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sábado, 27 de septiembre de 2025

PRIMERA CIRCUNNAVEGACIÓN CIENTÍFICA DEL LAGO TITICACA – UNA EXPEDICIÓN HISTÓRICA PARA LA CIENCIA Y LAS COMUNIDADES



El Lago Titicaca, orgullo de los Andes y lago navegable más alto del mundo, es también uno de los ecosistemas más amenazados de Sudamérica. Contaminación por aguas residuales, pérdida de biodiversidad, presencia de plásticos y el impacto del cambio climático están poniendo en riesgo no solo su riqueza natural, sino también la vida de miles de familias que dependen de él para alimentarse, trabajar y mantener viva su cultura.
Hoy el Titicaca nos recuerda que es urgente escuchar su llamado y actuar con ciencia, compromiso y cooperación.


En ese marco, el 30 de septiembre comenzo una misión sin precedentes: la primera circunnavegación científica integral del Lago Titicaca, organizada por la Autoridad Binacional Autónoma del Lago Titicaca, la Fundación PlanetSolar de Suiza y el SENAMHI de Bolivia.

La expedición se desarrollará entre el 30 de septiembre y el 16 de octubre de este año, recorriendo más de 800 kilómetros de litoral entre Perú y Bolivia a bordo del MS PlanetSolar II, el primer barco solar científico del lago.

Durante este recorrido se estudiará la calidad del agua en 39 puntos estratégicos, evaluando procesos de contaminación y eutrofización. Se aplicará tecnología de última generación para validar imágenes satelitales y se identificarán sitios prioritarios para la restauración ecológica y el tratamiento de aguas residuales.

Este proyecto es binacional e innovador: combina teledetección satelital, sondas multiparamétricas y energías limpias para investigar sin generar mayor impacto ambiental. Un verdadero modelo de ciencia aplicada y sostenible.


Pero más allá de los datos, esta expedición busca sembrar futuro. Permitirá implementar un sistema binacional de alerta temprana para proteger el lago, capacitar a técnicos locales y ofrecer información científica que será vital para la toma de decisiones.

Los aportes no solo serán para la comunidad científica: también beneficiarán directamente a las comunidades indígenas que viven a orillas del lago, para quienes el Titicaca no es solo agua, sino fuente de vida, de sustento y de identidad cultural. Este esfuerzo demuestra que sí es posible unir ciencia, tecnología limpia y cooperación para recuperar un patrimonio natural que pertenece a todos.



El futuro del Lago Titicaca depende de acciones como esta, pero también de cada uno de nosotros.
👉 Le dejamos estas preguntas:

• ¿Qué significa para usted que el Lago Titicaca esté hoy en el centro de una investigación internacional?
• ¿Cree que estos proyectos pueden marcar un cambio real en la vida de las comunidades ribereñas?
• ¿Qué responsabilidad nos toca como ciudadanos para cuidar el lago que es corazón espiritual y cultural de los Andes? La expedición científica abre un camino. El siguiente paso está en nuestras manos.



Una elaboracion para el programa de LOS PONCHOS VERDES FM  y también puedes escuchar la RADIO DE LOS PONCHOS VERDES FM


Locutoras: Cecilia Martínez y Cecilia Méndez

Para mayor información comunicate con nosotr@s al mail: madalbo@gmail.com

domingo, 21 de septiembre de 2025

DÍA DEL ARBOL: Conmemoración y memoria en medio de una crisis.




Cada 1 de octubre Bolivia celebra el Día Nacional del Árbol, establecido en el Decreto Supremo 4158 como una fecha destinada a despertar conciencia sobre la conservación de los árboles, recursos naturales invaluables para la humanidad.

Pero más que una celebración, hoy es también un llamado de alerta: cada año nuestro país pierde alrededor de 4 millones de hectáreas de bosques a causa de la deforestación. No se trata solo de un número, sino de un golpe directo a la vida. Los bosques bolivianos están siendo arrasados por la expansión agrícola y ganadera, prácticas muchas veces avaladas o toleradas por políticas estatales que favorecen desmontes a gran escala. A ello se suma la minería, que contamina ríos y suelos, dejando cicatrices que tardarán siglos en sanar.

Bolivia alberga 2.934 especies de árboles, de las cuales 249 son endémicas, es decir, únicas en el mundo. Cuando perdemos un bosque, no solo desaparecen árboles: desaparece un patrimonio biológico irremplazable, desaparecen culturas, desaparecen futuros.

Un ejemplo claro es el copaibo, un árbol al que muchos llaman “árbol milagroso”. Crece en los bosques secos de la Chiquitanía, en el norte paceño y en la Amazonía boliviana. Su aceite, extraído con cuidado por comunidades indígenas, ha sido utilizado durante siglos como medicina natural para tratar inflamaciones, enfermedades respiratorias, problemas de piel y hasta dolencias reumáticas. Hoy en día, también es transformado en cosméticos y remedios naturales que generan ingresos para mujeres organizadas en emprendimientos locales.



Pero el copaibo está en peligro. Aunque la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza lo clasifica aún en categoría de “Preocupación Menor”, estudios nacionales ya advierten que los ecosistemas donde crece se encuentran Vulnerables y En Peligro. Y no es casualidad: los incendios forestales y la deforestación avanzan sin freno sobre su hábitat.

Aquí se esconde una verdad preocupante: el aumento exponencial de los incendios forestales no solo destruye hectáreas de bosques, sino que también está eliminando especies enteras de árboles como el copaibo. A largo plazo, esto significa la pérdida de servicios ecosistémicos esenciales: el agua que bebemos, el oxígeno que respiramos, la regulación del clima y hasta la fertilidad de los suelos que alimentan nuestros cultivos. Significa también que muchas comunidades que dependen del bosque para su subsistencia, su salud y su economía se quedarán sin sustento. Y, quizás lo más doloroso, significa la pérdida de identidad cultural, porque con cada árbol que desaparece se rompen lazos históricos, saberes ancestrales y tradiciones que forman parte de lo que somos como pueblo.

Hoy, en este Día Nacional del Árbol, no podemos quedarnos solo en la conmemoración. Debemos mirar de frente la realidad: nuestros bosques se están consumiendo y con ellos se consume nuestro futuro.



La esperanza está en que las autoridades entrantes, que serán elegidas en octubre de 2025, asuman con seriedad la responsabilidad de hacer cumplir las leyes ambientales, frenar los desmontes ilegales y potenciar la protección de nuestros espacios naturales. Porque la riqueza de Bolivia no está solo en el gas ni en los minerales: está en sus bosques, en su biodiversidad y en la vida que de ellos depende.

En definitiva, no se trata solo de un árbol. Se trata de nuestra salud, de nuestra economía, de nuestra cultura y de nuestro futuro como país.



