jueves, 16 de octubre de 2014

Entrevista con Alberto Acosta sobre el Sumak Kawsay


"El Buen Vivir, en definitiva, es la búsqueda de la vida en armonía"

¿Qué es para Ud. una Filosofía de vida?
La Filosofía de vida es la sabiduría y la capacidad que tiene un pueblo y un individuo para relacionarse, caminar y valorar los principios y leyes constitutivas de la vida, es decir, de la naturaleza. Esto se cristaliza en una cosmovisión y una ideología que permite una conciencia social sobre su existencia y su realidad en un tiempo y espacio determinado. Es decir, en la forma de percibir y concebir el compromiso que tiene cada ser humano o colectivo consigo mismo, con la Humanidad y con la Naturaleza, como parte intrínseca de ella. Dentro de este contexto, todos tenemos algo que decir y algo que hacer para aprender a estar y fluir en la vida.

¿Qué es para Ud. el Sumak kawsay?

El sumak kawsay o Buen Vivir es una visión del mundo de los pueblos americanos y al mismo tiempo es una propuesta que surge desde los marginados de los últimos 500 años . Se plantea como una oportunidad para construir otro “sistema-mundo”, a partir del reconocimiento de los diversos valores culturales existentes en el mundo y del respeto a la Naturaleza. Esta concepción desnuda los errores y las limitaciones de las diversas teorías del llamado progreso y desarrollo. Desde diversos ángulos, no solo desde el mundo indígena, aparecen respuestas a las demandas no satisfechas por las visiones tradicionales de la modernidad.

Se ha llegado a una conclusión, no solo en Ecuador sino en varias partes del mundo, que el estilo de vida actual, pregonado y practicado por los países ricos y al que aspiran los países pobres, es insustentable e inviable en el mediano y largo plazo.

Cada vez vemos como con creciente fuerza aparecen problemas que están poniendo en riesgo la vida misma del ser humano en el planeta: los cambios climáticos y el calentamiento global son apenas una muestra de que no podemos seguir por la misma senda que provoca estos destrozos ambientales.

En ese contexto, creemos que hay que replantearse el estilo de vida mismo. Ese es el meollo del asunto. No podemos seguir por la vía del progreso tradicional, entendido como un proceso de acumulación permanente de bienes materiales. El objetivo no puede ser tener siempre cada vez más bienes materiales; como dicen los sabios andinos: rico no es aquel que tiene muchas cosas materiales sino el que tiene menos necesidades. En realidad no interesa cuantas cosas una persona pueda producir en su vida, sino cómo las cosas a las cuales tiene acceso esa persona van a hacer de su vida, una vida sabia. Esto conduce, por cierto, a un decrecimiento y a una redistribución de esas cosas acumuladas en pocas manos para conseguir una vida equitativa en términos familiares, nacionales y mundiales. Esto implica un cambio filosófico fundamental. Se pone en entredicho aquella idea de la Ilustración que se difundió con mucha fuerza desde hace más de dos siglos, a través de la cual se creía que el ser humano está obligado a dominar y controlar a la Naturaleza. Ya vemos que eso es imposible.

Desde esa perspectiva se propone el Buen Vivir andino o amazónico (sumak kawsay en kichwa; suma qamaña en aymara), sintonizando esta propuesta con otras propuestas más o menos similares provenientes de diversos sectores y regiones del planeta. El concepto del Buen Vivir no solo tiene un anclaje histórico en el mundo indígena, se sustenta también en algunos principios filosóficos universales: aristotélicos, marxistas, ecológicos, feministas, cooperativistas, humanistas...

Para entender lo que implica estos Buenos Convivires, que no puede ser simplistamente asociado al

“bienestar occidental”, hay que empezar por recuperar la filosofía y la cosmovisión de los pueblos y nacionalidades indígenas. Eso, de plano, no significa negar una forma propia de modernización, incorporando muchos y valiosos avances tecnológicos de la Humanidad. Es más, una de las tareas fundamentales recae en el diálogo permanente y constructivo de saberes y conocimientos ancestrales con lo último del pensamiento universal, en un proceso de continua descolonización del saber y el ser, para poder estar en la vida, siendo no más, como dice nuestra gente.

El Buen Vivir , en definitiva, es la búsqueda de la vida en armonía del ser humano consigo mismo, con sus congéneres y con la Naturaleza, y entendiendo que todos somos Naturaleza y que somos interdependientes unos con otros, que existimos a partir del otro. Buscar esas armonías no implica desconocer los conflictos sociales, las diferencias sociales y económicas, tampoco negar que estamos en un sistema que es ante todo depredador, como el capitalista. Por lo tanto, a diferencia del mundo del consumismo y de la competencia extrema, lo que se pretende es construir sociedades en donde lo individual y lo colectivo coexistan en complementariedad entre sí y en armonía con la Naturaleza, donde la racionalidad económica se reconcilie con la ética y el sentido común. La economía tiene que reencontrase con la Naturaleza, para mantenerla y no para destruirla, para retornar a su valor de uso y no al valor de cambio.

¿En las condiciones actuales, cómo ir más allá de un Buen Vivir que en cierto sentido se resume en el acceso a servicios básicos, un ambiente sano, etc. Y en este caso, cómo proyectar a Ecuador a una vida de este tipo?

El Buen Vivir no se resume en satisfacer las necesidades básicas y garantizar un ambiente sano, simplemente. Para empezar no se trata de emular los estilos de vida consumistas de los países ricos. Países por lo demás maldesarrollados en muchos ámbitos, como demuestra el gran sociólogo José María Tortosa. Lo que se propone con el Buen Vivir es organizar la vida de otra manera, a partir de otros principios, como son la complementariedad, la correspondencia, el consenso, la solidaridad, el respeto, la reciprocidad, la equidad, la simbiosis, la homeostasis... En definitiva son otras formas de percibir y organizar la vida en el continuum de la naturaleza y no en el capricho del ego humano. Ese es el gran reto que tenemos entre manos y que paulatinamente se transforma en el reto del mundo entero. La idea del Buen Vivir , de la vida en armonía, del paso atrás, tendrá que ser asumida por el mundo entero si no queremos poner en riesgo la vida del ser humano en el planeta.

Entonces, por qué no centrarnos en la búsqueda del Buen Vivir y evitar perder el tiempo en confrontaciones como las que se dan actualmente en los sectores políticos que detentan el poder. Eso lamentablemente no es posible, ante todo porque los conflictos y las confrontaciones son inherentes a una sociedad inequitativa, injusta desde sus raíces, como lo es la capitalista. Si tenemos un grupo muy reducido de la población que aglutina la mayor parte de los beneficios de la economía, como resultado de un modelo que no es sustentable ni económica ni ambientalmente, se van a dar confrontaciones y enfrentamientos. Ese no es el problema de fondo.

El problema es que muchas de esas confrontaciones pueden ser estériles cuando no están dentro de una propuesta estratégica de acción para producir una transformación realmente estructural. Confrontaciones verbales sin políticas y acciones concretas no ayudan a procesar un cambio de la modalidad de acumulación y del patrón de decrecimiento y redistribución de la riqueza. Si dicho patrón no es afectado, los ricos seguirán siendo cada vez más ricos. Los pobres pueden en algunos casos mejorar sus condiciones de vida gracias a una serie de ejercicios clientelares del Estado, pero seguirán marginados y dependientes. Si no se cambia el modelo de acumulación extractivista y se afecta la excesiva concentración de la riqueza no se cambiará la realidad. El productivismo no acaba con la pobreza más bien la acentúa a mediano plazo, como vemos con la crisis europea actual. Los discursos no son suficientes. Se requieren acciones concretas y sobre todo coherentes. Y muchas de esas acciones hacen falta todavía en el Ecuador.

¿Bajo las actuales condiciones políticas, qué posibilidades existen de llegar a

un Estado de bienestar?

Aclaremos que con el Buen Vivir no se pretende construir un Estado de bienestar. La preocupación central no es solo acumular para entonces distribuir. Para entender lo que implica el Buen Vivir , que no puede ser simplistamente asociado al “bienestar occidental”, sino el tener otra noción de la riqueza y la pobreza, entendiendo que la riqueza es el equilibrio natural y la pobreza es su alteración. En las sociedades indígenas, sin tratar de idealizar lo que allí sucede, no existe, por ejemplo, el concepto acumulador de desarrollo, ni de pobreza en los términos convencionales. Es más, el concepto de desarrollo viene aparejado a un índice de pobreza medido por lo material, es inconcebible como la Humanidad se dejó manejar por el mercado.

En su opinión, ¿hay una alternativa a este tipo de civilización en la que vivimos actualmente?

Dentro del sistema capitalista definitivamente no hay alternativa. Se pueden resolver algunos problemas, pero las grandes inequidades económicas, sociales y ambientales son en esencia propias de este sistema. Los valores fundamentales del capitalismo se nutren de la desigualdad, de la inequidad, de la explotación de la mano de obra y de la Naturaleza. Entonces, mientras no se supere este sistema será imposible resolver los problemas de fondo. Pero tampoco hay remedio, ya sabemos que si seguimos en el mismo ritmo de acumulación capitalista el mundo va a ser insuficiente y va a colapsar. Más nos vale entender y ayudar a que esas nuevas maneras de mirar al mundo tengan un proceso poco traumático.

Por eso no podemos cruzarnos de brazos y esperar que el capitalismo colapse para recién entonces ponernos a trabajar. El reto, ahora y no mañana, es comenzar a producir cambios desde dentro del mismo capitalismo. Eso ya lo están haciendo, desde hace mucho tiempo atrás, muchas comunidades indígenas y en la actualidad también los denominados grupos anti-sistema que están viviendo un nuevo mundo, una nueva sociedad, y paralelamente accionando políticamente para dar salidas a la crisis y por ende salir del capitalismo y el eurocentrismo.

No vamos a salir del capitalismo de la noche a la mañana. No lo vamos a superar por decreto. La tarea es introducir los cambios necesarios y posibles, incluso creando las condiciones para que estos cambios sean cada vez más radicales, pero conscientes que las grandes transformaciones se lograrán cuando se supere el sistema capitalista.

El camino será largo. Pero habrá que transitarlo. Y para lograrlo hay que desatar un verdadero proceso de democratización en todos los ámbitos de la vida del ser humano. Siempre más democracia, nunca menos. Es fundamental entender que si el proceso de construcción no es democrático y consensuado, el resultado tampoco lo será. Si se aplica un estilo de política autoritario, el resultado tendrá rasgos autoritarios, como el que vive el Ecuador con el correísmo.

Dentro de esta perspectiva ¿Por qué el desarrollo sustentable es una trampa del capitalismo?

Porque no se cuestiona al capitalismo y solo se pretende mejorarlo, es la idea de salir de un capitalismo salvaje por uno verde o sustentable, lo cual es un eufemismo, pues el capitalismo nunca podrá ser sustentable per se. La idea del desarrollo sustentable se asienta en un concepto básico, que intrínsecamente es cuestionable. No se puede asumir el desarrollo como un proceso permanente de acumulación material de bienes. Tener cada vez más bienes materiales, como símbolo de progreso y bienestar, es un espejismo inalcanzable para todos los habitantes del planeta. Es más, cada vez es mayor la brecha entre los que tienen todo y les sobra todo, pero quieren siempre más, y los que ansían conseguir aunque sea la migajas de ese todo.

En la actualidad ya es ampliamente aceptado que ese concepto del desarrollo no tiene futuro. Se habla de posdesarrollo. Esto no debe conducirnos a bajar la guardia, menos aún a tolerar que un grupo reducido de la población mundial, que no llega al 20 por ciento, siga acumulando y destrozando las bases de la vía, mientras el resto frena sus aspiraciones de mejorar su calidad de vida para no afectar los equilibrios ecológicos y sociales globales.

No tenemos y no podemos en realidad aspirar a tener el estilo de vida de los países más ricos, por el contrario ellos tienen que decrecer para equilibrarse material y espiritualmente como personas, pues ya vemos las graves limitaciones psicológicas en que viven. Pero si tenemos la obligación de mejorar las cualidades de vida, que no son de cantidades como el estilo de vida de vida occidental sino de calidades y calideces. En los países ricos es cada vez más imperiosa una revisión estructural de sus estilos de vida; ya no cuenta tanto la eficiencia como la suficiencia.

