capitalista en su fase globalizada, sería resuelta con un “nuevo” enfoque de cooptación y saqueo de recursos alimentos e hídricos, que transformados en un activo financiero y comercial, solidificarán las fronteras entre países pobres y ricos potenciando la conflictividad geopolítica.
Hay una relación directamente proporcional entre el uso de agua y la extracción tanto de productos agrícolas como de materia prima: no se visualiza ninguna tecnología de punta que reduzca la demanda industrial de agua. Por otra parte, algunas regiones ven limitaciones en su energía hidroeléctrica debido a las sequías, tal como pasó en Venezuela en 2016 durante el fenómeno “El Niño”.
Son claves los escenarios de cambio climático global al aumentar la disponibilidad de agua en los trópicos húmedos (20% a 40%) pero disminuiría en algunas regiones secas en latitudes medias y en los trópicos secos. La deforestación y el efecto regresivo del calentamiento global sobre los glaciares y nieves reducen la oferta. Sin embargo, el informe refiere que el crecimiento económico generaría un aumento en la demanda de agua dulce debido al aumento de la población mundial a 8 mil millones de habitantes, una migración a las ciudades con demandas cada vez mayores para el uso doméstico e industrial y cambios en los patrones de consumo humano al aumentar el consumo de carnes y disminuir el de granos.
La posición del documento respecto a la privatización del servicio es cautelosa, reconoce los beneficios de la gestión gubernamental y el riesgo de conflictos sociales debido a la vulnerabilidad ante las “fuerzas del mercado”. También propone que se actualicen o implementen acuerdos de cuencas hidrográficas internacionales, un transformación de la institucionalidad internacional, “que disminuyan y eviten” conflictos regionales.
Entre las implicaciones para los EEUU, el informe menciona su papel en el desarrollo de modelos hidrológicos y la vigilancia del medio ambiente a distancia y su apoyo (injerencia) en los acuerdos internacionales.
Un diagnóstico preciso con una premisa difusa
El diagnóstico de ambos informes es claro: vamos hacia una escasez de recursos vitales como los alimentos y el agua.
La ONU ha reconocido que 2.100 millones de personas (ubicadas en los países pobres del sur global) en la actualidad carecen de acceso al agua, mientras en que en renglón de los alimentos la cifra se acerca a lo 1.000 millones de personas sin acceso, una situación que tenderá ampliarse debido a la sobreproducción y el uso del recurso hídrico para sostener la mega industria alimentaria. El documento emitido por estas agencias prevé que la situación se agudizará, por lo que el control (geopolítico, financiero y tecnológico) de esos recursos es en extremo necesario para sostener el estatus de potencia, a medida que sobreexplota regiones del planeta que dejarán a sus habitantes una polvareda como territorio.
El documento plantea la premisa de un crecimiento ilimitado. Los riesgos que reseñan han aumentado mientras se ha radicalizado la lógica de acumulación por desposesión, esto es: mucho del discurso conciliador y hasta “progre” presente en tiempos de Barack Obama ha mutado en una mayor participación de las corporaciones y entidades financieras estadounidenses que articulan distintas formas de mercantilización y privatización en un modelo de desarrollo desigual.
Este modelo es voraz y, en tiempos en los que casi todos los recursos han alcanzado un pico, se les hace inminente profundizar la guerra y lograr la hegemonía política para el control sobre los recursos que definen la vida. Y Mad Max es la utopía de las grandes corporaciones.

misionverdad.com/trama-global/control-y-guerra-por-la-gran-escasez-planetaria-de-alimentos-y-agua-investigacion

Para mayor información comunicate con nosotr@s al mail: madalbo@gmail.com

Colombia. Exigen presencia de Santos ante derrame de crudo La Lizama



Por Contagio Radio
El desastre ambiental del pozo 158 de la Lizama en Santander, parece no tener fin, según denuncian las comunidades. De acuerdo con Óscar Sampayo, líder ambientalista y habitante de Barrancabermeja, en total serían tres los afloramientos de crudo los que siguen activos, aunque Ecopetrol asegura que la situación está controlada.