Una elaboracion para el programa de LOS PONCHOS VERDES FM  y también puedes escuchar la RADIO DE LOS PONCHOS VERDES FM


Locutoras: Cecilia Martínez y Cecilia Méndez

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jueves, 11 de agosto de 2022

¿Las plantas eólicas offshore son el futuro de la energía en Latinoamérica?


Fuentes: Diálogo chino [Imagen: Un parque eólico marino frente a la costa de West Sussex, en Reino Unido. Los países europeos y China están a la cabeza de la energía eólica marina, y aunque América Latina no tiene actualmente ninguna capacidad instalada, hay iniciativas en marcha (Imagen: Ian Stewart / Alamy)]

Colombia y Brasil han empezado a promover la tecnología en la región, que tiene un gran potencial eólico en altamar

Tres décadas después de que se instalara el primer parque eólico marino del mundo, América Latina, sin ninguna planta semejante, comienza a interesarse por esta forma de generación de energía. Algunos especialistas consideran que es el momento ideal para plantearlo debido a que ayudaría a promover una sólida transición energética en la región. 

La energía eólica offshore -término del idioma inglés que significa “en el mar, alejado de la costa, marina, costa afuera o ultramar»- es la fuente de energía limpia y renovable que se obtiene con la fuerza del viento que se produce en alta mar. En la última década el sector ha madurado y crecido rápidamente, tras un lento crecimiento desde que se instalaron las primeras turbinas en Dinamarca en 1991. Se han instalado aproximadamente 56 gigavatios (GW) de capacidad eólica marina en todo el mundo, principalmente en Europa y China.

21 GW, es la capacidad eólica marina añadida a nivel mundial en 2021, un récord anual que llevó la capacidad instalada mundial a 56 GW, según el Consejo Mundial de la Energía Eólica

La eólica marina es muy diferente con respecto a otras tecnologías de energía renovable. La brasileña Ingrid Pacheco Silveira, experta eólica marina, señala que las turbinas aprovechan la falta de barreras presentes en la tierra para girar más rápido y generar energía de forma más constante y uniforme que la eólica terrestre o la solar fotovoltaica: “algo que quedó demostrado desde los primeros proyectos es que se pueden utilizar turbinas más grandes en el entorno marino que en los parques eólicos terrestres y con una escalabilidad que puede traer enormes beneficios a América Latina”. 

El Programa de Asistencia para la Gestión del Sector de la Energía (ESMAP) señala que una cuarta parte del potencial eólico marino del mundo se encuentra en aguas de países de ingresos bajos y medios, por lo que acelerar su adopción en los mercados emergentes se ha vuelto esencial para disminuir la dependencia de los combustibles fósiles y reducir la pobreza.

En esta última década la industria eólica marina ha mostrado un crecimiento acelerado, principalmente en China y países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El último año, la industria eólica presentó récord en nuevas instalaciones para la energía eólica marina,  con 21 GW de capacidad añadida en todo el mundo.

Este gran avance relativamente reciente se debe principalmente a una reducción de costos y al aumento sustancial en el tamaño de la turbina y la escala del proyecto, así lo identificó para Diálogo Chino el doctor Christian Appendini, oceanógrafo del Laboratorio de Ingeniería y Procesos Costeros del Instituto de Ingeniería de México (UNAM): “como ahora es competitiva en costos, algunos gobiernos planean hacer de ella un componente clave de su combinación energética descarbonizada”.

Enorme potencial

Los beneficios de aumentar la capacidad eólica marina pueden ser múltiples, según la información brindada por el Banco Mundial a Diálogo Chino. Los países que comiencen a utilizar esta energía pueden crear y mantener miles de empleos altamente calificados, generando electricidad de manera predecible e incrementando su producción en otoño e invierno, estaciones de menor radiación solar y mayor consumo de energía, señalan desde la entidad, y añaden que “el uso de esta energía puede ser complementaria en América Latina con otras tecnologías renovables, brindando seguridad de suministro y aportando valor”. 

La energía eólica puede ser complementaria en América Latina con otras tecnologías renovables, brindando seguridad de suministro y aportando valor

Existe un enorme potencial de recursos sin explotar en América Latina y el Caribe, según el Banco Mundial, que estimó un potencial técnico cercano a los 8.000 GW en las aguas de esta región. Algunos países tienen excelentes condiciones naturales, lo que significa que esta energía podría ser técnica y económicamente viable. La asociada de Asuntos Externos de este organismo señaló que Brasil y Colombia son los más avanzados en sus legislaciones eólicas marinas. “Por ejemplo, los desarrolladores de la industria brasileña han propuesto más de 130 GW de capacidad eólica marina en 55 proyectos”.

Brasil y Colombia avanzan

Brasil es el mercado eólico terrestre más grande de América Latina, seguido de México, Chile y Argentina. La industria brasileña del petróleo y el gas se desarrolla principalmente en alta mar y tiene una cadena de suministro muy bien establecida que se puede adaptar para satisfacer las necesidades específicas de la eólica marina, señaló Pacheco Silveira al identificar los avances normativos en Brasil.

Mapa que muestra el potencial eólico marino de Brasil
Gráfico: Belen Sampietro / DIálogo Chino

“Un primer proyecto legislativo fue emitido en 2017 en la Cámara de Diputados, pero 2020 fue el cambio de juego con el lanzamiento gubernamental de una hoja de ruta para desarrollar enormes parques eólicos marinos con el involucramiento de la Agencia Nacional del Medio Ambiente. A principios del año anterior, se publicó un nuevo proyecto legislativo y finalmente, en 2022 llegó el Decreto para regular el mercado que genera grandes expectativas para sus financiamientos”.

Mientras que, en Colombia, en la agenda de los proyectos energéticos se está empezando a escribir un nuevo capítulo protagonizado por la eólica marina o costa afuera, palabras con las que identifica a su hoja de ruta el Ministerio de Minas y Energía.

Diego Mesa Puyo, ministro de Energía saliente de Colombia, concedió una entrevista a Diálogo Chino dos días después de anunciar un programa para generar energía eólica costa afuera mediante la instalación de aerogeneradores e inversiones que podrían alcanzar millones de dólares.

Mapa que muestra el potencial eólico marino de Colombia
Gráfico: Belen Sampietro / Diálogo Chino

“Con esta hoja de ruta, avanzaremos en la incorporación de proyectos que permitirán aprovechar el potencial de 50 GW que tiene Colombia con esta fuente de generación, que es casi tres veces la capacidad instalada (17,7 GW) que tiene actualmente todo el país”, dijo Mesa desde Estados Unidos, tras participar en la Cumbre de las Américas. 