Con el Buen Vivir se pretende buscar opciones de vida digna y sustentable, que no representen la reedición caricaturizada del estilo de vida occidental y menos aún sostener estructuras signadas por una masiva inequidad económica, social y ambiental.

La gran mayoría de la población, condenada sistémicamente a la exclusión e incluso a la pobreza, sobre todo en la grandes urbes, no reflexiona sobre estas cuestiones. Por el contrario, sin preguntarse si es o no posible y conveniente, bombardeada con masivos mensajes que predisponen al consumo, aspira permanentemente a vivir con los niveles de vida que tienen esos grupos acomodados a nivel mundial y nacional. Parecería que a los pobres se les hubiese incorporado en la cabeza un chip consumista de aspiraciones elevadas, pero que no puede cumplirlas por carecer de los recursos para financiarlas o porque, si esto se produjera masivamente, se ahondarían los problemas ambientales globales…

El gran reto de la Humanidad es cómo procesamos una nueva forma de organizar la vida, reconociendo los límites naturales y asegurando una sustantiva y sustentable decrecimiento de los grupos enriquecidos y estabilizando las cualidades de vida los grupos empobrecidos.

¿Este tipo de mentalidad se debe en gran medida a modelos culturales impuestos por las grandes potencias?

No me atrevería a cargar las culpas en términos maximalistas. Sin embargo, la cultura actual es un producto del sistema capitalista y del eurocentrismo (que no es ser antieuropeo). Este sistema, esta civilización, tal como lo entendía el economista austríaco Joseph Schumpeter, es un sistema de valores sustentado en la desigualdad y en la explotación. En el esquema neoliberal, que es una fase extrema del capitalismo, este sistema se ha convertido en la civilización de la desigualdad por excelencia.

No hay duda, en estas décadas neoliberales la cultura del individuo individualizado –como productor y consumidor- se ha extendido con mucha fuerza. No interesa solo desarmar las políticas neoliberales, algo indispensable por lo demás. Es urgente dar paso a una suerte de revolución cultural para reducir los efectos perversos del individualismo extremo y del consumismo depredador.

¿Cómo combinar los logros del “eurocentrismo” con saberes propios de nuestra cultura “ancestral”?

No confundir eurocentrismo con europeidad. El gran reto en este momento es cómo aprovechar todos los conocimientos disponibles. No podemos cerrarnos a los avances de la ciencia, especialmente la quántica y la relativista. Como pocas veces en la historia de la Humanidad la información y los avances tecnológicos han alcanzado niveles inimaginables hace solo pocas décadas. Hay que tener la capacidad para saber discernir cuál es la información relevante. El actual bombardeo mediático no es necesariamente positivo. La sobresaturación de determinada información, controlada y mediatizada por determinados grupos e intereses de poder transnacional o nacional, hace mucha de esa información inservible. La relativamente excesiva información oculta, consciente o inconscientemente, aquellas informaciones que realmente contribuirían a la liberación del ser humano.

El mundo se asemeja cada vez más a una suerte de medioevo tecnocrático. Reducidos grupos humanos concentran la riqueza y los avances tecnológicos manteniendo crecientes exclusiones sociales, en medio de insospechadas tensiones políticas y sociales, así como con un marcado deterioro ecológico. Siempre hay que tener presente que la tecnología per se no resuelve nada, no vivimos un problema tecnológico sino uno de tipo político estructural.

Sin negar para nada los veloces avances tecnológicos alcanzados en las últimas décadas y que nos seguirán sorprendiendo día a día, hay que tener presente que no toda la Humanidad accede por igual al mundo de la informática, por ejemplo. Todavía la mitad o más de habitantes del planeta, al empezar el nuevo milenio, no tenían contacto con un teléfono, no se diga con el internet. Y, de conformidad con estimaciones de especialistas, realizadas al finalizar el siglo XX apenas una de cada dos personas tendría acceso a la interconexión digital.

Esta constatación, sin minimizar el papel de las tecnologías de punta y su masiva difusión, nos remite al valor que tiene el papel y el lápiz como herramientas de liberación. Esto, adicionalmente, nos dice que muchos de los retos futuros siguen siendo los mismos de antaño y que la posibilidad de una Edad Media de alta tecnología, pero excluyente en extremo, es una posibilidad amenazadora en ciernes o quizás ya en pleno proceso de construcción...

Pero como todavía hay pueblos conscientes y personas críticas, hay como confiar en un futuro humano, de convivencia armónica con la Naturaleza. Una cosa importante es pelear en los espacios locales, y ayudar a que esos grupos que han manejado durante mucho tiempo una forma diferente de relación con el entorno, puedan hacerse cada vez más fuertes. Hay como seguir bregando para que la Humanidad no tenga que incursionar a través de esa pesadilla tecnológica totalitaria. Para lograrlo requerimos otros niveles de organización plural de las sociedades mundiales desde donde se podrá plantear con mayor claridad y profundidad soluciones globales. Y en ese campo el Buen Vivir o los Buenos Convivires son también una propuesta para toda la Humanidad.

Nota: Esta entrevista fue realizada inicialmente por Manuel Antonio Piedra, editor de Sophia. Luego la entrevista fue completada a fines del 2013. Ver versión inicial en http://www.revistasophia.com/index.php?option=com_content&view=article&id=707%3Ala-filosofia-desumak-kawsay&catid=41%3Aentrevistas&Itemid=65

tambien lo encuentras en : http://madalbo.blogspot.com/2014/01/entrevista-con-alberto-acosta-sobre-el.htmlhttp://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Pueblos_Indigenas/La_Filosofia_del_Sumak_kawsay_o_Buen_Vivir
Foto: Entrevista con Alberto Acosta sobre el Sumak Kawsay
"El Buen Vivir, en definitiva, es la búsqueda de la vida en armonía"

¿Qué es para Ud. una Filosofía de vida?
La Filosofía de vida es la sabiduría y la capacidad que tiene un pueblo y un individuo para relacionarse, caminar y valorar los principios y leyes constitutivas de la vida, es decir, de la naturaleza. Esto se cristaliza en una cosmovisión y una ideología que permite una conciencia social sobre su existencia y su realidad en un tiempo y espacio determinado. Es decir, en la forma de percibir y concebir el compromiso que tiene cada ser humano o colectivo consigo mismo, con la Humanidad y con la Naturaleza, como parte intrínseca de ella. Dentro de este contexto, todos tenemos algo que decir y algo que hacer para aprender a estar y fluir en la vida.

¿Qué es para Ud. el Sumak kawsay?

El sumak kawsay o Buen Vivir es una visión del mundo de los pueblos americanos y al mismo tiempo es una propuesta que surge desde los marginados de los últimos 500 años . Se plantea como una oportunidad para construir otro “sistema-mundo”, a partir del reconocimiento de los diversos valores culturales existentes en el mundo y del respeto a la Naturaleza. Esta concepción desnuda los errores y las limitaciones de las diversas teorías del llamado progreso y desarrollo. Desde diversos ángulos, no solo desde el mundo indígena, aparecen respuestas a las demandas no satisfechas por las visiones tradicionales de la modernidad.

Se ha llegado a una conclusión, no solo en Ecuador sino en varias partes del mundo, que el estilo de vida actual, pregonado y practicado por los países ricos y al que aspiran los países pobres, es insustentable e inviable en el mediano y largo plazo.

Cada vez vemos como con creciente fuerza aparecen problemas que están poniendo en riesgo la vida misma del ser humano en el planeta: los cambios climáticos y el calentamiento global son apenas una muestra de que no podemos seguir por la misma senda que provoca estos destrozos ambientales.

En ese contexto, creemos que hay que replantearse el estilo de vida mismo. Ese es el meollo del asunto. No podemos seguir por la vía del progreso tradicional, entendido como un proceso de acumulación permanente de bienes materiales. El objetivo no puede ser tener siempre cada vez más bienes materiales; como dicen los sabios andinos: rico no es aquel que tiene muchas cosas materiales sino el que tiene menos necesidades. En realidad no interesa cuantas cosas una persona pueda producir en su vida, sino cómo las cosas a las cuales tiene acceso esa persona van a hacer de su vida, una vida sabia. Esto conduce, por cierto, a un decrecimiento y a una redistribución de esas cosas acumuladas en pocas manos para conseguir una vida equitativa en términos familiares, nacionales y mundiales. Esto implica un cambio filosófico fundamental. Se pone en entredicho aquella idea de la Ilustración que se difundió con mucha fuerza desde hace más de dos siglos, a través de la cual se creía que el ser humano está obligado a dominar y controlar a la Naturaleza. Ya vemos que eso es imposible.

Desde esa perspectiva se propone el Buen Vivir andino o amazónico (sumak kawsay en kichwa; suma qamaña en aymara), sintonizando esta propuesta con otras propuestas más o menos similares provenientes de diversos sectores y regiones del planeta. El concepto del Buen Vivir no solo tiene un anclaje histórico en el mundo indígena, se sustenta también en algunos principios filosóficos universales: aristotélicos, marxistas, ecológicos, feministas, cooperativistas, humanistas...

Para entender lo que implica estos Buenos Convivires, que no puede ser simplistamente asociado al

“bienestar occidental”, hay que empezar por recuperar la filosofía y la cosmovisión de los pueblos y nacionalidades indígenas. Eso, de plano, no significa negar una forma propia de modernización, incorporando muchos y valiosos avances tecnológicos de la Humanidad. Es más, una de las tareas fundamentales recae en el diálogo permanente y constructivo de saberes y conocimientos ancestrales con lo último del pensamiento universal, en un proceso de continua descolonización del saber y el ser, para poder estar en la vida, siendo no más, como dice nuestra gente.

El Buen Vivir , en definitiva, es la búsqueda de la vida en armonía del ser humano consigo mismo, con sus congéneres y con la Naturaleza, y entendiendo que todos somos Naturaleza y que somos interdependientes unos con otros, que existimos a partir del otro. Buscar esas armonías no implica desconocer los conflictos sociales, las diferencias sociales y económicas, tampoco negar que estamos en un sistema que es ante todo depredador, como el capitalista. Por lo tanto, a diferencia del mundo del consumismo y de la competencia extrema, lo que se pretende es construir sociedades en donde lo individual y lo colectivo coexistan en complementariedad entre sí y en armonía con la Naturaleza, donde la racionalidad económica se reconcilie con la ética y el sentido común. La economía tiene que reencontrase con la Naturaleza, para mantenerla y no para destruirla, para retornar a su valor de uso y no al valor de cambio.

¿En las condiciones actuales, cómo ir más allá de un Buen Vivir que en cierto sentido se resume en el acceso a servicios básicos, un ambiente sano, etc. Y en este caso, cómo proyectar a Ecuador a una vida de este tipo?

El Buen Vivir no se resume en satisfacer las necesidades básicas y garantizar un ambiente sano, simplemente. Para empezar no se trata de emular los estilos de vida consumistas de los países ricos. Países por lo demás maldesarrollados en muchos ámbitos, como demuestra el gran sociólogo José María Tortosa. Lo que se propone con el Buen Vivir es organizar la vida de otra manera, a partir de otros principios, como son la complementariedad, la correspondencia, el consenso, la solidaridad, el respeto, la reciprocidad, la equidad, la simbiosis, la homeostasis... En definitiva son otras formas de percibir y organizar la vida en el continuum de la naturaleza y no en el capricho del ego humano. Ese es el gran reto que tenemos entre manos y que paulatinamente se transforma en el reto del mundo entero. La idea del Buen Vivir , de la vida en armonía, del paso atrás, tendrá que ser asumida por el mundo entero si no queremos poner en riesgo la vida del ser humano en el planeta.

Entonces, por qué no centrarnos en la búsqueda del Buen Vivir y evitar perder el tiempo en confrontaciones como las que se dan actualmente en los sectores políticos que detentan el poder. Eso lamentablemente no es posible, ante todo porque los conflictos y las confrontaciones son inherentes a una sociedad inequitativa, injusta desde sus raíces, como lo es la capitalista. Si tenemos un grupo muy reducido de la población que aglutina la mayor parte de los beneficios de la economía, como resultado de un modelo que no es sustentable ni económica ni ambientalmente, se van a dar confrontaciones y enfrentamientos. Ese no es el problema de fondo.