Según Sampayo, sobre la 1:00 de la mañana empezó la nueva emergencia que obligó la evacuación del personal debido a la presión del gas. Más tarde, el afloramiento que se encontraba activo desapareció, pero sobre las 8 de la mañana el afloramiento volvió a surgir, como dice Ecopetrol, a 60 cm del primero con el que empezó el desastre. Y luego, sobre las 3 de la tarde nuevamente fue necesaria otra evacuación de las personas por un nuevo afloramiento.
CONTROL  SOBRE AFLORAMIENTOS QUE HA ANUNCIADO ECOPETROL ES DÉBIL
Aunque la empresa ha afirmado que tiene controlados el afloramiento inicial y los nuevos que han aparecido desde el martes, el líder ambientalista señala que en total serían tres los afloramiento activos. “Ecopetrol dice que están controlados, pero es un control muy débil de los lodos. Hacen un canal y crean una piscina donde cae todo, pero no sabemos cómo se está afectando el subsuelo y qué tipo de tóxicos se están generando. Los daños en el sector son brutales”, asevera Sampayo.
Afirman también que en la vereda Planta Nueva a donde se están llevando los lodos producidos por el desastre, no habría ningún tipo de control ambiental. Además, las piscinas de Ecopetrol de recuperación de lodos “están al tope”, por lo que han tenido que llevar dichos residuos a Sabana Grande.
ECOPETROL IMPIDE INGRESO DE LA INSTITUCIONALIDAD
Según se ha podido conocer a través de diferentes medios y de la voz de la misma comunidad, la empresa petrolera ha impedido el ingreso de la institucionalidad al lugar donde están los afloramientos, incluso no le fue permitido el paso a la contralora municipal cuando este miércoles quiso verificar la situación.
“En Barrancabermeja la institucionalidad es totalmente débil. El alcalde se encuentra detenido y el gobernador no existe. El poder de la industria extractiva se impone, Ecopetrol es el Estado del Magdalena Medio”, expresa Ócar Sampayo.
En ese sentido se explica las pocas respuestas que ha dado Ecopetrol a la comunidad, pues tras 27 días de la tragedia, aún no se tiene una respuesta de por qué sucedió tal hecho, y peor aún, cuánto tiempo se demorarán en controlar el derramamiento de crudo. Lo único a lo que ha hecho referencia la empresa es al plan de contingencia, pero las personas afectadas señalan que necesitan una respuesta sobre qué fue lo que pasó.
“La quebrada la Lizama y el Caño Muerto están totalmente afectados. Es la muerte y la destrucción, las palabras no alcanzan a describir lo miserable de la situación”. Lo que más preocupa es la falta de caracterización del agua de los lodos del subsuelo que están totalmente contaminados. “Han pasado 27 días y no hay caracterización de esas aguas, rogamos para que no llueva porque todo puede empeorar”, dice el habitante de Barrancabermeja.
COMUNIDAD EXIGE PRESENCIA DEL PRESIDENTE SANTOS
La comunidad y los ambientalistas coinciden en señalar que el gobierno ha sido completamente incompetente y blando con Ecopetrol. Exigen que el Ministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo se reúna con la comunidad, y también reclaman la presencia de Juan Manuel Santos. “El presidente es el que asigna los bloques petroleros, y así como los asigna debe responsabilizarse por lo que ha pasado”, dice Sampayo.
En la mañana de este miércoles cerca de 200 personas se manifestaron frente a las instalaciones de Ecopetrol para exigir medidas eficaces y sanciones a la empresa ante el desastre ambiental ocasionado.
.
www.contagioradio.com/ecopetrol-es-el-estado-en-el-magdalena-medio-oscar-sampayo-articulo-52433


Para mayor información comunicate con nosotr@s al mail: madalbo@gmail.com

Aires bien contaminados

Alertan por el proyecto de incinerar residuos


Nicolás Romero
Página 12

La iniciativa del gobierno porteño, que busca modificar la ley Basura Cero para quemar residuos en “hornos controlados”, generó críticas de ambientalistas y recicladores urbanos.