“Este tipo de tecnología es mucho menos invasiva y no genera gases de efecto invernadero, un gran avance desde el punto de vista de la neutralidad de carbono. Mientras que, en materia económica, estos proyectos requieren inversiones de capital muy significativas, por ejemplo, proyectos como los que ya se están estructurando en Colombia para los próximos tres o cuatro años, van a requerir inversiones de cerca de US$1.000 millones”, señaló el ministro de Energía colombiano, que considera que “esta industria será muy atractiva para el desarrollo económico de cualquier país”.

Algunas complejidades

El principal reto tecnológico de la energía eólica marina radica en su difícil instalación, ya que la construcción y su mantenimiento requiere la utilización de medios logísticos muy especializados. Existen diferentes estructuras eólicas marinas, entre las que se destacan los aerogeneradores marinos con cimentación fija y los aerogeneradores marinos sobre plataforma flotantes.Mesa Puyo coincide en que el gran desafío se encuentra en la infraestructura logística y portuaria, por las “torres turbinas eólicas que pueden tener una altura de más de 200 metros y que requieren un ensamblaje complejo”.

Por su parte, Ingrid Pacheco, identifica que la regulación puede afectar el progreso de esta industria: “generalmente, para instalar un parque eólico marino es necesario contar con aprobaciones exhaustivas tras realizar estudios durante los años previos que incluyen, entre otros, la compatibilidad de la estructura con la navegación, la fauna marina, las rutas de migración, la dinámica de transporte, etc.”, señala la experta brasileña.

Sumado a ello, el Banco Mundial ha expresado otras preocupaciones. “No todos los elementos del proyecto se producirán localmente; algunos deberán importarse. La distancia de los países con proveedores establecidos, como las góndolas de turbinas eólicas del norte de Europa, presentará desafíos logísticos y de transporte. La gran necesidad de capital requerirá la participación de financieras locales e internacionales, por lo que será necesario gestionar o mitigar los riesgos comerciales para atraer inversores y minimizar el costo del capital”, aseguraron a Diálogo Chino. 

¿Una bocanada de aire fresco?

Los especialistas eólicos marinos consultados coinciden en que los costos se están volviendo más competitivos, al tiempo que la disponibilidad de sitios en tierra disminuye. Por lo que la industria será próspera en América Latina si va de la mano de la creación de un entorno atractivo para la financiación y del desarrollo de políticas eólicas marinas.

“El papel de los gobiernos es fundamental para lograr un marco normativo y tributario que sea conducente a las inversiones, trabajando articuladamente con diferentes entidades. En Colombia trabajamos con la autoridad ambiental, con la dirección marítima que hace parte de nuestra Armada, con el Ministerio de Transporte e Infraestructura, con el Ministerio de Ambiente y con el Ministerio de Comercio”, explicó el ministro de Energía colombiano. 

El papel de los gobiernos es fundamental para lograr un marco normativo y tributario que sea conducente a las inversiones

“Se pueden crear muchos puestos de trabajo locales, especialmente en la fase de operaciones y de mantenimiento, mientras que el crecimiento de una cadena de suministro puede ayudar a diversificar las industrias existentes, en particular aquellas que ya suministran petróleo y gas en alta mar”, señalaron desde el Banco Mundial.

Como hicieron notar los especialistas, la energía eólica marina es una industria en crecimiento a nivel mundial, y América Latina no será la excepción. Depende de cada uno de los países aprovechar todo su potencial. 

Alan Austria es productor, periodista y presentador de noticias de Anáhuac Online y CNN. Twitter: @alanaustria24. Instagram: austria_alan

Fuente: https://dialogochino.net/es/sin-categorizar/56207-las-plantas-eolicas-offshore-son-el-futuro-de-la-energia-en-latinoamerica/





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viernes, 10 de abril de 2020