El problema es que muchas de esas confrontaciones pueden ser estériles cuando no están dentro de una propuesta estratégica de acción para producir una transformación realmente estructural. Confrontaciones verbales sin políticas y acciones concretas no ayudan a procesar un cambio de la modalidad de acumulación y del patrón de decrecimiento y redistribución de la riqueza. Si dicho patrón no es afectado, los ricos seguirán siendo cada vez más ricos. Los pobres pueden en algunos casos mejorar sus condiciones de vida gracias a una serie de ejercicios clientelares del Estado, pero seguirán marginados y dependientes. Si no se cambia el modelo de acumulación extractivista y se afecta la excesiva concentración de la riqueza no se cambiará la realidad. El productivismo no acaba con la pobreza más bien la acentúa a mediano plazo, como vemos con la crisis europea actual. Los discursos no son suficientes. Se requieren acciones concretas y sobre todo coherentes. Y muchas de esas acciones hacen falta todavía en el Ecuador.

¿Bajo las actuales condiciones políticas, qué posibilidades existen de llegar a

un Estado de bienestar?

Aclaremos que con el Buen Vivir no se pretende construir un Estado de bienestar. La preocupación central no es solo acumular para entonces distribuir. Para entender lo que implica el Buen Vivir , que no puede ser simplistamente asociado al “bienestar occidental”, sino el tener otra noción de la riqueza y la pobreza, entendiendo que la riqueza es el equilibrio natural y la pobreza es su alteración. En las sociedades indígenas, sin tratar de idealizar lo que allí sucede, no existe, por ejemplo, el concepto acumulador de desarrollo, ni de pobreza en los términos convencionales. Es más, el concepto de desarrollo viene aparejado a un índice de pobreza medido por lo material, es inconcebible como la Humanidad se dejó manejar por el mercado.

En su opinión, ¿hay una alternativa a este tipo de civilización en la que vivimos actualmente?

Dentro del sistema capitalista definitivamente no hay alternativa. Se pueden resolver algunos problemas, pero las grandes inequidades económicas, sociales y ambientales son en esencia propias de este sistema. Los valores fundamentales del capitalismo se nutren de la desigualdad, de la inequidad, de la explotación de la mano de obra y de la Naturaleza. Entonces, mientras no se supere este sistema será imposible resolver los problemas de fondo. Pero tampoco hay remedio, ya sabemos que si seguimos en el mismo ritmo de acumulación capitalista el mundo va a ser insuficiente y va a colapsar. Más nos vale entender y ayudar a que esas nuevas maneras de mirar al mundo tengan un proceso poco traumático.

Por eso no podemos cruzarnos de brazos y esperar que el capitalismo colapse para recién entonces ponernos a trabajar. El reto, ahora y no mañana, es comenzar a producir cambios desde dentro del mismo capitalismo. Eso ya lo están haciendo, desde hace mucho tiempo atrás, muchas comunidades indígenas y en la actualidad también los denominados grupos anti-sistema que están viviendo un nuevo mundo, una nueva sociedad, y paralelamente accionando políticamente para dar salidas a la crisis y por ende salir del capitalismo y el eurocentrismo.

No vamos a salir del capitalismo de la noche a la mañana. No lo vamos a superar por decreto. La tarea es introducir los cambios necesarios y posibles, incluso creando las condiciones para que estos cambios sean cada vez más radicales, pero conscientes que las grandes transformaciones se lograrán cuando se supere el sistema capitalista.

El camino será largo. Pero habrá que transitarlo. Y para lograrlo hay que desatar un verdadero proceso de democratización en todos los ámbitos de la vida del ser humano. Siempre más democracia, nunca menos. Es fundamental entender que si el proceso de construcción no es democrático y consensuado, el resultado tampoco lo será. Si se aplica un estilo de política autoritario, el resultado tendrá rasgos autoritarios, como el que vive el Ecuador con el correísmo.

Dentro de esta perspectiva ¿Por qué el desarrollo sustentable es una trampa del capitalismo?

Porque no se cuestiona al capitalismo y solo se pretende mejorarlo, es la idea de salir de un capitalismo salvaje por uno verde o sustentable, lo cual es un eufemismo, pues el capitalismo nunca podrá ser sustentable per se. La idea del desarrollo sustentable se asienta en un concepto básico, que intrínsecamente es cuestionable. No se puede asumir el desarrollo como un proceso permanente de acumulación material de bienes. Tener cada vez más bienes materiales, como símbolo de progreso y bienestar, es un espejismo inalcanzable para todos los habitantes del planeta. Es más, cada vez es mayor la brecha entre los que tienen todo y les sobra todo, pero quieren siempre más, y los que ansían conseguir aunque sea la migajas de ese todo.

En la actualidad ya es ampliamente aceptado que ese concepto del desarrollo no tiene futuro. Se habla de posdesarrollo. Esto no debe conducirnos a bajar la guardia, menos aún a tolerar que un grupo reducido de la población mundial, que no llega al 20 por ciento, siga acumulando y destrozando las bases de la vía, mientras el resto frena sus aspiraciones de mejorar su calidad de vida para no afectar los equilibrios ecológicos y sociales globales.

No tenemos y no podemos en realidad aspirar a tener el estilo de vida de los países más ricos, por el contrario ellos tienen que decrecer para equilibrarse material y espiritualmente como personas, pues ya vemos las graves limitaciones psicológicas en que viven. Pero si tenemos la obligación de mejorar las cualidades de vida, que no son de cantidades como el estilo de vida de vida occidental sino de calidades y calideces. En los países ricos es cada vez más imperiosa una revisión estructural de sus estilos de vida; ya no cuenta tanto la eficiencia como la suficiencia.

Con el Buen Vivir se pretende buscar opciones de vida digna y sustentable, que no representen la reedición caricaturizada del estilo de vida occidental y menos aún sostener estructuras signadas por una masiva inequidad económica, social y ambiental.

La gran mayoría de la población, condenada sistémicamente a la exclusión e incluso a la pobreza, sobre todo en la grandes urbes, no reflexiona sobre estas cuestiones. Por el contrario, sin preguntarse si es o no posible y conveniente, bombardeada con masivos mensajes que predisponen al consumo, aspira permanentemente a vivir con los niveles de vida que tienen esos grupos acomodados a nivel mundial y nacional. Parecería que a los pobres se les hubiese incorporado en la cabeza un chip consumista de aspiraciones elevadas, pero que no puede cumplirlas por carecer de los recursos para financiarlas o porque, si esto se produjera masivamente, se ahondarían los problemas ambientales globales…

El gran reto de la Humanidad es cómo procesamos una nueva forma de organizar la vida, reconociendo los límites naturales y asegurando una sustantiva y sustentable decrecimiento de los grupos enriquecidos y estabilizando las cualidades de vida los grupos empobrecidos.

¿Este tipo de mentalidad se debe en gran medida a modelos culturales impuestos por las grandes potencias?

No me atrevería a cargar las culpas en términos maximalistas. Sin embargo, la cultura actual es un producto del sistema capitalista y del eurocentrismo (que no es ser antieuropeo). Este sistema, esta civilización, tal como lo entendía el economista austríaco Joseph Schumpeter, es un sistema de valores sustentado en la desigualdad y en la explotación. En el esquema neoliberal, que es una fase extrema del capitalismo, este sistema se ha convertido en la civilización de la desigualdad por excelencia.

No hay duda, en estas décadas neoliberales la cultura del individuo individualizado –como productor y consumidor- se ha extendido con mucha fuerza. No interesa solo desarmar las políticas neoliberales, algo indispensable por lo demás. Es urgente dar paso a una suerte de revolución cultural para reducir los efectos perversos del individualismo extremo y del consumismo depredador.

¿Cómo combinar los logros del “eurocentrismo” con saberes propios de nuestra cultura “ancestral”?

No confundir eurocentrismo con europeidad. El gran reto en este momento es cómo aprovechar todos los conocimientos disponibles. No podemos cerrarnos a los avances de la ciencia, especialmente la quántica y la relativista. Como pocas veces en la historia de la Humanidad la información y los avances tecnológicos han alcanzado niveles inimaginables hace solo pocas décadas. Hay que tener la capacidad para saber discernir cuál es la información relevante. El actual bombardeo mediático no es necesariamente positivo. La sobresaturación de determinada información, controlada y mediatizada por determinados grupos e intereses de poder transnacional o nacional, hace mucha de esa información inservible. La relativamente excesiva información oculta, consciente o inconscientemente, aquellas informaciones que realmente contribuirían a la liberación del ser humano.

El mundo se asemeja cada vez más a una suerte de medioevo tecnocrático. Reducidos grupos humanos concentran la riqueza y los avances tecnológicos manteniendo crecientes exclusiones sociales, en medio de insospechadas tensiones políticas y sociales, así como con un marcado deterioro ecológico. Siempre hay que tener presente que la tecnología per se no resuelve nada, no vivimos un problema tecnológico sino uno de tipo político estructural.

Sin negar para nada los veloces avances tecnológicos alcanzados en las últimas décadas y que nos seguirán sorprendiendo día a día, hay que tener presente que no toda la Humanidad accede por igual al mundo de la informática, por ejemplo. Todavía la mitad o más de habitantes del planeta, al empezar el nuevo milenio, no tenían contacto con un teléfono, no se diga con el internet. Y, de conformidad con estimaciones de especialistas, realizadas al finalizar el siglo XX apenas una de cada dos personas tendría acceso a la interconexión digital.

Esta constatación, sin minimizar el papel de las tecnologías de punta y su masiva difusión, nos remite al valor que tiene el papel y el lápiz como herramientas de liberación. Esto, adicionalmente, nos dice que muchos de los retos futuros siguen siendo los mismos de antaño y que la posibilidad de una Edad Media de alta tecnología, pero excluyente en extremo, es una posibilidad amenazadora en ciernes o quizás ya en pleno proceso de construcción...

Pero como todavía hay pueblos conscientes y personas críticas, hay como confiar en un futuro humano, de convivencia armónica con la Naturaleza. Una cosa importante es pelear en los espacios locales, y ayudar a que esos grupos que han manejado durante mucho tiempo una forma diferente de relación con el entorno, puedan hacerse cada vez más fuertes. Hay como seguir bregando para que la Humanidad no tenga que incursionar a través de esa pesadilla tecnológica totalitaria. Para lograrlo requerimos otros niveles de organización plural de las sociedades mundiales desde donde se podrá plantear con mayor claridad y profundidad soluciones globales. Y en ese campo el Buen Vivir o los Buenos Convivires son también una propuesta para toda la Humanidad.

Nota: Esta entrevista fue realizada inicialmente por Manuel Antonio Piedra, editor de Sophia. Luego la entrevista fue completada a fines del 2013. Ver versión inicial en http://www.revistasophia.com/index.php?option=com_content&view=article&id=707%3Ala-filosofia-desumak-kawsay&catid=41%3Aentrevistas&Itemid=65

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El conflicto por la tierra en uno de los mayores tugurios de África


29 de enero 2014

La controversia sobre la propiedad de la tierra en Kibera, un asentamiento informal de esta capital y uno de los mayores de su tipo en toda África, podría desembocar en actos de violencia en su población estimada en un millón de personas.

Los nubios que viven allí desde hace más de 100 años quieren que Kibera quede registrada como territorio de su comunidad, pero sus intenciones chocan con las de un sinnúmero de kenianos que se asentaron en la zona en los últimos 60 años.

La comunidad nubia llegó por primera vez a Kenia como soldados sudaneses del ejército británico a fines del siglo XIX, pero no fueron reconocidos como grupo étnico oficial hasta el censo de 2009.

Al no poder volver a su país tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el gobierno colonial instaló a los soldados y sus familias en las afueras del suroeste de Nairobi. La tierra donde fueron reubicados se llamó Kibra, una aldea que creció hasta convertirse en la actual Kibera.

Desde entonces, los nubios reclaman la tenencia de Kibera pero no fueron reconocidos legalmente como sus dueños, y el territorio aún pertenece oficialmente al Estado.