“Este fracaso de la gestión de residuos abre la caja de Pandora”, advierten los expertos.
El proyecto que presentó el gobierno porteño en la Legislatura para permitir en la ciudad la incineración de residuos, una práctica prohibida por la ley de Basura Cero, generó el rechazo de las organizaciones ambientalistas, puso en alerta a los recolectores urbanos y levantó críticas de legisladores opositores. Las ONG consideraron que la iniciativa, que se tratará el martes próximo, será una solución contaminante que degradará la calidad del aire. Además, advirtieron que abrirá un conflicto social grave para las más de 5500 personas que de manera formal trabajan en la recolección (otras tantas lo hacen de modo informal), y que la iniciativa pone de manifiesto el fracaso de las políticas de gestión de residuos del oficialismo.
La propuesta oficial, que además cambia las metas de la ley de Basura Cero, introduce modificaciones en la ley vigente para impulsar la incineración de residuos en hornos controlados a través de un sistema de “valorización energética”, es decir, para producir energía. Para eso, propone cambiar el artículo 6 de la ley actual, que prohíbe “la combustión, en cualquiera de sus formas, de residuos sólidos urbanos con o sin recuperación de energía”, y habilitar la incineración con fines energéticos.
Decenas de organizaciones sociales y ambientalistas (Coalición Ciudadana Anti-Incineración, Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores –Faccyr–, Fundación Ambiente y Recursos Naturales –FARN–, Greenpeace, entre otros) que venían alertando sobre este proyecto, que era un secreto a voces, rechazaron la iniciativa y exigieron que se respete la ley vigente y se garantice “que la reducción de la disposición final se lleve a cabo desarrollando y fortaleciendo la separación en origen, la reutilización, el reciclaje, el compostaje y demás medidas de recuperación previstas” por la norma. Al mismo tiempo, sostuvieron que la prohibición de incinerar “garantiza que los recursos destinados al manejo de residuos se inviertan precisamente en los circuitos de recuperación, y no en tecnologías que permitirían reducir las toneladas dispuestas más rápidamente, pero por un camino equivocado y contrario a la jerarquía de manejo de residuos”.
Según fuentes de Greenpeace, cada vez que el gobierno buscó avanzar con esta propuesta, primero instaló la crisis de los rellenos sanitarios del Ceamse (Coordinación Ecológica Area Metropolitana Sociedad del Estado). “Se hizo en 2010, después en 2012 y ahora vuelven a hacerlo. Sí, es un problema, pero ésta no es la solución. En lugar de hacer autocrítica por el incumplimiento de la ley, buscan imponer nuevas metas y abrir las puertas a una incineración que es contaminante”, advirtieron.
Una de las preocupaciones es que los hornos para incinerar basura emiten dioxinas y furanos –sustancias químicas tóxicas que pueden afectar la salud– cuyas emisiones al aire con las nuevas tecnologías pueden ser reducidas pero no eliminadas. El otro foco de alerta al incinerar es que el 30 por ciento de la basura que se quema se reduce a cenizas que son contaminantes y a las que hay que tratar como residuos peligrosos. La disposición final de estos restos requerirá también de un relleno sanitario y, para los ambientalistas, es una incógnita cómo serán tratados y dónde se van a depositar, teniendo en cuenta que ni la Ciudad ni la provincia de Buenos Aires permiten este tipo de desechos.
Otra de las cuestiones sobre las que alertaron es al argumento del oficialismo según el cual son numerosos los países europeos que han complementado su gestión de residuos con plantas de este tipo: Francia, Alemania, Holanda, Bélgica, España, entre otros. Según fuentes de Greenpeace, “vamos a contramano. Es cierto que Europa tiene plantas de este tipo. Pero, en enero de 2017, la Comisión Europea recomendó que los países que no tienen plantas no las construyan, y convocó a cerrar las existentes”. Además, advirtió que “la industria ve que les cierran las puertas en Europa, y miran a América latina y Asia. Están haciendo punta en México, donde quieren instalar la planta incineradora más grande, y ahora en Buenos Aires, que es la entrada para que se replique en el resto del país”.
Para el director ejecutivo de FARN, Andrés Napoli, esto “no hace más que reconocer el fracaso del gobierno en la gestión de residuos y abre una caja de Pandora, ya que no sabemos qué tecnología tiene atrás, ni los impactos que tendrá. Desde el punto de vista económico es caro, el costo por tonelada que se quema es alto y en los países donde funciona lo hace con subsidios”, y además remarcó que “compite con la economía del reciclado que genera gran cantidad de fuentes de empleo”.
En este sentido, Alejandro Valiente (Faccyr, una rama de la Ctep) sostuvo que “el problema es que se quitan los incentivos para avanzar en el reciclado y la separación en origen, y en el país hay alrededor de 100.000 recicladores, por eso estamos en alerta”.
En la Legislatura también se alzaron las críticas. La legisladora de Unidad Ciudadana Andrea Conde sostuvo que “no hay excusa, hace once años que el macrismo gobierna la Ciudad, lo que demuestra que han desaprovechado tiempo y recursos de los porteños que se deberían haber destinado para instaurar un sistema de separación de residuos eficiente”. La iniciativa “perjudica a los recicladores urbanos y beneficia a las empresas recolectoras”, añadió.
Para la directora ejecutiva de Salud Sin Daño, Verónica Odriozola, “es un enorme paso atrás. La razón de estas planta es que haya residuos, se van a alcanzar las metas quemando basura, y desde el punto de vista del cambio climático no es una buena decisión. Buenos Aires asumió el compromiso de convertirse en zona carbono neutral para 2050, y esto no va en esa dirección”, subrayó.
Para mayor información comunicate con nosotr@s al mail: madalbo@gmail.com

miércoles, 28 de marzo de 2018

El cambio climático llevará a 17 millones de personas a la migración interna en América Latina hasta 2050