Tiempo para la audacia

A la Calle que ya es hora |
Por Varios autor@s


Actuar por la vía del ecosocialismo feminista
COVID-19.
Reza una maldición china: “Que vivas en tiempos interesantes”. Podemos afirmar que estamos viviendo otro momento histórico: si tenemos en cuenta que esta pandemia está afectando a todos los continentes, las generaciones presentes nunca hemos conocido nada similar. En estos días, lo que nos decían que era imposible se ha producido: todo se ha modificado, desde el funcionamiento de la sociedad hasta, por supuesto, nuestro modo de vida. Parece, en consecuencia, muy difícil, que, a partir de ahora, podamos seguir como si no hubiera pasado nada, sin que se realicen en nuestra sociedad cambios sustanciales.
Ahora bien, el rumbo de esos cambios no está escrito de antemano. Tenemos motivos para la preocupación, a la vista de las señales de autoritarismo, militarismo, control social y recentralización que estamos viviendo. No es aventurado afirmar que, al final de esta crisis sanitaria, existirá un grave riesgo de que ese «kit autoritario» se siga utilizando para poner en marcha otra «doctrina del shock», como siempre en beneficio exclusivo de las élites.
Por todo ello, es urgente que quienes trabajamos por “otro mundo posible” seamos capaces de colaborar en el diseño de un rumbo alternativo al que están promoviendo las corporaciones industriales y sus socios políticos y mediáticos. No es el momento de especular, sino de ser audaces en nuestros planteamientos, tanto a la hora de compartir nuestros puntos de vista y propuestas, como a la hora de actuar conjuntamente y llevarlas a la práctica.
Una red con la vida como centro.
Para que las medidas posteriores a esta crisis no se tomen de nuevo en beneficio de las élites, como ocurrió en 2008, por ejemplo, y para que no sigamos el camino del crecimiento ciego que nos lleva al abismo, de la mercantilización de todos los ámbitos de la vida y de la naturaleza, de la producción y del consumo desproporcionados que solo nos conducen al colapso,  las personas que defendemos un modelo alternativo en Euskal Herria, podemos agruparnos, organizarnos y quizás dar pasos para constituir una red colaborativa, lo más amplia y plural posible, a favor de la Vida, incluso desde el actual confinamiento. Una red para conectar las diferentes iniciativas y plataformas ya en marcha y, en la medida de lo posible, coordinarlas en la misma dirección: La vida, la dignidad, la justicia y la defensa del planeta Tierra.
Medidas urgentes.
En este sentido, ya están surgiendo diferentes iniciativas proponiendo medidas necesarias para dar respuesta a la emergencia sanitaria actual. En Euskal Herria, por ejemplo, está la «Mesa Técnica» propuesta por el Movimiento Feminista o el documento de la Carta de Derechos Sociales, definiendo diversas prioridades sociales. Y en el Estado español, se ha redactado un documento en defensa de la pequeña producción agrícola y los mercados locales. Igualmente existe un «Plan de Choque Social» que está cosechando muchas adhesiones. Bienvenidas sean estas iniciativas.
Una mirada más a largo plazo.
Existen medidas urgentes que deben adoptarse de forma inmediata, pero para responder adecuadamente a la crisis ecosocial, la cual volverá con toda su crudeza tras la emergencia sanitaria, habrá que proponer medidas de mayor alcance transformador, ya que de lo contrario volveríamos a la falsa normalidad preexistente. Es pues el momento de hacer una reflexión sobre el rumbo que queremos tomar desde ahora -con el horizonte en el 2030, por ejemplo-, y diseñar un proyecto de país alternativo. Unificar el esfuerzo táctico y el estratégico, nos puede permitir mantener la coherencia entre medidas urgentes y las propuestas a medio y largo plazo. Esta crisis está dejando al descubierto una serie de mitos y mentiras que están en la base del neoliberalismo y ello facilita tratar de socializar, si somos audaces, el modelo alternativo que defendemos. En consecuencia, se hace más necesario que nunca, aunque sea desde nuestro confinamiento en esta emergencia, reforzar la cooperación y el intercambio entre quienes desde diferentes puntos de vista y experiencias estamos apostando por ese profundo cambio de rumbo. Y, una de las herramientas válidas para ese futuro, pudiera ser esa «Red por la vida» antes citada (o algo similar). Una red a favor de la vida de las personas y de los ecosistemas, es decir, de una sociedad justa y sostenible que garantice una vida digna para todas las personas y que ajuste su actividad a los equilibrios y los ciclos de la naturaleza.
Por la vía del ecosocialismo-feminista.
Una vez más creemos fundamental subrayar la dimensión ecosocial de la crisis y reivindicar una alternativa que debiera surgir de la síntesis de diferentes miradas. Fundir en un solo cuerpo las «cuatro miradas» (sindical, ecologista, feminista y de autogestión) que,  por ejemplo, plantea Euskal Gune Ekosozialista ( Espacio Ecosocialista Vasco), nos parece un buen camino. Estos son algunos criterios básicos que proponemos para pensar y actuar.
1) Priorizar y reforzar los servicios públicos que garanticen las necesidades básicas de salud, educación, alimentación, cuidado, energía, agua, vivienda, gestión de residuos etc. Para empezar, habría que  revertir todos los recortes habidos hasta ahora, pero sin renunciar a reivindicar las nacionalizaciones-socializaciones que sean necesarias. Socializaciones que pueden dejar esos servicios básicos en manos de las comunidades (y no sólo del Estado): por ejemplo, lo relativo al material sanitario o las comunidades energéticas descentralizadas. Servicios algunos que pueden y deben gestionarse como bienes comunes.
2) Establecer medidas, plazos y presupuesto para la construcción de una red universal, digna y gratuita de servicios colectivos de cuidados que garanticen la atención requerida por las personas en situación de dependencia o vulnerabilidad. Crecer en cuidados y decrecer en consumo material. 
3) Impulsar la transición ecosocial, comenzando por la energética, y planificando con un horizonte en el año 2030; adoptar medidas para reducir la producción y el consumo de energía y materiales, promover los sectores clave que sirven para cubrir las necesidades básicas (agroecología, cuidados, sanidad …), priorizar la producción y el consumo local, suprimir y/o reconvertir los sectores más contaminantes y perjudiciales para la vida (armas, automóviles …) y establecer un sistema educativo que dé respuestas a esta transición.
4) Facilitar el reparto de la riqueza y del trabajo (productivo y reproductivo): instaurar una fiscalidad progresiva y redistributiva; impedir los despidos que se pretendan plantear en supuestas reestructuraciones. En relación con esto, creemos conveniente relanzar en sociedad debates tan necesarios como los relativos a las «limitaciones a la propiedad privada» o a la «renta básica universal».
5) Favorecer el empoderamiento de la ciudadanía a través, entre otros, de procesos educativos ecosociales, promover la participación y el poder de decisión de las comunidades y de los trabajadores y las trabajadoras en las empresas,  apoyar y fortalecer las iniciativas autogestionadas y la economía social y solidaria. En esta época de confinamiento sería estimulante apoyar y difundir las iniciativas comunitarias de solidaridad que están surgiendo en Euskal Herria.
A modo de conclusión, cuidar (red de cuidados), proteger (servicios públicos básicos), reducir (producción, consumo…), distribuir (riqueza y trabajo) y reforzar (empoderamiento de la ciudadanía). Estos son algunos de los fundamentos de nuestro ecosocialismo-feminista.
Autores: Itxaso Apraiz, Ritxi Hernandez Abaitua y Tomi Etxeandia
EUSKAL GUNE EKOSOZIALISTA/ ESPACIO ECOSOCIALISTA VASCO

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Sobre el coronavirus: De los bosques a nuestras granjas, a nuestro microbioma intestinal