“Mi abuelo, Deyeb Aljab, fue uno de los primeros nubios en instalarse en Kibra”, dijo Hussein Dong ‘, un arrendador de Kibera. “Era dueño de 0,6 hectáreas, pero nunca nos dieron los títulos de propiedad.”

La comunidad nubia está “preocupada por la creciente animosidad hacia nosotros de las otras tribus porque el gobierno tiene planes de otorgarnos los títulos de propiedad sobre 116 hectáreas ”, agregó.

Pero muchos residentes aseguran que no se oponen a que la comunidad nubia posea tierras en Kibera, sino que les preocupan sus propias parcelas.

Gary Otieno, que vive en Makina, uno de los 13 barrios del tugurio, dijo a IPS que los residentes “quieren que el gobierno comparta la tierra de Kibera equitativamente entre todas las tribus que viven aquí.”

“Algunos de los nubios ya vendieron sus viviendas a personas de otras comunidades”, según Otieno. “¿Los nuevos dueños vivirán en ‘casuchas flotantes’ una vez que el terreno sobre el que están construidas tenga un título de propiedad que le pertenece a un nubio que ya no está en posesión de la misma?”, cuestionó.

Si bien las cifras oficiales sólo cuentan a 15.000 nubios en Kenia, el consejo de ancianos nubios impugnó esos números. Yusuf Diab, el secretario del organismo, aseguró que en 2009 había al menos 100.000 nubios en este país de África oriental.

Dong ‘ señala que la mayoría de los nubios viven en Kibera, pero otros están desperdigados por todo el país en las principales ciudades.
“Aún estamos creciendo en número. Es lamentable que mientras los británicos ubicaron a los nubios en más de 1.600 hectáreas de tierra, ahora se nos ofrezcan 116 hectáreas”, dijo.

El activista por los derechos humanos Felix Omondi, de la organización Bunge la Wananchi (El parlamento del pueblo) expresa que hay mucho en juego en torno a la propiedad de la tierra en Kibera.

“Es tierra de primera calidad debido a su proximidad a la ciudad de Nairobi. Existen muchos intereses creados en Kibera. También hay poderosos inversionistas interesados. En septiembre de 2013, el ministro de Tierras Charity Ngilu dijo que la tierra en (los barrios de) Kisumu Ndogo, Gatwekera, Laini Saba y Kianda ya se vendió. Nadie sabe quién es el propietario”, comentó.

Para Omondi, las preguntas superan a las respuestas.

“¿Quién vendió esta tierra, el gobierno o los nubios? Además, la Autoridad Nacional de Gestión Ambiental tiene planes para desalojar a los residentes de Kibera que viven cerca del río Ngong”, sostuvo.

“La línea del ferrocarril entre Kenia y Uganda atraviesa el asentamiento y con el reciente accidente de diciembre, cuando un tren perdió el control y se estrelló contra varias de las viviendas, hay planes para demoler algunas junto a la vía del tren”, explicó el activista.

Aunque un censo de 2009 indicó la existencia de 170.000 personas en Kibera, el Centro Jurídico de Kibera calcula que hay más de un millón de habitantes hacinados en un espacio menor al del Parque Central de Nueva York.

La enorme población de Kibera convierte a sus residentes en una circunscripción electoral de vital importancia para los políticos.

“La mayoría pertenece a la comunidad luo y ejercen una influencia importante sobre la política en el condado de Nairobi”, dijo Omondi.

“El asentamiento también ofrece jóvenes dispuestos a participar en manifestaciones políticas a cambio de dinero, e incluso sufrió violencia durante las disputadas elecciones presidenciales de 2007”, agregó. En esa ocasión, los enfrentamientos tribales dejaron más de 1.000 muertos en todo el país.

“Se produjo una gran cantidad de violencia y derramamiento de sangre en Kibera, pero ninguna en los hogares de clase media adyacentes”, aseguró Omondi.

Otieno dice que la situación es tan volátil que, si no se maneja bien, podría conducir al derramamiento de sangre.

“La gente aquí está dispuesta a luchar por lo que es suyo”, advirtió.

“Durante la violencia (de 2007), muchos arrendadores perdieron el control sobre sus viviendas y desde entonces no pudieron cobrar el alquiler a sus inquilinos. Quienes se aferran a su propiedad no la van a dejar ir”, afirmó Otieno.

A pesar de las tensiones recientes, la batalla para que Kibera quede registrada como propiedad de los nubios no es nueva.

“Comenzó en 1938”, dijo Diab. “Desde antes de la independencia (de Kenia en 1963), Kibera ya era tierra impugnada”.

Aunque en 1971 el Parlamento aprobó una ley que requiere que el Estado delimite las parcelas y otorgue títulos de propiedad a los legítimos propietarios de Kibera, el plan nunca se llevó a cabo.

En 2009, el gobierno inició un programa de reasentamiento para reubicar a los residentes de Kibera en casas que el gobierno construyó no lejos del barrio pobre, pero el proyecto fue recibido con controversia y resistencia similares.

Miriam Gathigah
IPS



Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2014/01/conflicto-por-la-tierra-en-uno-de-los-mayores-tugurios-de-africa/




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Chile y ambientalismo consecuente: La lucha contra Central Termoeléctrica Punta alcalde, Valle del Huasco


28 de enero 2014
por Movimiento Socioambiental Valle del Huasco

No nos detendremos hasta que estas megaempresas que amenazan y destruyen nuestra vida abandonen definitivamente nuestro territorio.
Los habitantes del Valle del Huasco somos nuevamente testigos de cómo el poder económico logra imponer sus intereses por sobre nuestras vidas. Nuestra comunidad, que ha sufrido por más de cincuenta años la exposición a las emisiones vertidas por nuestros sucios vecinos CAP y la Termoeléctrica GUACOLDA, se ve ahora amenazada por la instalación de una nueva Central Termoeléctrica: Punta alcalde.

Ante la nula respuesta institucional a la declaratoria de zona contaminada en Huasco y habiéndose comprometido el Ministro de Salud a implementar medidas de mitigación que nunca se realizaron, consideramos la aprobación de la termoeléctrica de Endesa Punta Alcalde como una agresión directa a nuestro derecho de vivir en un ambiente libre de contaminación.

Una vez más la institucionalidad “funciona” para lo que fue creada: para proteger los privilegios e intereses económicos de una minoría de la sociedad que no tiene límite en la acumulación de riqueza y de grandes capitales extranjeros que saquean y matan impunemente en nuestro País. Una vez más la legislación pretende imponernos su dictamen con el argumento de la “legalidad” y el “desarrollo”.

Este hecho viene a confirmar el destino que tienen para nuestro valle: convertirlo en una verdadera Zona de Sacrificio. Todo Chile conoce la lucha que llevamos desde cordillera a mar, para salvar nuestros glaciares de Pascua Lama, no permitir el retorno de Agrosuper y en Huasco, impedir que sigan contaminando porque ya se ha llegado al nivel de tener nuestra zona saturada de material particulado.

Somos una pequeña Comunidad con nuestras Costumbres y Tradiciones, con una historia que hemos escrito y escribimos en nuestro Valle. Con nuestro río y con nuestras Aguas, en nuestro Territorio. Con la pequeña minería, la pesca y la agricultura, base de nuestra economía autosustentable.

La pequeña CALETA LOS BRONCES, insignificante para el poder económico, es para nosotros la esencia de nuestra cultura. Allí, en nuestra costa, se pesca y se cultivan tradiciones que nos dan identidad como pueblo y como comunidad.

Si contaminan nuestra costa, si saturan el aire de letales contaminantes, si secan nuestro río para que mega proyectos mineros extraigan sin límite, entonces amenazan directamente nuestra vida, la de nuestro Valle y la posibilidad de proyectarnos en este territorio con nuestras costumbres y tradiciones.

Tenemos plena conciencia de que enfrentamos al enemigo más poderoso que cualquiera pueda imaginar: al poder económico y sus grandes empresas, a la institucionalidad diseñada para proteger sus privilegios, y a una clase política que legisla a favor de los intereses de esa minoría que controla el Estado y el poder político del país.

Sabemos que no escatimarán esfuerzos en comprar consciencias, en mentir desde los principales medios de comunicación de todo el país, en intentar dividir a nuestra Comunidad para debilitarnos, y en usar toda la fuerza represiva que, como la historia lo demuestra, no trepidan en utilizar contra comunidades desarmadas.

Todo eso lo sabemos. Estamos conscientes.

Aún así, desde este Valle en resistencia, le decimos a Chile y al mundo que LUCHAREMOS… Defenderemos nuestro territorio y nuestro derecho a la salud y a la vida. Lucharemos para que nuestros hijos y todas las generaciones venideras sigan haciendo y construyendo comunidad en la misma tierra de sus padres y ancestros.

Llegamos a este punto sin buscarlo.

Somos las víctimas de la agresión criminal del poder económico que lentamente nos está matando: robando nuestra Agua y contaminando nuestro Aire, secando y volviendo estéril 150 km de un Valle fértil, enfermando a nuestros niños y vecinos.

Es nuestra Comunidad la que está siendo agredida.
Es nuestro Valle, última frontera verde antes del implacable desierto de Atacama, el que está siendo sacrificado para que unos pocos se sigan enriqueciendo.

Entre someternos o emigrar, elegimos luchar y defender este territorio en el cual somos soberanos. Lo defenderemos con la fuerza de la razón frente a las fuerzas de la codicia del interés privado, y para eso pedimos a todos los Chilenos y a todos los hombres y mujeres del mundo que nos apoyen, que demuestren su solidaridad con esta pequeña comunidad que se niega a ser arrasada por la brutal codicia del poder económico.

Lo dijimos en nuestra lucha para expulsar a Agrosuper y lo reiteramos hoy ante esta nueva ofensiva del poder empresarial: Nunca más, nadie, ni por adinerado y poderoso que sea, nos volverá a pisotear… Nunca más este pueblo humilde y heroico permitirá que avasallen nuestra dignidad.

Lo decimos claramente: Punta Alcalde es inviable en el Valle del Huasco. NO PERMITIREMOS QUE PUNTA ALCALDE SE INSTALE EN NUESTRO TERRITORIO!

No nos sigan insultando con sus mentiras de tecnología de punta ni sus repetidas falsedades de los más altos estándares a nivel mundial. No sigan con sus mentiras del desarrollo y fuentes de trabajo.
Ningún argumento economicista puede ser más importante que la salud y la vida de los seres humanos. Unos cuantos puestos de trabajo a cambio de catástrofes sanitarias y ambientales, es un chantaje criminal e inhumano que jamás aceptaremos.
Por último, rechazamos la actitud cómplice de la empresa CAP (Planta de Pellets) al involucrarse para facilitar la instalación del mega proyecto Termoeléctrico Punta Alcalde.

Pretender que la instalación de un precipitador electroestático en una de sus chimeneas va a mejorar la calidad de nuestro aire, es una burla a nuestra comunidad y un argumento barato con el que el actual gobierno nos condena a vivir en la miseria de la enfermedad y posterior éxodo.

CAP sabe perfectamente que Huasco es zona de latencia y que aún con las permisivas normas ambientales vigentes se encuentra bordeando el límite de la saturación.

Los altos niveles de contaminantes letales provenientes de la Termoeléctrica Guacolda y de la Planta de Pellet de CAP ya han generado un daño irreparable en nuestra salud, en nuestro medioambiente y en el futuro de nuestros niños. CAP y Guacolda son los responsables del aumento de la mortalidad general, las patologías cardiovasculares y del aumento de las tasas de cáncer, son ellos quienes están mal formando a nuestros hijos, enfermando sus pulmones, llenando su sangre de metales pesados y también son ellos quienes están contaminando nuestros cultivos matando nuestra agricultura y nuestro mar de forma irreversible.

TODA ESTA AGRESIÓN NOS OBLIGA A MOVILIZARNOS COMO COMUNIDAD EN LA DEFENSA DE NUESTRA VIDA, DE NUESTRA FAMILIA, DE NUESTRO FUTURO Y DE NUESTRO HERMOSO VALLE AL QUE CONDENAN SISTEMÁTICAMENTE A LA MUERTE.

No permitiremos la construcción de Punta Alcalde ni de cualquier otro proyecto contaminante en nuestro valle.