Casi cuatro millones de mexicanos y centroamericanos se verían obligados a dejar sus hogares por la subida del nivel del mar y la menor producción agrícola, según el Banco Mundial.



(Foto: Madeleine Deaton)
El cambio climático, tantas veces relegado a un segundo plano en favor de debates de corto plazo y escaso recorrido, es el gran reto económico y social del siglo XXI. Es una amenaza existencial, como alerta la directora general del Banco Mundial, Kristalina Georgieva: la crecida de los océanos por el derretimiento de los polos, la destrucción por las tormentas o las sequías van a provocar que comunidades enteras se vean forzadas a desplazarse a zonas en las que su supervivencia sea más viable. La situación será particularmente grave en América Latina, donde hasta 17 millones de personas tendrán que migrar dentro de su propio país, y, muy especialmente, en México y Centroamérica, donde hasta cuatro millones de ciudadanos se verán forzadas al destierro interno. En todo el mundo esa cifra ascenderá, según los cálculos de la organización internacional, a 143 millones de migrantes internos.
En los últimos años, la atención sobre los vínculos entre calentamiento global y migración se centraba en los desplazados transfronterizos: personas que se desplazan de un país a otro huyendo de fenómenos naturales extremos. Ahora, el Banco Mundial pone el foco sobre una realidad mucho menos estudiada: los desplazamientos en el interior mismo país. Y las cifras para el llamado mundo subdesarrollado y emergente son demoledoras. En las regiones de África subsahariana, Asia del Sur y América Latina -que conjuntamente suman más de la mitad de la población mundial en vías de desarrollo- casi el 3% de las familias corren riesgo de tener que migrar de una zona a otra de su propio país en 2050 para escapar de los efectos del cambio climático.
El impacto, no obstante, no será uniforme en todas las regiones ni países. La migración interna, subrayan los técnicos del Banco Mundial, supondrá el desplazamiento de comunidades internas residentes en zonas con escasa disponibilidad de agua y baja productividad de los cultivos o bien que sean afectadas por la crecida del mar o por el aumento de las tormentas y huracanes a otras con mejores condiciones naturales. “Las áreas más pobres serán las más golpeadas”, concluyen los relatores del informe.
Una de las zonas más impactadas será México y Centroamérica -en la que, a la que el Banco Mundial dedica un espacio significativo. Los 177 millones de habitantes de hoy pasarán a ser más de 200 millones en 2050 y aunque las tres cuartas partes de la población viven en zonas urbanas, sus economías siguen siendo muy dependientes de la agricultura, uno de los sectores más golpeados por los efectos del cambio climático. En el supuesto más adverso, los migrantes climáticos internos podrían llegar a suponer hasta el 1% de la población, cifra que llegaría al 2% en el caso específico de México.
Los “migrantes del clima”, como les denomina el Banco Mundial, pasarán a representar casi uno de cada siete movimientos totales en el país latinoamericano para el año 2050, de acuerdo con las proyecciones. Es el doble de la cifra prevista para 2020. Como en el resto de Latinoamérica y del mundo, la espiral se explica por un empeoramiento del acceso al agua y a la decreciente producción de los cultivos. “Abandonarán las zonas más cálidas y costeras, como el golfo de México o la costa del Pacífico de Guatemala”, anticipa el organismo con sede en Washington, que apunta a dos puntos de recepción de migrantes: la meseta central mexicana y las tierras altas guatemaltecas. Pero no solo. “La meseta central puede ofrecer condiciones más favorables que el árido norte y los estados costeros del sur de baja altitud, que se verán afectados por aumento del nivel del mar. Este patrón se alinea con los niveles avanzados de urbanización de México, una relevancia decreciente de los medios de vida solo para la agricultura y la continua despoblación de las áreas rurales”, apunta el informe publicado este lunes. Según sus cálculos, grandes urbes del país norteamericano como Guadalajara o Monterrey -la segunda y la tercera ciudad más poblada de México, respectivamente, tras la capital- también serán punto de origen de migrantes climáticos.
La parte positiva para México en el drama de los desplazados internos por el cambio climático, si es que la hubiera, es su mayor capacidad económica -es uno de los países de mayor renta per cápita de América Latina- para adaptarse. Los especialistas insisten, sin embargo, que es un proceso que debe gestionarse desde ahora y piden que se adopten planes que permitan a la vez preparar a las zonas vulnerables y las áreas que van a recibir migrantes. También aconseja que se facilite la migración con medidas de formación y la protección social. Algo a lo que, de momento, apenas ha prestado atención la segunda mayor potencia económica latinoamericana.