Por Vandana Shiva 
Vandana Shiva: Rechaza el agronegocio por la defensa de la ...
La activista, filósofa y escritora india repasa en este exhaustivo artículo las causas y consecuencias de la explotación de la biodiversidad como responsable de las enfermedades. Llama a entender la salud de manera interconectada y cree que estamos ante un cambio de paradigma, de la era mecanicista e industrial a la era de una civilización basada en la conciencia planetaria. La manipulación de animales y plantas. La lección de los seres vivos: la diversidad, la integridad y la auto-organización. Los sistemas que crean salud, y los que propagan enfermedades. Las alertas sobre el glifosato y la despreocupación de la OMS sobre este tema. El Cartel Venenoso como un junto de empresas que enferman (como Bayer, Dow, Syngenta, Big Pharma) y se benefician de ello. El enfoque holístico, y la agroecología: «La agricultura ecológica libre de productos químicos debe ser parte del rejuvenecimiento de la salud pública». Los costos globales de la atención médica debido a enfermedades relacionadas con el sistema alimentario. La necesidad de una ciencia independiente. Y la idea de «desglobalizar» el sistema alimentario: «La emergencia de salud nos está obligando a desglobalizar. Podemos hacerlo cuando hay una voluntad política. Hagamos que esta desglobalización sea permanente. Hagamos una transición a la localización».
Somos una familia de la Tierra en un planeta, saludable en nuestra diversidad e interconexión. La salud del planeta y nuestra salud no es separable.
Como nos recordó el Dr. King: “Estamos atrapados en una red ineludible de mutualidad, atados en una sola prenda de destino. Lo que afecta a uno directamente, afecta a todos indirectamente.»
Podemos vincularnos en todo el mundo a través de la propagación de enfermedades como el coronavirus cuando invadimos los hogares de otras especies o cuando manipulamos plantas y animales para obtener ganancias comerciales y codicia y propagamos monocultivos. O podemos estar conectados a través de la salud y el bienestar para todos mediante la protección de la diversidad de los ecosistemas y la protección de la biodiversidad, la integridad y la autoorganización (autopoiisis) de todos los seres vivos, incluidos los humanos.
Se están creando nuevas enfermedades porque un modelo de agricultura y alimentación globalizado, industrializado e ineficiente, está invadiendo el hábitat ecológico de otras especies y manipulando animales y plantas sin respetar su integridad y su salud. La ilusión de la tierra y sus seres como materia prima para ser explotada con fines de lucro está creando un mundo conectado a través de la enfermedad.
La emergencia de salud que el coronavirus nos está despertando está relacionada con la emergencia de extinción y desaparición de especies, y está relacionada con la emergencia climática. Todas las emergencias tienen su origen en una visión mundial mecanicista, militarista y antropocéntrica de los humanos como algo separado de y superior a otros seres que podemos poseer, manipular y controlar. También se basa en un modelo económico basado en la ilusión de crecimiento ilimitado y codicia ilimitada que viola sistemáticamente los límites planetarios y la integridad del ecosistema y las especies.
A medida que se destruyen los bosques, a medida que nuestras granjas se convierten en monocultivos industriales para producir productos tóxicos, nutricionalmente vacíos, y nuestras dietas se degradan a través del procesamiento industrial con productos químicos sintéticos y la ingeniería genética en los laboratorios, nos conectamos a través de enfermedades, en lugar de estar conectados a través de la biodiversidad dentro y fuera de nosotros, a través de un continuo de salud a través y en la biodiversidad.
La emergencia de salud requiere un enfoque de sistemas basado en la interconexión
Con la emergencia de salud engendrada por el virus corona, debemos observar los sistemas que propagan enfermedades y los sistemas que crean salud en un enfoque holístico de sistemas.
Un enfoque de sistemas para el cuidado de la salud en tiempos de la crisis de la corona abordaría no solo el virus, sino también cómo se están propagando nuevas epidemias a medida que invadimos los hogares de otros seres. También debe abordar las condiciones de co-morbilidad relacionadas con enfermedades crónicas no transmisibles que se están extendiendo debido a sistemas alimentarios industriales no sostenibles, anti naturaleza, insalubres.
Como escribimos en el manifiesto Food For Health de la Comisión Internacional sobre el Futuro de los Alimentos, debemos descartar “políticas y prácticas que conduzcan a la degradación física y moral del sistema alimentario mientras destruyen nuestra salud y ponen en peligro la estabilidad ecológica del planeta, poniendo en peligro la supervivencia biogenética de la vida en el planeta «.
Ahora debemos desglobalizar el sistema alimentario que está impulsando el cambio climático, la desaparición de especies y una emergencia de salud sistémica.
Los sistemas alimentarios globalizados e industrializados propagan enfermedades. Los monocultivos propagan enfermedades. La deforestación está propagando enfermedades.
La emergencia de salud nos está obligando a desglobalizar. Podemos hacerlo cuando hay una voluntad política. Hagamos que esta desglobalización sea permanente. Hagamos una transición a la localización.
La localización de la agricultura y los sistemas alimentarios biodiversos hacen crecer la salud y reducen la huella ecológica. La localización deja espacio para que prosperen diversas especies, diversas culturas y diversas economías vivas locales.
 La riqueza de la biodiversidad en nuestros bosques, nuestras granjas, nuestros alimentos, nuestro microbioma intestinal hacen que el planeta, sus diversas especies, incluidos los humanos, sean más saludables y resistentes a las plagas y enfermedades.
La Tierra es para todos los seres, proteger los derechos de la Madre Tierra es un imperativo de salud
La invasión de los bosques y la violación de la integridad de las especies está propagando nuevas enfermedades.
En los últimos 50 años, han surgido 300 nuevos patógenos a medida que destruimos el hábitat de las especies y las manipulamos para obtener ganancias.
Según la OMS, el virus del Ébola se trasladó de animales salvajes a humanos. El virus se transmite a las personas de animales salvajes y se propaga en la población humana a través de la transmisión de persona a persona. Como informa el Nuevo Internacionalista: “Desde 2014-16, una epidemia de ébola sin precedentes mató a más de 11,000 personas en África occidental. Ahora los científicos han relacionado el brote con la rápida deforestación «.
El profesor John E. Fa de la Universidad Metropolitana de Manchester, investigador asociado senior del Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR), también alerta: «Las enfermedades emergentes dicen que están relacionadas con alteraciones ambientales causadas por humanos. Los humanos están en mucho más contacto con los animales cuando abres un bosque… Tienes un equilibrio de animales, virus y bacterias y lo alteras cuando abres un bosque».
La enfermedad del bosque de Kyasanur (KFD) es un virus altamente patógeno que se propaga de los monos a los humanos a través de garrapatas infectadas por virus, ya que la deforestación redujo el hábitat forestal de los monos. “El virus KFD es un patógeno que ha existido durante mucho tiempo como parte de un ecosistema establecido en Kanara del Sur. La modificación humana de ese ecosistema a través de la deforestación causó la aparición epidémica de la enfermedad» (link a la fuente).