No nos detendremos hasta que estas megaempresas que amenazan y destruyen nuestra vida abandonen definitivamente nuestro territorio.

Y lucharemos hasta alcanzar la victoria, porque vencer es lo único que garantiza un futuro digno a nuestra comunidad.
Foto: Chile y ambientalismo consecuente: La lucha contra Central Termoeléctrica Punta alcalde, Valle del Huasco 

por Movimiento Socioambiental Valle del Huasco

No nos detendremos hasta que estas megaempresas que amenazan y destruyen nuestra vida abandonen definitivamente nuestro territorio.
Los habitantes del Valle del Huasco somos nuevamente testigos de cómo el poder económico logra imponer sus intereses por sobre nuestras vidas. Nuestra comunidad, que ha sufrido por más de cincuenta años la exposición a las emisiones vertidas por nuestros sucios vecinos  CAP y la Termoeléctrica GUACOLDA, se ve ahora amenazada por la instalación de una nueva Central Termoeléctrica: Punta alcalde.
 
 Ante la nula respuesta institucional a la declaratoria de zona contaminada en Huasco y habiéndose comprometido el Ministro de Salud a implementar medidas de mitigación que nunca se realizaron, consideramos la aprobación de la termoeléctrica de Endesa Punta Alcalde como una agresión directa a nuestro derecho de vivir en un ambiente libre de contaminación.
 
Una vez más la institucionalidad “funciona” para lo que fue creada: para proteger los privilegios e intereses económicos de una minoría de la sociedad que no tiene límite en la acumulación de riqueza y de grandes capitales extranjeros que saquean y matan impunemente en nuestro País. Una vez más la legislación pretende imponernos su dictamen con el argumento de la “legalidad” y el “desarrollo”.
 
Este hecho viene a confirmar el destino que tienen para nuestro valle: convertirlo en una verdadera Zona de Sacrificio. Todo Chile conoce la lucha que llevamos desde cordillera a mar, para salvar nuestros glaciares de Pascua Lama, no permitir el retorno de Agrosuper y  en Huasco, impedir que sigan contaminando porque ya se ha llegado al nivel de tener nuestra zona saturada de material particulado.
 
Somos una pequeña Comunidad con nuestras Costumbres y Tradiciones, con una historia que hemos escrito y escribimos en nuestro Valle. Con nuestro río y con nuestras Aguas, en nuestro Territorio. Con la pequeña minería, la pesca y la  agricultura, base de nuestra economía autosustentable.
 
La pequeña CALETA  LOS BRONCES, insignificante para el poder económico, es para nosotros  la esencia de nuestra cultura. Allí, en nuestra costa, se pesca y se cultivan tradiciones que nos dan identidad como pueblo y como comunidad.
 
Si contaminan nuestra costa, si saturan el aire de letales contaminantes, si secan nuestro río para que mega proyectos mineros extraigan sin límite, entonces amenazan directamente nuestra vida, la de nuestro Valle y la posibilidad de proyectarnos en este territorio con nuestras costumbres y tradiciones.
 
Tenemos plena conciencia de que enfrentamos al enemigo más poderoso que cualquiera pueda imaginar: al poder económico y sus grandes empresas, a la institucionalidad diseñada para proteger sus privilegios, y a una clase política que legisla a favor de los intereses de esa minoría que controla el Estado y el  poder político del país.
 
Sabemos que no escatimarán esfuerzos en comprar consciencias, en mentir desde los principales medios de comunicación de todo el país, en intentar dividir a nuestra Comunidad para debilitarnos, y en usar toda la fuerza represiva que, como la historia lo demuestra, no trepidan en utilizar contra comunidades desarmadas.
 
Todo eso lo sabemos. Estamos conscientes.
 
Aún así, desde este Valle en resistencia, le decimos a Chile y al mundo que LUCHAREMOS… Defenderemos nuestro territorio y nuestro derecho a la salud y a la vida. Lucharemos para que nuestros hijos y todas las generaciones venideras sigan haciendo y construyendo comunidad en la misma tierra de sus padres y ancestros.
 
Llegamos a este punto sin buscarlo.
 
Somos las víctimas de la agresión criminal del poder económico que lentamente nos está matando: robando nuestra Agua y contaminando nuestro Aire, secando y volviendo estéril 150 km de un Valle fértil, enfermando a nuestros niños y vecinos.
 
Es nuestra Comunidad la que está siendo agredida.
Es nuestro Valle, última frontera verde antes del implacable desierto de Atacama,  el que está siendo sacrificado para que unos pocos se sigan enriqueciendo.
 
Entre someternos o emigrar, elegimos luchar y defender este territorio en el cual somos soberanos. Lo defenderemos con la fuerza de la razón frente a las fuerzas de la codicia del  interés privado, y para eso pedimos a todos los Chilenos y a todos los hombres y mujeres del mundo que nos apoyen, que demuestren su solidaridad con esta pequeña comunidad que se niega a ser arrasada por la brutal codicia del poder económico.
 
Lo dijimos en nuestra lucha para expulsar a Agrosuper y lo reiteramos hoy ante esta nueva ofensiva del poder empresarial: Nunca más, nadie, ni por adinerado y poderoso que sea, nos volverá a pisotear… Nunca más este pueblo humilde y heroico permitirá que avasallen nuestra dignidad.
 
Lo decimos claramente: Punta Alcalde es inviable en el Valle del Huasco.  NO PERMITIREMOS QUE PUNTA ALCALDE SE INSTALE EN NUESTRO TERRITORIO!
 
No nos sigan insultando con sus mentiras de tecnología de punta ni sus repetidas falsedades de los más altos estándares a nivel mundial. No sigan con sus mentiras del desarrollo y fuentes de trabajo.
Ningún argumento economicista puede ser más importante que la salud y la vida de los seres humanos. Unos cuantos puestos de trabajo a cambio de catástrofes sanitarias y ambientales, es un chantaje criminal e inhumano que jamás aceptaremos.
Por último, rechazamos la actitud cómplice de la empresa CAP (Planta de Pellets) al involucrarse para facilitar la instalación del mega proyecto Termoeléctrico Punta Alcalde.
 
Pretender que la instalación de un precipitador electroestático en una de sus chimeneas va a mejorar la calidad de nuestro aire, es una burla a nuestra comunidad y un argumento barato con el que el actual gobierno nos condena a vivir en la miseria de la enfermedad y posterior éxodo.
 
CAP sabe perfectamente que Huasco es zona de latencia y que aún con las permisivas  normas ambientales vigentes se encuentra bordeando el límite de la saturación.
 
Los altos niveles de contaminantes letales provenientes de la Termoeléctrica Guacolda y de la Planta de Pellet  de CAP ya han generado un daño irreparable en nuestra salud, en nuestro medioambiente y en el futuro de nuestros niños. CAP y Guacolda son los responsables del aumento de la mortalidad general, las patologías cardiovasculares y del aumento de las tasas de cáncer, son ellos quienes están mal formando a nuestros hijos, enfermando sus pulmones, llenando su sangre de metales pesados y también son ellos quienes están contaminando nuestros cultivos matando nuestra agricultura y nuestro mar de forma irreversible.
 
TODA ESTA AGRESIÓN NOS OBLIGA A MOVILIZARNOS COMO COMUNIDAD EN LA DEFENSA DE NUESTRA VIDA, DE NUESTRA FAMILIA, DE NUESTRO FUTURO Y DE NUESTRO HERMOSO VALLE AL QUE CONDENAN SISTEMÁTICAMENTE A LA MUERTE.
 
No permitiremos la construcción de Punta Alcalde ni de cualquier otro proyecto contaminante en nuestro valle.
 
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Nazis chilenos provocan incidentes contra peruanos por el Fallo de la Corte de la Haya




Un grupo de activistas neonazis protagonizó desórdenes en la Plaza de Armas de Santiago, frente a la Catedral Metropolitana, donde agredieron verbalmente a ciudadanos peruanos, motivados por el fallo de la Corte Internacional de Justicia.
En medio de las distintas expresiones en torno a la resolución del diferendo limítrofe, varios manifestantes nacionalistas llegaron a presentar su rechazo a la resolución de la Corte de La Haya que, pese a reconocer gran parte de la postura chilena, cedió un triángulo de espacio marítimo a Perú.
Los ciudadanos peruanos que allí se reunieron para esperar el fallo, recibieron duros insultos de parte de los llamados “neonazis” y otras personas que también manifestaban una postura discriminatoria. Algunos incluso llamaban a iniciar “una guerra” con el vecino país.
También hubo algunos altercados a golpes, principalmente entre los exaltados y chilenos que se oponían a sus consignas e insultos contra los peruanos.
Sebastián Guevara fue uno de los “nacional-socialistas” que llegaron al lugar. Acusó a Perú de “traición”:
Personal de Carabineros acordonó el sector para controlar la situación y detuvo al menos a un manifestante que portaba un cartel con insultos al Presidente de la República, lo que fue considerado por los policías como una ofensa a la autoridad.
Otra manifestación se registró minutos antes en el frontis del palacio de La Moneda, donde un grupo de personas llegó con banderas chilenas y gorros similares a los usados en la Guerra del Pacífico por las tropas chilenas.


La delegación chilena ante la Corte de La Haya lamentó este lunes el fallo de la justicia internacional sobre el origen de la frontera entre Perú y Chile, pero se comprometió a respetarlo.
"La corte de justicia ha dictado su sentencia sobre la controversia marítima (...) Este fallo es vinculante y ambos países se han comprometido a cumplirlo", declaró ante la prensa el agente chileno, Alberto Van Kleveren, desde Holanda.

Sin embargo, aclaró que la Corte Internacional ha efectuado por mayoría de votos la modificación de 200 millas marinas "reduciendo la extensión en paralelo. Lamentamos la resolución porque carece de fundamento".

La Corte de La Haya concluyó por 15 votos a favor y uno en contra que el origen de la frontera entre Perú y Chile se mantiene en el Hito número 1 y se proyecta 80 millas marinas en paralelo. De esta manera, Chile pierde parte de la Zona Exclusiva Económica, pero mantiene 80 millas.
Entre tanto, el agente peruano, Allan Wagner,  afirmó tras el fallo sentirse orgullo de haber presidido, en calidad de agente, "un equipo de tan magnifica calidad'' que trabajó en La Haya.

Anunció además que la apreciación oficial sobre el fallo de La Haya será dada a conocer en las próximas por el presidente de Perú, Ollanta Humala,  y la canciller Eda Rivas.
La Corte de La Haya concluyó por 15 votos a favor y uno en contra que el origen de la frontera entre Perú y Chile se mantiene en el Hito número 1 y se proyecta 80 millas marinas en paralelo. De esta manera la República de Chile pierde parte de la Zona Exclusiva Económica pero mantiene 80 millas.
Según el fallo emitido este lunes por el presidente de la Corte, Peter Tomka,  la frontera marítima paralela quedó definida desde el Hito Uno hasta 80 millas de mar y se modificaría la linea de la Zona Económica Exclusiva que mantenía Chile hasta las 200 millas náuticas.
Esto significa que los jueces dieron la razón a Perú hasta las 200 millas, por lo que las grandes empresas pesqueras de Chile no podrán ejercer su labor más allá de las 80 millas reivindicadas por Chile, indicó la corresponsal de teleSUR en Chile, Beatriz Michel.
El fallo no afectaría mayormente a los pescadores artesanales chilenos, sobre todo a los más pequeños que tienen un radio de faena de unas 40 millas.
"Hubo sí un fallo adverso, pero no tan malo como nosotros esperábamos, y eso porque el Estado hizo una buena defensa", dijo un pescador de Arica (norte de Chile) a medios locales.
En el año 2008, Perú presentó ante La Haya una demanda sobre la frontera marítima. Lima alegaba que esta zona no está definida, pero Chile sostenía que es la que prevalece tras los acuerdos firmados en 1952 y 1954.
Los presidentes de Chile, Sebastián Piñera, que el 11 de marzo pasará el testigo a Michelle Bachelet, y Perú, Ollanta Humala, han reiterado que acatarán y ejecutarán la decisión de la Corte.