http://conexioncop22.com/el-cambio-climatico-llevara-a-17-millones-de-personas-a-la-migracion-interna-en-america-latina-hasta-2050/
Para mayor información comunicate con nosotr@s al mail: madalbo@gmail.com

sábado, 24 de marzo de 2018

Así afectan los plaguicidas al medio ambiente y sus consecuencias sobre el agua





Sal & Roca


Hoy en día se sabe que los plaguicidas son tóxicos para los organismos vivos diferentes a las plagas objetivo. Se convierten en agentes tóxicos a largo plazo, que se acumulan con frecuencia en ciertos órganos de los seres vivos debido su dificultad para degradarse y generan elevados costes de salud y ambientales [1].
Además, una vez aplicados sobre los cultivos, una parte de los plaguicidas permanece en las cosechas y llegan hasta nuestros alimentos, como señalamos en nuestro informe Directo a tus hormonas: Guía de alimentos disruptores. Residuos de plaguicidas con capacidad de alterar el sistema endocrino en alimentos españoles [2].  

 Ciclo de los plaguicidas en el medio ambiente  
El uso de plaguicidas pone en riesgo la calidad de las aguas en las zonas cercanas a los campos de cultivo ya que estos compuestos se transportan a través del agua y la atmósfera (deriva de plaguicidas) y contaminan tanto las aguas superficiales como las subterráneas [3], [4]. Incluso en algunos casos, los insecticidas se aplican directamente sobre las masas de agua (por ejemplo, para controlar las poblaciones de mosquitos). En cuanto a las aguas superficiales, la concentración y el tipo de plaguicidas detectados dependen de varios factores como la estación del año, las propiedades físicas y químicas del compuesto (solubilidad en agua, la persistencia o vida media o la capacidad de retención en el suelo) y otros factores como por ejemplo, la topografía del terreno y la frecuencia de la lluvia. Todos estos factores hacen muy difícil predecir el destino de un plaguicida en el medio acuático y su bioacumulación en general, y mucho más difícil conocer el destino de todos los plaguicidas utilizados en los campos y áreas públicas.  

Una vez en el agua, los plaguicidas y sus metabolitos se vuelven biodisponibles para los organismos acuáticos expuestos a través de la piel, agallas y por la alimentación, y dependiendo de su solubilidad, se bioacumulan en sus tejidos. Los organismos expuestos pueden ser consumidos tanto por animales silvestres como por los seres humanos. El fitoplancton contaminado con plaguicidas es una fuente de exposición para invertebrados, peces y otros organismos. A su vez los peces y mariscos contaminados con plaguicidas son una fuente de exposición para mamíferos pequeños, aves y otros animales salvajes además de para los seres humanos. Por lo tanto, el uso de plaguicidas cerca de las aguas superficiales somete a un elevado riesgo al ecosistema acuático, a sus especies y a los organismos que dependen de él. 

Hoy en día, existen normas sobre el uso de plaguicidas para proteger la salud de las personas que trabajan en la agricultura así como la de los consumidores y el medio ambiente. La normativa europea sobre plaguicidas (EC 1107/2009 [5]) establece claramente que no deben causar daños al medio ambiente y sus especies. Por otro lado, la Directiva Marco de Agua (DMA) ha identificado como sustancias prioritarias de preocupación [6] 28 plaguicidas, la mayoría de los cuales ya han sido prohibidos debido a su alta toxicidad. Además, la Directiva de Uso Sostenible de Plaguicidas (2009/128/EC [7]) llama a los Estados Miembros a “establecer zonas de amortiguamiento y salvaguarda o setos de plantas a lo largo de las aguas superficiales para reducir la exposición de los cuerpos de agua a la deriva de fumigaciones, el flujo de drenaje y la escorrentía” para evitar la contaminación de aguas superficiales y subterráneas. 