 El Coronavius ​​también ha venido de los murciélagos. Como dice Sonia Shah «cuando talamos los bosques en los que viven los murciélagos, no solo se van, sino que vienen y viven en los árboles de nuestros patios y granjas».
El profesor Dennis Carroll de Cornell reconoce que, a medida que penetramos más profundamente en las ecozonas que no habíamos ocupado antes, creamos el potencial de propagación de la infección.
La enfermedad de las «vacas locas» o la encefalopatía espongiforme bovina (EEB), es una enfermedad infecciosa causada por proteínas deformadas llamadas «priones» que afectan el cerebro del ganado.
Las vacas fueron infectadas por la enfermedad de las vacas locas cuando fueron alimentadas con carne de vacas infectadas muertas. Cuando la carne de vaca de vacas infectadas fue alimentada a humanos, se infectaron con la ECJ. El prión es un agente autoinfeccioso, no un virus o bacteria. Esto ilustra que cuando los animales son manipulados y se viola su integridad y derecho a la salud, nuevas enfermedades pueden surgir (Link a la fuente).
La resistencia a los antibióticos está creciendo en los humanos debido al uso intensivo de productos químicos en las granjas industriales. Los marcadores de resistencia a los antibióticos en los OGM también podrían estar contribuyendo a la resistencia a los antibióticos. La transferencia horizontal de genes a través de especies es un fenómeno científicamente conocido. Es por eso que tenemos ciencia de la bioseguridad y regulaciones de bioseguridad como el protocolo de Cartagena del Convenio sobre Biodiversidad y las leyes nacionales para la bioseguridad.
Las enfermedades se trasladan de los animales no humanos al animal humano a medida que destruimos el hábitat y los hogares de las especies silvestres, violamos la integridad de las especies al manipular animales en granjas industriales y manipular genéticamente las plantas mediante ingeniería genética con promotores virales y marcadores de resistencia antibióticos .
La ilusión de que las plantas y los animales son máquinas para fabricar materias primas que se convierten en combustibles para nuestros cuerpos, que también son máquinas, ha creado el paradigma de la agricultura industrial y la alimentación que está en la raíz de la explosión de enfermedades crónicas en nuestros tiempos.
Un sistema alimentario tóxico, industrializado y globalizado está provocando una explosión de enfermedades crónicas no transmisibles.
En las últimas décadas, las enfermedades crónicas no transmisibles se están extendiendo exponencialmente y matando a millones de personas. Los sistemas alimentarios industriales y tóxicos son los principales contribuyentes a las enfermedades crónicas (Link a fuente).
Casi 10 millones de personas mueren de cáncer anualmente. Cada sexta muerte en el mundo se debe al cáncer (Link a fuente).
El cáncer es la segunda causa de muerte (Link a fuente).
La diabetes, un trastorno metabólico relacionado con la dieta, es la séptima causa principal de muerte. 1.7 millones de personas mueren anualmente debido a complicaciones de diabetes que conducen a ceguera, insuficiencia renal, ataques cardíacos, derrames cerebrales y amputación de miembros inferiores (Link a fuente).
Los riesgos de enfermedades infecciosas como el virus corona aumentan muchas veces cuando se combinan con la comorbilidad de enfermedades crónicas.
La tasa de mortalidad del coronavirus es de 1.6%.
Si uno tiene problemas cardíacos, aumenta a 13.2%.
Con diabetes, aumenta a 9.2%.
Con cáncer es 7.6%.
Los gobiernos deben tomar a la OMS tan en serio sobre el cáncer como lo han hecho en la epidemia de coronavirus.
El IARC de la OMS ha identificado el glifosato fabricado por Bayer / Monsanto como un probable carcinógeno. Este consejo debe tomarse en serio. El ataque corporativo a IARC está contribuyendo a la emergencia de salud. Debe ser detenido.
Se han presentado miles de casos de cáncer relacionados con el glifosato en los tribunales estadounidenses. En los casos de Johnson Edwin Hardeman, Alva y Alberta Pilliod, los tribunales han fallado a favor de las víctimas del cáncer.
Los gobiernos deben prohibir los productos químicos que causan daños. Y deben responsabilizar al Cartel del Veneno y responder por el daño que han hecho.
Mi viaje por la agricultura comenzó con el genocidio de Bhopal, que mató a miles cuando se filtró una planta de pesticidas propiedad de Union Carbide. Union Carbide es ahora Dow, que se ha fusionado con Dupont.
El Cartel Venenoso que ha creado enfermedades tóxicas al impulsar la agricultura industrializada globalizada también es Big Pharma. Difunden la enfermedad y se benefician de ella.
Bayer es una compañía farmacéutica y un químico agroquímico que vende pesticidas tóxicos.
Syngenta es una compañía de tóxicos y como Novartis vende productos farmacéuticos.
Big Pharma está utilizando la emergencia de salud para expandir sus mercados y ganancias (Link a fuente).
Ese dinero debe ir la protección que los gobiernos le dan al Cartel de Veneno. En su lugar, los gobiernos a todos los niveles deben trabajar con los ciudadanos y las comunidades para promover la salud de las personas con la misma fuerza con la que han actuado en Corona.
Necesitamos eliminar del sistema alimentario los productos químicos que han creado un desastre para la salud.
Los gobiernos deben seguir los consejos de la ONU y la OMS sobre todos los temas relacionados con la salud con el mismo entusiasmo que han demostrado con el coronavirus.
El manifiesto Food from Health sintetiza los altos costos de las nuevas enfermedades crónicas que han crecido exponencialmente en las últimas dos décadas de la propagación de alimentos industriales y la agricultura a través de la globalización.
Ya en 2012, un estudio cuantificó el impacto en la salud y los costos relacionados con el daño resultante de la exposición a 133 pesticidas aplicados en 24 países europeos en 2003, lo que equivale a casi el 50% de la masa total de pesticidas aplicados en ese año. Según esta encuesta, solo 13 sustancias, aplicadas a 3 clases de cultivos (uvas / vides, árboles frutales, vegetales) contribuyeron al 90% de los impactos generales en la salud debido a una pérdida de aproximadamente 2000 años de vida (corregido por discapacidad) en Europa cada año, correspondiente a un costo económico anual de 78 millones de euros. En 2012, se publicó una encuesta que evaluó los costos de la intoxicación aguda por pesticidas en el estado de Paraná, Brasil, y concluyó que el costo total de la intoxicación aguda por pesticidas asciende a $ 149 millones cada año.
Se calcula que en la década de 1990 en los Estados Unidos, los costos ambientales y de salud pública resultantes del uso de pesticidas ascendieron a 8.100 millones de dólares cada año. Por lo tanto, se gastan 4 mil millones de dólares cada año para el consumo de pesticidas en este país, lo que significa que por 1 dólar gastado en la compra de estas sustancias gastan 2 en costos subcontratados. Otro estudio publicado en 2005 estimó que en los EE.UU. los costos de las enfermedades crónicas por envenenamiento por pesticidas ascendieron a 1.100 millones de dólares, de los cuales alrededor del 80% para el cáncer. Se ha calculado que en Filipinas la transición de uno a dos tratamientos para el cultivo de arroz dio como resultado una ganancia adicional de 492 pesos, pero costos adicionales de salud de 765 pesos. con una pérdida neta de 273 pesos. En Tailandia se ha estimado que los costos externalizados de los pesticidas pueden variar anualmente de 18 a 241 millones de dólares276. En Brasil, los únicos costos por daños a la salud de los trabajadores empleados en cultivos de frijol y maíz representan el 25% de las ganancias277.