Lo mismo han sostenido las Fuerzas Armadas de ambos países, que "tienen muy claro que el propósito es el acatamiento del fallo", señaló el ministro de Defensa chileno Rodrigo Hinzpeter.
En los últimos 20 años, desde que se aprobó la Convención del Derecho del Mar, ha habido cerca de 17 fallos sobre límites marítimos entre Estados que tienen costas adyacentes.


Martes, 28 de Enero de 2014 04:14


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El Movimiento ecologista profundiza la lucha contra los agronegocios



La presencia de Vandana Shiva en Costa Rica refuerza la demanda de moratoria de siembra de transgénicos
El pasado 21 y 22 de enero, la reconocida científica india Dra. Vandana Shiva estuvo en Costa Rica para apoyar y conocer la experiencia del pueblo costarricense, en su lucha contra el agronegocio de transgénicos y agrotóxicos, así como la expansión desenfrenada de los monocultivos.

De acuerdo con un comunicado emitido por la Federación Ecologista de Costa Rica (FECONCR), dicha visita es parte de una gira internacional que la destacada activista está realizando en el marco de la Campaña Mundial “Semillas de Libertad”.

"Establecer una moratoria a la siembra de los cultivos transgénicos en Costa Rica es uno de los objetivos propuestos para este año por parte del sector ecologista, en el marco de la campaña ¡Pura Vida sin Transgénicos!”, se lee en una nota de prensa de la FECONCR.

La persistente lucha de este movimiento, que reúne a un amplio espectro de organizaciones comprometidas con la defensa del ambiente y la promoción de la agroecología, ha logrado que, a la fecha, 70 de los 81 municipios del país hayan declarado sus territorios libres de transgénicos, es decir el 86 por ciento de los gobiernos locales de Costa Rica.

"Costa Rica debe apostar por el fomento de la agricultura ecológica y no por el desarrollo del agronegocio transgénico, que tanto daño causa con sus venenos y patentes” afirmó Fátima Montealegre de la organización santacruceña Sol de Vida.

Mujeres y semillas de lucha

Entre las muchas actividades desarrolladas durante estas dos jornadas, Vandana Shiva participó del ciclo de conferencias “Mujeres y semillas de lucha”, donde mujeres costarricenses dialogaron, intercambiaron experiencias y hablaron de los avances en la lucha contra los transgénicos, el fomento a la agroecología y en el rescate de semillas nativas.

Según los organizadores de las actividades, la presencia de la Dra. Shiva “ha logrado fortalecer y articular aún más el movimiento ecologista, ya que en torno a su visita se han realizado un sinnúmero de actividades y reuniones, de cara a duplicar los esfuerzos en defensa de las semillas, la tierra, el agua, la vida”, continúa la nota.

“Los monocultivos son una declaración de guerra, no solamente por la gran cantidad de venenos que usan, sino porque destruyen la tierra, la biodiversidad, el agua, la capacidad de la ecología, de los ecosistemas y de la naturaleza de cumplir sus funciones.

Tanto la agroindustria como los transgénicos están basados en una mentalidad, un pensamiento y una tecnología de guerra y la humanidad debe elegir entre la guerra y la paz, entre los monocultivos y la diversidad, entre los transgénicos y la agroecología”, dijo Vandana Shiva durante unaconferencia de prensa.

Datos alarmantes

De acuerdo con datos de la Secretaría Ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria (SEPSA), en Costa Rica el área sembrada de piña cuadruplicó entre 2002 y 2012, al pasar de 11 mil a 45 mil hectáreas.

El Frente Nacional de Sectores Afectados por la Producción Piñera (Frenasapp) asegura que su extensión alcanzaría hasta unas 60 mil hectáreas.

Datos del World Resources Institute (WRI) presentan a Costa Rica como el mayor consumidor de agrotóxicos en el mundo, con 51,2 kg por hectárea.

En 2009, el país centroamericano importó más de 300 TM (toneladas métricas) de formulaciones con bromuro de metilo, señalado como destructor de la capa de ozono (XVI Informe Estado de la Nación en Desarrollo Humano Sostenible 2010).

El Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas (IRET) de la Universidad Nacional de Costa Rica reveló a principios del 2011 que la cantidad de agrotóxicos importados entre 1977 y el 2006 aumentó en 340 por ciento, alcanzando un total de 184,817 TM en casi 30 años.

Moratoria

El pasado 16 de octubre, Día Mundial de la Alimentación, las organizaciones ecologistas presentaron ante la Asamblea Legislativa una iniciativa de ley de moratoria a los cultivos transgénicos.

El “Proyecto de Ley de Moratoria Nacional a la Liberación y Cultivo de Organismos Vivos Modificados”, cuya presentación contó con el apoyo político de diputados de Acción Ciudadana y el Frente Amplio, pretende “cerrar las puertas a los cultivos transgénicos y seguir por el camino de una Costa Rica ecológicamente sustentable y socialmente justa”, aseguraron los promotores de la iniciativa.

Además, presentarán un recurso de amparo sobre el tema del etiquetado de los alimentos transgénicos. “Tenemos derecho a saber qué nos estamos comiendo y con base en esa información decidir lo que consumimos” sostuvo Sofía Barquero, activista del Bloque Verde.

También, hicieron un llamado a la acción colectiva contra las leyes de semillas, como el Convenio de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV) o los sistemas de patentes que se tratan de imponer mediante los Tratados de Libre Comercio (TLC).


Rel-UITA
Fuente: http://nicaraguaymasespanol.blogspot.com/2014/01/costa-rica-movimiento-ecologista.html




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DISCURSO DEL PRESIDENTE DE BOLIVIA AL ASUMIR LA PRESIDENCIA DEL G77 MÁS CHINA, 8 DE ENERO DE 2014


Por la hermandad universal de los pueblos en armonía con la Madre Tierra.
Evo Morales Ayma *

Permítannos, en este momento en que asumimos esta gran responsabilidad como es la presidencia del G77 más China, plantearles con humildad, pero con la fuerza de nuestras convicciones y el espíritu de nuestros pueblos, 10 tareas fundamentales.