Sin embargo, el uso regular de una amplia gama de plaguicidas en la agricultura y la imposibilidad de establecer zonas de amortiguación eficientes y restricciones en su uso ha dado como resultado un aporte continuo de estas sustancias químicas dañinas a las aguas superficiales. El resultado ha sido la toxicidad crónica de los organismos acuáticos y de los organismos que se alimentan de ellos. Niveles bajos de estas sustancias químicas pueden interferir con el sistema hormonal, inmunológico y nervioso generando daños en la reproducción, malformaciones en órganos, disfunción metabólica y enfermedades, con un gran impacto en la vida silvestre [8], [9] y en los seres humanos [10].  

En general, los insecticidas y los fungicidas son particularmente peligrosos para la fauna acuática y los herbicidas para las plantas. Aunque también se han observado efectos secundarios de los herbicidas en las especies animales y viceversa. El fitoplancton, las plantas acuáticas y las algas, que son particularmente sensibles a los herbicidas, tienen un papel clave en los ecosistemas acuáticos ya que proporcionan oxígeno disuelto para todas las demás especies [11]. Sin oxígeno disuelto, los peces y otros organismos mueren por asfixia.  

La fauna acuática es particularmente sensible a los plaguicidas porque experimentan una exposición crónica. Los peces, por ejemplo, están expuestos a los plaguicidas a través de las branquias, la piel y la boca, y pueden bioacumular estos productos químicos en sus tejidos. Las branquias son órganos muy importantes en los peces, clave para su respiración y funciones de regulación, y la dificultad respiratoria es uno de los primeros síntomas del envenenamiento por plaguicidas. Las ranas también son particularmente sensibles a la contaminación química acuática, ya que pasan su fase embrionaria y la metamorfosis en el agua. De forma similar a las larvas de los peces, después de que los huevos eclosionan, los renacuajos tienen una piel muy delgada que los productos químicos pueden atravesar20. Si estas sustancias químicas interfieren con el sistema hormonal de los embriones, pueden afectar gravemente a la reproducción y al desarrollo, además de generar otros trastornos. Hoy en día se reconoce que varios plaguicidas tóxicos para los óvulos y embriones de peces, anfibios e invertebrados pueden causar “efectos teratogénicos”, malformaciones que afectan a la población de las especies afectadas [12]. Además, una creciente evidencia muestra que las especies de anfibios que viven en regiones de agricultura intensiva manifiestan anomalías en el desarrollo y la reproducción, como extremidades deformadas y falta de diferenciación sexual (intersex) [13]. En peces, anfibios y organismos acuáticos juveniles y adultos, muchos plaguicidas pueden afectar al hígado, un órgano que desempeña funciones vitales como el metabolismo y la desintoxicación de xenobióticos (sustancias químicas extrañas que entran en el organismo), la síntesis de varios componentes del plasma sanguíneo, la liberación de glucosa a la sangre, etc. [14]. Los plaguicidas pueden afectar el sistema inmune de los animales acuáticos haciéndolos más susceptibles a las enfermedades o a la exposición a otros contaminantes. De hecho, varios de los efectos adversos observados en la vida silvestre no pueden atribuirse a la exposición a un solo plaguicida sino a una mezcla de plaguicidas y otras presiones de origen humano. De hecho, se ha detectado que las mezclas de plaguicidas causan efectos adversos a dosis más bajas que los compuestos individuales solos y en muchos casos, las mezclas pueden causar efectos adversos completamente diferentes [15], [16]. 




Notas:



[1] Bourguet D, Guillemaud T. The Hidden and External Costs of Pesticide Use. In: E. Lichtfouse, editor. Sustainable Agriculture Reviews. Springer Int. 
[2] Informe Directo a tus hormonas. Guía de alimentos disruptores. Residuos de plaguicidas con capacidad de alterar el sistema endocrino en los alimentos españoles. Ecologistas en Acción.  
[3] Stahlschmidt-Allner P, Allner B, Römbke J, Knacker T. Endocrine disrupters in the aquatic environment. Environ Sci Pollut Res. 1997 4(3):155–62. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19002402   
[4] Blakley B, Brousseau P, Fournier M, Voccia I. Immunotoxicity of pesticides: a review. Toxicol Ind Heal. 1999;15(1–2):119–32. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10188195   
[5] OJ L 309, 24.11.2009  
[7] OJ L 309, 24.11.2009  
[8] Kohler H-R, Triebskorn R. Wildlife Ecotoxicology of Pesticides: Can We Track Effects to the Population Level and Beyond? Science . 2013;341(6147):759–65. http://www.sciencemag.org/cgi/doi/10.1126/ science.1237591 
[9] Blakley B, Brousseau P, Fournier M, Voccia I. Immunotoxicity of pesticides: a review. Toxicol Ind Heal, 1999, 15:119–32. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10188195   
[10] Mnif W, Ibn A, Hassine H, Bouaziz A, Bartegi A, Thomas O, et al. Effect of Endocrine Disruptor Pesticides: A Review. Int J Environ Res Public Heal, 2011;8(8):2265–303. www.mdpi.com/journal/ijerph   
[11] Knauer K, Hommen U. Sensitivity, variability, and recovery of functional and structural endpoints of an aquatic community exposed to herbicides. Ecotoxicol Environ Saf, 2012;78:178–83. http://www.ncbi.lm.nih.gov/pubmed/22153306  
[12] Hamlin HJ, Guillette LJ. Birth Defects in Wildlife: The Role of Environmental Contaminants as Inducers of Reproductive and Developmental Dysfunction. Syst Biol Reprod Med, 2010;56(2):113–21. http:// www.tandfonline.com/doi/full/10.3109/19396360903244598   
[13] Pašková V, Hilscherová K, Bláha L. Teratogenicity and Embryotoxicity in Aquatic Organisms After Pesticide Exposure and the Role of Oxidative Stress. Rev Environ ContamToxicol , 2011 p. 25–61. http:// www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21287390   
[14] Mann RM, Hyne R V., Choung CB, Wilson SP. Amphibians and agricultural chemicals: Review of the risks in a complex environment. Environ Pollut, 2009;157(11):2903–27. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19500891   
[15] van der Oost R, Beyer J, Vermeulen NP. Fish bioaccumulation and biomarkers in environmental risk assessment: a review. Environ Toxicol Pharmacol [Internet]. 2003;13(2):57–149. http://linkinghub.elsevier. com/retrieve/pii/S1382668902001266  
[16] 1. Mann RM, Hyne R V., Choung CB, Wilson SP. Amphibians and agricultural chemicals: Review of the risks in a complex environment. Environ Pollut, 2009;157(11):2903–27. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/ pubmed/19500891
[17] Chaturvedi AK. Toxicological evaluation of mixtures of ten widely used pesticides. J Appl Toxicol, 1993;13(3):183–8. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8326087   
Artículo extraído del informe Ríos Hormonados originalmente publicado en la web de Ecologistas en Acción , protegido por licencia CC BY 2.5 ES. 

Para mayor información comunícate con nosotr@s al mail: madalbo@gmail.com

jueves, 22 de marzo de 2018

Más del 60% de las alertas por mercurio en la UE vienen del pescado español



Lucía Villa

De las 140 notificaciones en 2017 por altos niveles de mercurio en pescado, 88 procedían de las flotas españolas. La mayoría, notificadas por Italia. España sólo emitió una alerta a pesar de ser líder en el sector y principal consumidor.

Una pieza de atún en venta. EFE
El mercurio está cada vez más presente en los alimentos que comemos. O, al menos, se detecta más. Los casos de contaminación por este peligroso metal pesado —que en función de la dosis puede afectar sobre todo a los sistemas nervioso e inmunitario de fetos y bebés— aumentan año a año en el sistema de alertas rápidas RASFF de la Comisión Europea, un protocolo de notificaciones que los Estados miembros utilizan para avisar y prevenir sobre posibles riesgos de seguridad alimentaria, y que sólo en 2017 registró 152 avisos por niveles excesivos de este tóxico. La cifra supone un incremento del 33% sobre un año antes, cuando se dieron 102 avisos. Además, 84 notificaciones fueron de alerta, lo que quiere decir que afectó a productos que ya estaban en el mercado y que tuvieron que ser retirados. Especialmente, productos españoles.
La inmensa mayoría de las notificaciones por mercurio en alimentos se dan en pescados y productos pesqueros, que es la principal vía de exposición humana a este contaminante, según la OMS. Cuando el mercurio que se expulsa a la atmósfera desde centrales térmicas, industrias o minas pasa al agua, las bacterias lo transforman en metilmercurio, su variante más tóxica, que se acumula en peces y mariscos cuando se alimentan del plancton, las algas u otros peces; y que pasa a las personas cuando nos los comemos. De los 152 avisos por mercurio en alimentos del año pasado, 140 se produjeron en pescado.
De ellos, 88 fueron en pescados capturados por flotas españolas. Es decir, algo más del 62% de todas las notificaciones por altos niveles de mercurio en pescados y productos pesqueros que se consumen en la Unión Europea tuvieron origen español. El resto, se reparten en pescados procedentes de Vietnam (25), Portugal (19), Indonesia (8) o Sri Lanka (6), entre otros.
“El pescado es muy bueno y muy necesario, pero puede tener efectos para el desarrollo intrauterino. Algunas comunidades recomiendan a las embarazadas reducir su consumo, aunque no explican por qué. Somos una potencia mundial en pescado y no se quiere alarmar”, señala en conversación con Público Paco Ramos, de Ecologistas en Acción y el grupo de trabajo Zero Mercury.