Para obtener datos más recientes y más cercanos a la realidad europea, podemos recordar un trabajo reciente realizado para evaluar la carga de las enfermedades y los costos relacionados con la exposición a disruptores endocrinos en Europa: un panel de expertos evaluó con «gran probabilidad» que cada año en Europa se pierden 13 millones de puntos de coeficiente intelectual (IQ) por exposición prenatal a organofosforados y que hay 59.300 casos adicionales de discapacidad intelectual278. Dado que se estima que cada punto de CI perdido por la exposición prenatal al mercurio tiene un valor aproximado de 17,000 euros, las cuentas también se pueden hacer pronto para la exposición al organofosforado.
Las consecuencias para la salud de la modernidad desadaptada, impulsada por los sistemas alimentarios comerciales, se están experimentando actualmente en proporciones epidémicas en todo el mundo. Además de la muerte prematura y la discapacidad prolongada, las enfermedades que resultan de dietas nutricionalmente pobres están obligando a las personas a buscar atención médica costosa, que a menudo es financieramente inasequible. Los sistemas comerciales de atención médica se benefician de estas epidemias modernas, al ofrecer pruebas y tratamientos intensivos en tecnología y de alto costo para los trastornos de salud que podrían y deberían haberse prevenido fácilmente mediante una buena nutrición y un ambiente saludable. La fusión de Bayer y Monsanto implica que las mismas corporaciones que venden los productos químicos que causan enfermedades también venden productos farmacéuticos como remedios para las enfermedades que han causado.
Los costos globales de la atención médica debido a enfermedades relacionadas con el sistema alimentario son
 -Obesidad $ 1.2 billones para 2025
-El costo global de solo diabetes en 2015 se estimó en US $ 1,31 billones. En Italia, cada paciente que padece diabetes actualmente cuesta 2589 euros al año para el Sistema Nacional de Salud, y las terapias relacionadas con la diabetes le cuestan al Sistema Nacional de Salud italiano alrededor del 9% del presupuesto, o alrededor de 8.26 mil millones de euros281. En África, 35 millones de personas, el doble del número actual, se verán afectadas por la diabetes en los próximos 20 años. Para 2030, la diabetes costará $ 1.5 billones 282
-Infecciones por AMR $ 1 billón para 2050
-Cáncer $ 2.5 billones
– Los costos de la exposición a disruptores endocrinos solo en Europa son de $ 209 mil millones anuales; los costos de exposición a disruptores endocrinos en los EE. UU. son de $ 340 mil millones
– Una nueva investigación encuentra que el costo anual del autismo se ha más que triplicado a $ 126 mil millones en los Estados Unidos. El autismo alcanzó los £ 34 mil millones en el Reino Unido y es el problema de salud más costoso286
– El aumento de la infertilidad ha llevado a una nueva industria de la fertilidad que costará US $ 21 mil millones para 2020 «
Y son el planeta y las personas quienes soportan la carga de la enfermedad.
La salud es un derecho, la regulación es una cuestión de vida o muerte: fortalecer la bioseguridad y la regulación de la salud, defender el principio de precaución y garantizar la responsabilidad corporativa es el deber del gobierno
Como muestra la crisis actual, la regulación es un asunto de vida o muerte. Y el principio de precaución es más vital que nunca. No debe abandonarse con la falsa afirmación de que «el tiempo es nuestro mayor enemigo» y cualquier manipulación de organismos vivos debe apresurarse para su introducción en el medio ambiente con poca o ninguna prueba (Link a fuente).
Hay un intento de socavar el principio de precaución a través de acuerdos de libre comercio como el llamado «mini-acuerdo» sobre comercio de los Estados Unidos y la Unión Europea. Según los negociadores de comercio de Estados Unidos, el secretario de agricultura Sonny Perdue y los intereses agrícolas estadounidenses, el principio de precaución debe ir y ahora es el momento de finalmente acabar con el acuerdo comercial entre Estados Unidos y la UE.
Los gobiernos deben garantizar que las evaluaciones de Bioseguridad e Inocuidad de los Alimentos no se vean influenciadas por la industria que se beneficia de la manipulación de organismos vivos y suprime la evidencia científica de daños. La evidencia de tal manipulación de la investigación y el ataque a los científicos y la ciencia por parte de la industria se presentó en el Tribunal de Monsanto y la Asamblea Popular en La Haya en 2016.
El daño causado a la salud de las personas por la manipulación corporativa de la investigación ahora está probado.
Necesitamos fortalecer la investigación independiente sobre Bioseguridad, Seguridad Alimentaria, Seguridad Saludable, epidemiología y ecología de la salud.
Los gobiernos deben fortalecer de inmediato la regulación de la bioseguridad y la salud. El intento global de desregulación de las regulaciones de seguridad y bioseguridad alimentaria debe detenerse. La edición de genes tiene impactos impredecibles y los nuevos OGM basados ​​en la edición de genes deben regularse como un organismo genéticamente modificado (OGM) porque El genoma ha sido modificado, y necesitamos evaluar y conocer el impacto en la salud de la manipulación a nivel genético.
Deben detenerse los nuevos intentos de impulsos genéticos para manipular genéticamente a los organismos para llevarlos a la extinción para evitar crímenes contra la naturaleza y crear nuevas enfermedades desconocidas a través de impactos no intencionados.
Con coronavirus, los gobiernos están demostrando que pueden tomar medidas para proteger la salud de las personas cuando tienen la voluntad.
Ahora es el momento de que tomen todos los pasos necesarios para detener todas las actividades que comprometen nuestra salud al comprometer los procesos metabólicos que regulan nuestra salud. Los mismos sistemas también causan daño a la biodiversidad del planeta, la capacidad de autorregulación de la Tierra que causa estragos climáticos.
La crisis de la corona y la respuesta a la crisis deben convertirse en la base para detener los procesos que degeneran nuestra salud y la salud del planeta y el proceso de inicio que regenera ambos.
Sabemos que la agricultura industrial y los sistemas alimentarios industrializados globalizados basados ​​en combustibles fósiles y productos químicos tóxicos derivados de los combustibles fósiles están contribuyendo a la extinción de especies, el cambio climático y la catástrofe de enfermedades crónicas.
Sabemos que la agricultura orgánica regenerativa basada en la biodiversidad puede abordar las tres crisis.
Es hora de que los gobiernos dejen de usar nuestro dinero de impuestos para subsidiar y promover un sistema alimentario que está enfermando al planeta y a las personas.
Las corporaciones deben ser responsables por el daño que han hecho y evitar que sigan siendo libres de hacer más daño al socavar la ciencia y la investigación independientes, que es la única fuente de conocimiento real sobre el daño a la salud.
La crisis también brinda a las personas la oportunidad de ver cómo las corporaciones han socavado nuestra salud.
La emergencia de salud ha demostrado que el derecho a la salud es un derecho fundamental, la salud es un bien común y un bien público, y el gobierno tiene el deber de proteger la salud pública. Es por eso que la privatización y la corporativización de la salud deberían detenerse, y los sistemas de atención de salud pública deberían protegerse y fortalecerse donde existan, y crearse donde no existan.
Rejuvenecer la ciencia de la vida y la vida saludable: descolonizando nuestros sistemas de conocimiento y sistemas de salud:
El camino hacia un planeta sano y personas sanas es claro.