Nueva York (ABI).- A continuación la agencia ABI presenta el discurso que pronunció el Presidente Evo Morales en la sede de las Naciones Unidas, luego de asumir la presidencia del G77 más China.
El sistema capitalista enfrenta su crisis más profunda. Es una crisis financiera, energética, climática, alimentaria, institucional y de modelo de vida. El mundo sufre los efectos de esa debacle provocada por el capitalismo que convierte a la madre tierra y a las personas en objeto de su despiadado dominio depredador.
Vivimos una crisis financiera porque los países del centro capitalista concentraron la riqueza en élites excluyentes y magnificaron la pobreza y el hambre.
Vivimos una crisis energética marcada por el consumo excesivo y contaminante de fuentes de energía y el acaparamiento de éstas por parte de transnacionales para satisfacer la demanda de los estándares de vida y alto consumismo de los países capitalistas del norte.
Vivimos una crisis climática que obedece a un modelo de desarrollo cuyos niveles de consumismo e industrialización han generado un exceso de emisiones de gases contaminantes que han provocado el calentamiento global y los desastres naturales que afectan al mundo entero, pero particularmente a los pueblos del sur.
Vivimos una crisis alimentaria que es causada por la desertización y degradación de las áreas productivas de alimentos, los desequilibrios entre el campo y la ciudad, el monopolio en la comercialización de semillas, insumos agrícolas, la especulación en el precio de los alimentos, el consumismo y el derroche de alimentos.
El año 2008, el 15,5% de la población mundial padecía hambre, más de 850 millones de personas se encontraban desnutridas. 788 millones de hambrientos estaban en Asia y África. Para el año 2011, el número de personas desnutridas ascendió a casi mil millones de personas.
En definitiva, vivimos la crisis de un modelo económico en el que las recetas del fondo monetario internacional (FMI), el banco mundial y los organismos multilaterales (privatizaciones y restricción de las políticas sociales) ya no pueden resolver los problemas de los países del centro capitalista.
Sin embargo, los tiempos de crisis son también tiempos de oportunidades, son tiempos de transformación del pensamiento y de las ideas para construir un mundo diferente. Los cambios necesarios nos exigen escuchar la voz de la conciencia de los pueblos y su espíritu crítico sobre las imposiciones del imperialismo y del colonialismo.
Estos también son los tiempos de los países del sur y de los llamados países emergentes y de todos aquellos que tenemos la responsabilidad de construir juntos solidaridad, complementariedad y apoyo mutuo.
Para hacer realidad estos cambios, los estados deben conducir la economía y los gobiernos deben adoptar políticas de servicio a favor de los pueblos, socializar la riqueza y erradicar la pobreza y concebir el desarrollo de manera integral para universalizar los servicios básicos, efectivizar los derechos colectivos y ampliar la democracia más allá del ámbito de las instituciones políticas.
El sur tiene ciertamente una creciente economía, importantes riquezas en recursos naturales, conocimientos y tecnologías, destrezas y habilidades, culturas y una gran diversidad de naciones y pueblos. en este contexto, el G77 más China es uno de los principales actores de cambio en este momento histórico.
Proponemos adoptar como base las conclusiones de la conferencia mundial de los pueblos sobre los derechos de la madre tierra y el cambio climático realizado en Tiquipaya, Bolivia el año 2010.
Pedimos eliminar las herencias coloniales en nuestros países donde se ha negado las identidades culturales, nuestros conocimientos, nuestros alimentos y medicinas, nuestras prácticas y tecnologías. Por ejemplo, no entendemos cómo en el mundo los grupos de poder han criminalizado la producción y el consumo de la sagrada hoja de coca que es uno de los alimentos y medicinas milenarias de nuestros pueblos.
Como prueba de la reversión de esos prejuicios capitalistas, mencionamos con orgullo que la quinua, despreciada por el imperialismo como ‘alimento de indios‘ se ha convertido hoy en una alternativa real de nutrición para todo el mundo. Es como si nuestra Pachamama, nuestra madre tierra, nos regalara en su generosidad una solución alimentaria que beneficie a todo el mundo, incluso a los países capitalistas que destruyen su medio ambiente.
Hermanos y hermanas, el derecho al desarrollo, los derechos humanos, sociales y colectivos así como los derechos de la madre tierra, integrados y complementarios, se expresan en el respeto a la diversidad de visiones y enfoques de modelos de desarrollo, sin imposiciones, sin exigencias paternalistas ni coloniales sin monarquías, oligarquías ni jerarquías.
Permítannos, en este momento en que asumimos esta gran responsabilidad como es la presidencia del G77 más China, plantearles con humildad pero con la fuerza de nuestras convicciones y el espíritu de nuestros pueblos, 10 tareas fundamentales.
1. Del desarrollo sustentable al desarrollo integral en equilibrio con la madre tierra
El desarrollo debe estar orientado a eliminar las brechas de riqueza material, las economías diversas deben potenciar los bienes comunes y satisfacer a la vez las necesidades materiales, culturales y espirituales de las sociedades en un marco de armonía con la naturaleza. en Bolivia, esta cosmovisión se resume en el ‘vivir bien‘.
Sabemos también, que esta carrera de enriquecimiento, que ha generado el cambio climático, afectará principalmente a los países del sur. Del total de costos económicos estimados por los impactos del cambio climático, entre un 75% y 80% serán asumidos directamente por nuestros países.
Por ello:
Debemos implementar las políticas y acciones necesarias que prevengan y eviten el agotamiento de los recursos naturales. la vida depende del sostenimiento de la capacidad de regeneración de los sistemas de vida de la madre tierra y del manejo integral y sustentable de sus componentes. por ello junto con los derechos individuales, los derechos colectivos de los pueblos, debemos incorporar en todas las legislaciones los derechos de la madre tierra. la naturaleza puede existir sin el ser humano; pero el ser humano no puede existir un solo segundo sin naturaleza. por el, tenemos que naturalizar al ser humano y humanizar responsablemente a la naturaleza.
Desarrollo integral significa también cambiar el orden de prioridades de la generación de riqueza. de la economía para el lucro, la ganancia y el acaparamiento, debemos pasar a la economía de la satisfacción de necesidades humanas. la economía del lucro va a aniquilar las condiciones naturales de la vida humana, y encima dividiendo al mundo en ricos, muy ricos, y en pobres.
Desarrollo integral es respetar las distintas actividades individuales y colectivas, pero priorizando la producción de bienes comunes, de riqueza compartida entre todos los habitantes de un país y luego entre todos los habitantes de un continente y el mundo. la mejor riqueza es la riqueza que es de todos. la mejor economía, la más duradera y justa es la que se distribuye entre todas las personas....
Debemos desde el G77 más China avanzar de forma contundente en la creación de mecanismos que no estén basados en los mercados de carbono y las funciones ambientales de la naturaleza sino en la complementariedad y solidaridad de los estados con transferencia de financiamiento, tecnología y desarrollo de capacidades.
2. Refundar la democracia: de la democracia representativa a la democracia participativa y comunitaria que democratiza la riqueza
Hoy por el mundo entero se consolidan las formas democráticas de elegir gobernantes. Sin embargo, también se apodera el desanimo y el ausentismo. Cada vez menos gente acude a las votaciones electorales; y no es porque el pueblo no quiera participar en las decisiones de gobierno.
Lo que pasa que el pueblo siente que depositar su voto cada 4 o 5 años no es suficiente. Siente que su voto cada 5 años es cambiado cada día por la dictadura de mercados financieros. Los jóvenes quieren participar pero más continuamente y de manera directa en los asuntos comunes; los trabajadores y las trabajadoras quieren ser oídos a cada momento a través de sus organizaciones sociales; los indígenas y campesinos queremos que se respete nuestras tradiciones comunitarias. El pueblo necesita nuevos mecanismos democráticos para cambiar el mundo. Pero las democracias meramente electorales son insuficientes para esta nueva demanda participativa; las democracias electorales se muestran cansadas fósiles, sin fuerza para cobijar las ganas de democracia real de los pueblos.
La historia nueva reclama pasar de la democracia representativa en la que el poder está mayoritariamente al servicio élites, a la democracia participativa y comunal donde los jóvenes, profesionales, indígenas, mujeres, campesinos, trabajadores participemos activamente en las decisiones sobre nuestras vidas, sobre nuestros derechos, sobre nuestros bienes comunes.
La revitalización de la democracia en este nuevo siglo requiere que la acción política se constituya en un completo y permanente servicio a la vida, que es, a su vez, un compromiso ético, humano y moral con nuestros pueblos, con los más humildes, recuperando los códigos de nuestros ancestros: no robar, no mentir, no ser flojo y no ser adulón.
La democracia no es solo decidir quién nos gobernara durante 5 años; democracia es participar en el destino de nuestra vida en común, comenzando por los bienes comunes que tiene cada sociedad. por eso, no hay democracia real sin democracia económica, sin distribución de la riqueza que es de todos.
3. Los servicios básicos como derecho humano universal
Hoy la humanidad ha alcanzado tal capacidad de producción de riqueza material que es capaz de garantizar alimento, agua, luz, educación y salud para todos sus habitantes. Pero sin embargo, millones de personas van a dormir cada noche con hambre; millones de personas pasan sed, no cuentan con apoyo médico y se mueren por enfermedades de pobreza y abandono.
Y es que en el planeta todavía sigue existiendo una realidad insultante y abusiva que es la de las brechas que existen entre los ricos y los pobres. Esto se debe a una desigual distribución de los ingresos pero también a un acceso desigual y discriminador a los servicios básicos. el capital y el mercado no resuelven la inequidad y la pobreza, solo privatizan los servicios y lucran con las necesidades. Ya hemos vivido catastróficamente la privatización de los servicios básicos y en especial del agua.
Para resolver las graves inequidades sociales es necesario emprender entre otras las siguientes acciones:
Es un imperativo avanzar en el reconocimiento, en la legislación internacional y en la normativa nacional de los países del mundo, de que los servicios básicos: el agua, electricidad, comunicaciones y el saneamiento básico son un derecho humano fundamental de las personas en todos los rincones del planeta.
En particular el agua debe constituirse en un derecho humano esencial de las personas porque aporta directamente al desarrollo de la vida de todos los seres del planeta, y es un insumo fundamental para la movilización de todos los procesos productivos.
Conjuntamente con el reconocimiento de los servicios básicos como un derecho humano se debe avanzar en la nacionalización de estos servicios ya que las administraciones privadas marginan a la mayoría de la población de su acceso a estos servicios fundamentales para la vida de las personas al darles un valor económico inalcanzable para muchos.
4.- Descolonizar la economía; descolonizar la cultura; descolonizar los saberes; descolonizar el mundo
En pleno siglo XXI no puede haber ningún país que usurpe territorio de otro país, ni potencia que utilice territorio extranjero para depositar sus tropas. Esa es una indigna herencia colonial del siglo XVI que tiene que erradicarse del mundo entero. Cada pueblo tiene el derecho a gobernase a sí mismo y nadie tiene la autoridad moral ni histórica de invadir territorio ajeno.
Todos los pueblos somos dueños de nuestros destinos y no hay pueblos superiores ni inferiores. Todos tenemos un aporte para el mundo y un mundo de paz y bienestar se ha de construir con el aporte democrático de todos los pueblos y estados.
Pero nos solo hay el colonialismo territorial, también hay el colonialismo económico, el colonialismo cultural, el colonialismo tecnológico, todos ellos tan aborrecibles como el primero. Mientras haya cualquier colonialismo, no habrá paz duradera. Mientras haya colonialismo no habrá igualdad ni justicia. El colonialismo es la más brutal y arcaica forma de dominación que destruye a la humanidad. Ella es la madre del fascismo, del racismo de toda discriminación. Y su superación exige el respeto a la libre determinación de cada pueblo, el intercambio complementario de saberes y la solidaridad entre estados.
El mundo sabe que existen temas no resueltos, asuntos como el de las islas Malvinas, la situación de palestina y el enclaustramiento boliviano. Estos temas deben ser resueltos pacíficamente y en el marco del derecho internacional competente.
El destino de la humanidad es la hermandad universal de los pueblos.
5.- Erradicar el hambre en los países del sur consolidando nuestra soberanía con seguridad alimentaria y acceso a los alimentos sanos y saludables para una salud digna de los pueblos
Tenemos que eliminar los monopolios en la provisión de insumos agrícolas para garantizar la seguridad alimentaria con soberanía. Por eso proponemos que cada uno de nuestros países garantice los alimentos básicos y propios que consume su población a partir del fortalecimiento de sus prácticas productivas, culturales y ecológicas así como del intercambio solidario entre pueblos.
6. Ciencia y tecnología al servicio de los pueblos y de la humanidad para vivir bien
La ciencia, el conocimiento y la tecnología son un patrimonio de la humanidad, son creación de la humanidad y deben servir a la felicidad de la humanidad; porque con el desarrollo científico y tecnológico, se crean las condiciones para el desarrollo integral, para erradicar la pobreza y el hambre, para producir alimentos, para dar servicios básicos, para desarrollar nuevas industrias, para tener nuevas fuentes energéticas limpias y accesibles a los pueblos y naciones.
La ciencia y el desarrollo tecnológico no pueden ser una mercancía, negociable en los mercados bajo la forma de patentes y licencias, que beneficia a pocos y enriquece a los más ricos. Como patrimonio de la humanidad, no puede ser monopolio de ciertos países, no puede ser un instrumento de poder y control económico.
La ciencia y la tecnología deben ser instrumentos para liberar a los pueblos; para fortalecer la solidaridad, la complementariedad, el intercambio justo; deben ser los medios más importantes para las relaciones de respeto entre las naciones y de armonía con la madre tierra.
Desde el G77 más China tenemos que consolidar la liberación del conocimiento, de la ciencia y la tecnología moderna; al mismo tiempo, proteger y fortalecer los saberes, conocimientos, ciencia y tecnologías ancestrales de los pueblos y las naciones indígenas.
Debemos ser capaces de diseñar e implementar alianzas y mecanismos de transferencia tecnológica que democraticen la economía y permitan el desarrollo integral de todos los pueblos, sobre la base del respeto a la diversidad de visiones, enfoques y sistemas de conocimiento, desechando las visiones mercantilistas y monopólicas.
La tecnología, que tanto bien podría brindar a la humanidad, es usada para violar los derechos de millones de personas a través del espionaje masivo y selectivo. El espionaje es una muestra de la soberbia y del desprecio con que desde el imperio ven al resto del mundo. Un desprecio que puede llegar incluso al secuestro de presidentes violando las normas sobre inmunidad e inviolabilidad de los jefes de estado.
7. Frente a la crisis del capitalismo, nueva arquitectura económica financiera mundial
Las últimas crisis del capitalismo han presentado, en los diferentes países, efectos cada vez más fuertes y profundos. Estas crisis, están cuestionando las estructuras del sistema económico y financiero capitalista, están cuestionando al nuevo poder de los bancos y el poder financiero mundial responsable de la pobreza y el hambre de los pueblos.
Los grandes bancos y sistemas financieros han debilitado nuestros sistemas nacionales, especialmente allí donde los estados son vulnerables por su dependencia económica y desregulación financiera, allí donde los organismos financieros internacionales han presionado para la libertad bancaria, el libre mercado financiero y la ruptura de la soberanía, producto de los condicionamientos e imposiciones de políticas económicas neoliberales.
Como alternativa a la profunda crisis de capitalismo, tenemos que construir y poner una nueva arquitectura económica financiera al servicio de los pueblos y las naciones. los organismos financieros y bancos mundiales que han controlado la economía mundial y nos han llevado al empobrecimiento extremo, dejaron de tener la moral para decirnos lo que debemos hacer, deben dejar de existir como instituciones reguladoras, como orientadores de la economía de los estados, deben dejar de crecer a costa de la pobreza y el hambre de los indígenas, de los trabajadores, de los pueblos.
Esta nueva arquitectura económica financiera debe sustentarse en la integración, en el desarrollo integral en armonía con la madre tierra; debe promover mecanismos de complementariedad sur-sur liderado por el G77 más China.
Debemos promover la creación de fondos financieros solidarios y en beneficio de los pueblos y las naciones, fortalecer las monedas regionales, la regulación soberana de las actividades financieras en el marco de acuerdos integradores.
Debemos respetar las decisiones soberanas de los estados en el uso de sus recursos naturales, así como en su utilización e industrialización para beneficio pleno de los pueblos, sobre la base de un desarrollo económico que brinde las condiciones para el vivir bien, en armonía con la madre tierra y con respeto a los estados.
8.- Soberanía sobre los recursos naturales
La soberanía sobre los recursos naturales es la condición para la liberación de la dominación colonial y neoliberal. Un estado que no aprovecha los recursos naturales priva a su pueblo de la riqueza necesaria para su desarrollo.
En muchos países del mundo la principal fuente de riqueza económica se basa en el aprovechamiento de los recursos naturales. Sin embargo, en la mayoría de los países esta riqueza ha sido saqueada y apropiada por manos privadas y potencias transnacionales que se enriquecen a costa de los pueblos.
Los recursos naturales en manos privadas profundiza la diferencia entre pobres y ricos. Los pobres, dueños de los recursos naturales pasan a ser los peones de los ricos. Ningún pueblo puede ser libre si sus recursos naturales están en manos de los poderosos. La garantía de la libertad, de la democracia económica y de la industria creadora de riqueza es el dominio estatal sobre esos recursos naturales.
Pasar la propiedad de los recursos naturales al estado en beneficio de los pueblos para que ellos estén orientados al goce y beneficio de todos.
Ha quedado en evidencia histórica que los pueblos saqueados son pueblos esclavizados por el capital transnacional. Por ello la nacionalización de los recursos naturales es la fuerza poderosa que libera no sólo el freno al desarrollo sino también la industrialización y la diversificación económica. la nacionalización puede quebrar los procesos de colonialismo económico y garantizar el fortalecimiento del estado.
9.-Instituciones internacionales para el pueblo
Los pueblos deben ser gobernados por los pueblos. Los pueblos diseñan sus instituciones, sus reglas, su futuro libre de dominación. Cuando los pueblos son gobernados por empresas transnacionales, por corporaciones financieras o por organismos internacionales burocratizadas se produce la injusticia, la desigualdad y la guerra. Debemos construir una institucionalidad mundial de los pueblos, de los pobres, de la madre tierra. No aceptamos ni permitimos el intervencionismo ni el neoliberalismo de las naciones unidas y de la institucionalidad del imperio del capital
No se debe permitir ni admitir la construcción de bases militares e industria bélica para dominar a los pueblos con el pretexto de la seguridad nacional. Primero está la seguridad de los pueblos, la vida y la madre tierra. El armamentismo es el negocio de la muerte que enriquece al capitalismo y destruye el planeta.
Para construir una nueva institucionalidad de los pueblos del mundo hacia el vivir bien debemos construir las condiciones institucionales y jurídicas para que nuestros pueblos y países vivan con dignidad y soberanía sin intervencionismo y sin bases militares extranjeras.
Liberarnos de las ataduras ideológicas y políticas de los organismos mundiales financieros como el BM y el FMI y de sus satélites e intelectuales de la dominación neoliberal construyendo nuestras propias instituciones para el diseño y asesoramiento de políticas hacia el vivir bien.
Construir una organización mundial de los pobres, una organización mundial de la justicia, una organización mundial de la soberanía de los pueblos, una organización mundial de la madre tierra, una organización de la asamblea de los pueblos del mundo.
La construcción de esa nueva institucionalidad implica una lucha frontal y conjunta contra la todas las formas de corrupción. la corrupción le resta recursos a nuestra lucha contra la pobreza, la corrupción socaba los pilares de nuestras sociedades. por tanto, en esa lucha frontal contra este mal, no pueden existir países que alberguen y cobijen a personas procesadas por actos de corrupción.
10.- Integración complementaria, paz y relaciones internacionales
El mundo de hoy está gobernado por un pequeño club de países poderosos que se han encargado de imponer sus reglas de juego en la economía, en las finanzas internacionales, en los intercambios comerciales, en la industria, la ciencia y la tecnología. Este club ha dejado a la mayoría de los pueblos del mundo a merced del imperio del capital, del intervencionismo imperial y de la voluntad caprichosa para explotar los recursos naturales.
Se ha hecho un hábito terrible invadir pueblos, destruir civilizaciones en procura de ejercer monopolio sobre recursos estratégicos. Las grandes potencias han logrado legitimar supuestas amenazas como el narcotráfico, la subversión, el terrorismo o la posesión de armas de destrucción masiva para desestabilizar gobiernos democráticos y pueblos soberanos.
Frente a la arrogancia del poder imperial y de sus aliados privilegiados los países del sur debemos unirnos. la unidad permitirá preservar las intervenciones coloniales, el saqueo de los recursos económicos y la imposición de la voluntad de unos cuantos sobre la mayoría de los países que persiguen su independencia.
El nuevo orden global neoliberal a impuesto como premisa la competitividad que no es otra cosa que la ley de la selva donde solo se salvan los poderosos dejando a los débiles a merced de los aventajados. Nuestros pueblos ancestrales siempre vivieron integrados en culturas, integrados en comercio, integrados en solidaridad y en redes de colaboración. Fuimos complementarios porque allí radica la fuerza del pueblo. Hoy tenemos que construir y fortalecer nuestros acuerdos de integración entre los pueblos y comunidades, entre los estados y gobiernos, en un marco de apoyo, colaboración y solidaridad para fortalecer la vida y la humanidad.
Frente a la diplomacia de la muerte y de la guerra, del mercantilismo, de la privatización, del saqueo de los recursos naturales, los pueblos del g-77 debemos construir la diplomacia de los pueblos.
El sur no es ni puede ser un obediente y servil peón de las potencias del norte. No somos el depósito de la basura industrial ni nuclear de las potencias del norte, ni somos la fuente inagotable de materias primas para ellas. el sur está emergiendo con la potencia de los pueblos y los gobiernos patriotas y soberanos, y está construyendo proyectos de integración comercial, productiva, cultural, tecnológica, económica financiera y social. Este es un momento en el que los pueblos del sur, y también con los pueblos del norte, debemos compartir, apoyarnos y fortalecernos social, económica y culturalmente.
Una condición para lograr la integración es contar con estados y pueblos fuertes pero al mismo tiempo con economías que se rijan por precios justos. Comercio justo y precios justos convierten a los estados en actores proclives a la complementariedad.
Una integración real entre pueblos sólo es posible si los propios pueblos deciden la forma de desarrollar su comercio. El comercio en manos de pocos se convierte en una tiranía internacional.
Es imperativo conformar coaliciones y alianzas poderosas para suscribir tratados de la vida compartir conocimientos, tecnología y provisión de recursos financieros y no tratados de libre comercio que son tratados de la muerte para los pueblos del sur y también para los pueblos del norte.
Necesitamos construir un mecanismo para el desarrollo integral y la integración entre los estados y pueblos del sur que incluya las áreas de conocimientos, tecnologías, energía, producción de alimentos, financiamiento, salud y educación entre otros.
En esta oportunidad, en el año en que celebramos los cincuenta años de la fundación de nuestro grupo quiero que conmemoremos conjuntamente este aniversario. Para ello, quiero pedirles que juntos convoquemos a una cumbre de jefes de estado del Grupo de los 77 más China, en Bolivia el 15 de junio de 2014. Así fortaleceremos nuestros vínculos y continuar esta lucha juntos.
* Presidente constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia.