Falta de control


En efecto, la alta presencia de pescado español en la estadística se explica en parte por la importancia de España en este sector. Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente —de 2014— España, con más del 20% de las capturas comunitarias y el 17,5% de la producción acuícola, es líder pesquero en Europa y ocupa el puesto 22 en el ranking mundial. Ese año, España gestionó, entre capturas, acuicultura e importaciones, 3,1 millones de toneladas de pescado de las que, aproximadamente un 64%, se quedaron en nuestras fronteras. Somos además uno de los principales consumidores de este alimento. Mientras en Europa se consumen unos 20 kilos de pescado por persona y año, en España esa cifra se dispara hasta los 44 kilos. Un informe publicado por el Gobierno en 2011 mostró que los españoles tenían 10 veces más mercurio en su organismo que los alemanes, estadounidenses o canadienses.
De los datos anteriores cabría esperar que España estuviera no sólo entre los países que más alertas reciben, sino también, y sobre todo, entre los que más notificaciones emiten. No ocurre así. Es más, nuestro país sólo emitió un aviso por mercurio en pescado en todo 2017, en una partida de pez espada congelado procedente de Indonesia.
“No tiene mucho sentido. Y no tenemos una explicación, pero parecería que aquí no se hacen muchos muestreos”, dice Ramos.
El sistema RASFF establece los niveles máximos de sustancias tóxicas a partir de la cual un país puede emitir una alerta, pero las pruebas no se realizan sobre todas las partidas de pescado, sino que responden a muestreos aleatorios. La disparidad entre países es evidente. Sólo así se explica que un solo Estado miembro, Italia, haya emitido 98 de los 140 avisos (79 de ellos por pescado español). El resto de alertas se reparten mayoritariamente entre Holanda (18) y Francia (16), a las que se suman notificaciones aisladas de Bélgica, Suiza, Portugal, Alemania, Chipre o Reino Unido, entre otros.
Este periódico ha preguntado a la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición sobre el tipo de muestreos que se hacen en España, pero a fecha de publicación de este artículo, no ha obtenido respuesta.


Cada vez más mercurio


Que el pescado procedente de España tenga mercurio no significa que este haya sido producido en nuestro país. Este metal pesado proviene en una pequeña proporción de fuentes naturales —como las erupciones volcánicas, por ejemplo— y en su mayoría por las actividades humanas que se desarrollan en todo el planeta. El mercurio puede viajar miles de kilómetros a través del aire hasta que se deposita en sistemas terrestres o acuáticos, donde pasa enseguida a la cadena trófica.
“Cada vez hay más y está apareciendo en sitios donde nunca ha habido mercurio”, alerta Leticia Baselga, experta de Ecologistas en Acción en este tóxico.
El principal problema del mercurio, de hecho, es que nunca desaparece, sino que se va acumulando, aumentando su concentración. Por eso, los peces con mayor riesgo para el consumo son aquellos que viven más tiempo, que son más grandes y que se alimentan de otros peces que también lo ingieren. En España, afecta sobre todo al atún, al pez espada, al merlín o a los distintos tipos de tiburón.
Según la normativa comunitaria, el nivel máximo permitido de mercurio en los productos pesqueros es de 0,5 miligramos por kilo, aunque en peces grandes se ha aumentado hasta 1 miligramo por kilo porque casi todos superan el umbral anterior. El Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA), no obstante, estima límites más estrictos en base a la ingesta máxima semanal de metilmercurio (1,6 microgramos por kg de peso corporal por semana).


Para mayor información comunicate con nosotr@s al mail: madalbo@gmail.com