La economía basada en un crecimiento ilimitado está generando un apetito ilimitado para colonizar la tierra y los bosques, destruyendo los hogares de otras especies y pueblos indígenas. El Amazonas está siendo quemado por OMG para la alimentación animal. Las selvas tropicales de Indonesia están siendo destruidas por el aceite de palma en Indonesia 
La enfermedad está siendo creada por la demanda ilimitada de recursos para una economía globalizada basada en un crecimiento ilimitado. Una economía de la avaricia está violando los Derechos de la Madre Tierra y la integridad de su ser diverso, que son la base de One Health.
La salud para todos comienza se basa en la protección de la tierra, sus procesos ecológicos y el espacio ecológico y la integridad ecológica de la vida en la tierra, incluidos los humanos.
Necesitamos pasar de un paradigma mecanicista y militarista de agricultura basada en químicos de guerra a Agroecología Regenerativa, una agricultura para la Biodiversidad basada en la vida y trabajar con una naturaleza viva, no participar en una guerra contra la tierra y sus diversas especies. la agricultura es cuidado y gratitud, de devolver a la tierra, la ley del retorno o la ley de dar, creando economías circulares que curan la tierra y nuestros cuerpos.
Los sistemas indígenas de atención médica han sido criminalizados por la colonización y la industria farmacéutica.
Necesitamos pasar de un paradigma reduccionista, mecanicista y militarista basado en la separación y colonización de la Tierra, otras especies y nuestros cuerpos, que han contribuido a la crisis de salud a sistemas como el Ayurveda, la ciencia de la vida, que reconoce que somos Como parte de la red de vida de la Tierra, nuestros cuerpos son complejos sistemas de vida autoorganizados, que tenemos el potencial de estar sanos o enfermos dependiendo de nuestro medio ambiente y los alimentos que cultivamos y comemos. La salud depende de una alimentación saludable (Annam Sarva Aushadhi – La buena alimentación es la medicina para todas las enfermedades). Un intestino sano es un ecosistema y es la base de la salud. La salud es armonía y equilibrio.
(Annam: Alimentación y Salud, Navdanya)
Los sistemas de salud y los sistemas de conocimiento indígenas que se basan en la interconexión deben ser reconocidos y rejuvenecidos en tiempos de emergencia de salud que enfrentamos.
La salud es un continuo, desde el suelo, hasta las plantas, hasta nuestro microbioma intestinal.
Si bien la agricultura industrializada globalizada que está destruyendo los bosques y la biodiversidad de nuestras granjas se justifica como Alimentar al mundo, el 80% de los alimentos que comemos proviene de pequeñas granjas. Las granjas de monocultivo producen productos, no alimentos.
La agricultura industrializada globalizada es un sistema que crea hambre y enfermedades. Ha propagado enfermedades relacionadas con los tóxicos y está destruyendo las pequeñas granjas que nos alimentan atrapando a los agricultores en deuda y llevándolos al suicidio.
 Esta enfermedad que crea un sistema alimentario poco saludable está subsidiada por nuestro dinero de impuestos, primero al proporcionar subsidios para la producción y distribución, y luego hacer que las personas paguen los altos costos de la atención médica.
Si agregamos los subsidios y las externalidades de salud de los sistemas alimentarios industriales y globalizados, nos damos cuenta de que ni el planeta ni las personas pueden continuar soportando la carga de esta enfermedad creando un sistema alimentario industrializado y globalizado.
La agricultura ecológica libre de productos químicos debe ser parte del rejuvenecimiento de la salud pública.
A diferencia de las granjas industriales, las pequeñas cuidan la salud de las personas, especialmente cuando están libres de químicos, orgánicos y de biodiversidad. Deberíamos dirigir todos los fondos públicos para apoyar las granjas agroecológicas y las economías locales como sistemas de salud.
A través de la biodiversidad y la materia orgánica en el suelo, cultivamos más nutrientes por acre, nuestras plantas son más saludables y más resistentes a las enfermedades y plagas. Devolver la materia orgánica al suelo también cura el ciclo roto de carbono y nitrógeno que están impulsando el cambio climático. La curación del planeta y la curación de nuestros cuerpos son procesos interconectados.
Necesitamos la intensificación de la biodiversidad y la reconstrucción de nuestras granjas, no la intensificación química y de capital. La biodiversidad crea culturas y economías de cuidado, incluido el cuidado de la salud de la tierra y las personas. Mientras más biodiversidad conservemos en el planeta, más protegeremos el espacio ecológico para que diversas especies se mantengan y protejamos su integridad para evolucionar en libertad y resiliencia. Todas las especies tienen derecho al espacio ecológico y la libertad de evolucionar, y todos los humanos como parte de la Tierra tienen derecho a acceder a alimentos biodiversos libres de químicos.
Necesitamos proteger la biodiversidad de nuestros bosques, granjas, nuestros alimentos para aumentar la biodiversidad de nuestro intestino, que es la verdadera fuente de salud. Las plantaciones no son bosques, y el cultivo de monocultivos comerciales de árboles o soja transgénica es una amenaza para diversas especies. , culturas diversas y nuestra propia salud.
Los sistemas orgánicos de biodiversidad deben ser centrales para las soluciones de salud pública para la emergencia de salud que estamos presenciando.
La biodiversidad de la mente debe reemplazar los monocultivos de la mente mecanicista que ven la diversidad de la vida como el enemigo a ser exterminado.
El saludo de la India «Namaste» se ha globalizado en tiempos del virus corona. El significado de Namaste no es la separación, sino una unidad más profunda que nos conecta a todos. Namaste significa «Me inclino ante lo divino en ti». Significa una interconexión de que somos parte de un universo sagrado donde todo está impregnado por lo divino para el beneficio de todos, la exclusión de ninguno.
Esta es la conciencia de unidad y unidad que necesitamos cultivar en estos tiempos donde un pequeño virus nos ha conectado en todo el mundo a través de enfermedades y pánico.
No permita que el aislamiento social requerido en una emergencia de salud se convierta en un patrón permanente de separación, destruyendo la cohesión social y comunitaria. No permita que el cierre de los mercados locales y de los agricultores se convierta en un cierre permanente para crear un futuro de agricultura sin agricultores en la visión de Bayer / Monsanto y alimentos falsos que destruyen nuestra salud mientras que los multimillonarios extraen ganancias de la moneda de la vida (Link a fuente).
El futuro depende de nuestra unidad como humanidad en un planeta conectado a través de la biodiversidad y la salud. No permitamos que las precauciones de hoy se cementen en un clima permanente de miedo y aislamiento. Nos necesitamos mutuamente y a la tierra en nuestra rica diversidad y autoorganización para crear resiliencia en tiempos de emergencia y para regenerar la salud y el bienestar en el puesto.
La crisis del coronavirus crea una nueva oportunidad para hacer un cambio de paradigma desde la era mecanicista e industrial de separación, dominación, avaricia y enfermedad, hasta la era de Gaia, de una civilización planetaria basada en la conciencia planetaria de que somos una familia terrestre. Que nuestra salud sea una salud enraizada en la interconexión ecológica, la diversidad, la regeneración, la armonía.
Link a artículo original. Traducción por lavaca.org


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