http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2014010806
Foto: DISCURSO DEL PRESIDENTE DE BOLIVIA AL ASUMIR LA PRESIDENCIA DEL G77 MÁS CHINA, 8 DE ENERO DE 2014
Por la hermandad universal de los pueblos en armonía con la Madre Tierra.
Evo Morales Ayma *

Permítannos, en este momento en que asumimos esta gran responsabilidad como es la presidencia del G77 más China, plantearles con humildad, pero con la fuerza de nuestras convicciones y el espíritu de nuestros pueblos, 10 tareas fundamentales.

Nueva York (ABI).- A continuación la agencia ABI presenta el discurso que pronunció el Presidente Evo Morales en la sede de las Naciones Unidas, luego de asumir la presidencia del G77 más China.
El sistema capitalista enfrenta su crisis más profunda. Es una crisis financiera, energética, climática, alimentaria, institucional y de modelo de vida. El mundo sufre los efectos de esa debacle provocada por el capitalismo que convierte a la madre tierra y a las personas en objeto de su despiadado dominio depredador.
Vivimos una crisis financiera porque los países del centro capitalista concentraron la riqueza en élites excluyentes y magnificaron la pobreza y el hambre.
Vivimos una crisis energética marcada por el consumo excesivo y contaminante de fuentes de energía y el acaparamiento de éstas por parte de transnacionales para satisfacer la demanda de los estándares de vida y alto consumismo de los países capitalistas del norte.
Vivimos una crisis climática que obedece a un modelo de desarrollo cuyos niveles de consumismo e industrialización han generado un exceso de emisiones de gases contaminantes que han provocado el calentamiento global y los desastres naturales que afectan al mundo entero, pero particularmente a los pueblos del sur.
Vivimos una crisis alimentaria que es causada por la desertización y degradación de las áreas productivas de alimentos, los desequilibrios entre el campo y la ciudad, el monopolio en la comercialización de semillas, insumos agrícolas, la especulación en el precio de los alimentos, el consumismo y el derroche de alimentos.
El año 2008, el 15,5% de la población mundial padecía hambre, más de 850 millones de personas se encontraban desnutridas. 788 millones de hambrientos estaban en Asia y África. Para el año 2011, el número de personas desnutridas ascendió a casi mil millones de personas.
En definitiva, vivimos la crisis de un modelo económico en el que las recetas del fondo monetario internacional (FMI), el banco mundial y los organismos multilaterales (privatizaciones y restricción de las políticas sociales) ya no pueden resolver los problemas de los países del centro capitalista.
Sin embargo, los tiempos de crisis son también tiempos de oportunidades, son tiempos de transformación del pensamiento y de las ideas para construir un mundo diferente. Los cambios necesarios nos exigen escuchar la voz de la conciencia de los pueblos y su espíritu crítico sobre las imposiciones del imperialismo y del colonialismo.
Estos también son los tiempos de los países del sur y de los llamados países emergentes y de todos aquellos que tenemos la responsabilidad de construir juntos solidaridad, complementariedad y apoyo mutuo.
Para hacer realidad estos cambios, los estados deben conducir la economía y los gobiernos deben adoptar políticas de servicio a favor de los pueblos, socializar la riqueza y erradicar la pobreza y concebir el desarrollo de manera integral para universalizar los servicios básicos, efectivizar los derechos colectivos y ampliar la democracia más allá del ámbito de las instituciones políticas.
El sur tiene ciertamente una creciente economía, importantes riquezas en recursos naturales, conocimientos y tecnologías, destrezas y habilidades, culturas y una gran diversidad de naciones y pueblos. en este contexto, el G77 más China es uno de los principales actores de cambio en este momento histórico.
Proponemos adoptar como base las conclusiones de la conferencia mundial de los pueblos sobre los derechos de la madre tierra y el cambio climático realizado en Tiquipaya, Bolivia el año 2010.
Pedimos eliminar las herencias coloniales en nuestros países donde se ha negado las identidades culturales, nuestros conocimientos, nuestros alimentos y medicinas, nuestras prácticas y tecnologías. Por ejemplo, no entendemos cómo en el mundo los grupos de poder han criminalizado la producción y el consumo de la sagrada hoja de coca que es uno de los alimentos y medicinas milenarias de nuestros pueblos.
Como prueba de la reversión de esos prejuicios capitalistas, mencionamos con orgullo que la quinua, despreciada por el imperialismo como ‘alimento de indios‘ se ha convertido hoy en una alternativa real de nutrición para todo el mundo. Es como si nuestra Pachamama, nuestra madre tierra, nos regalara en su generosidad una solución alimentaria que beneficie a todo el mundo, incluso a los países capitalistas que destruyen su medio ambiente.
Hermanos y hermanas, el derecho al desarrollo, los derechos humanos, sociales y colectivos así como los derechos de la madre tierra, integrados y complementarios, se expresan en el respeto a la diversidad de visiones y enfoques de modelos de desarrollo, sin imposiciones, sin exigencias paternalistas ni coloniales sin monarquías, oligarquías ni jerarquías.
Permítannos, en este momento en que asumimos esta gran responsabilidad como es la presidencia del G77 más China, plantearles con humildad pero con la fuerza de nuestras convicciones y el espíritu de nuestros pueblos, 10 tareas fundamentales.
1. Del desarrollo sustentable al desarrollo integral en equilibrio con la madre tierra
El desarrollo debe estar orientado a eliminar las brechas de riqueza material, las economías diversas deben potenciar los bienes comunes y satisfacer a la vez las necesidades materiales, culturales y espirituales de las sociedades en un marco de armonía con la naturaleza. en Bolivia, esta cosmovisión se resume en el ‘vivir bien‘.
Sabemos también, que esta carrera de enriquecimiento, que ha generado el cambio climático, afectará principalmente a los países del sur. Del total de costos económicos estimados por los impactos del cambio climático, entre un 75% y 80% serán asumidos directamente por nuestros países.
Por ello:
Debemos implementar las políticas y acciones necesarias que prevengan y eviten el agotamiento de los recursos naturales. la vida depende del sostenimiento de la capacidad de regeneración de los sistemas de vida de la madre tierra y del manejo integral y sustentable de sus componentes. por ello junto con los derechos individuales, los derechos colectivos de los pueblos, debemos incorporar en todas las legislaciones los derechos de la madre tierra. la naturaleza puede existir sin el ser humano; pero el ser humano no puede existir un solo segundo sin naturaleza. por el, tenemos que naturalizar al ser humano y humanizar responsablemente a la naturaleza.
Desarrollo integral significa también cambiar el orden de prioridades de la generación de riqueza. de la economía para el lucro, la ganancia y el acaparamiento, debemos pasar a la economía de la satisfacción de necesidades humanas. la economía del lucro va a aniquilar las condiciones naturales de la vida humana, y encima dividiendo al mundo en ricos, muy ricos, y en pobres.
Desarrollo integral es respetar las distintas actividades individuales y colectivas, pero priorizando la producción de bienes comunes, de riqueza compartida entre todos los habitantes de un país y luego entre todos los habitantes de un continente y el mundo. la mejor riqueza es la riqueza que es de todos. la mejor economía, la más duradera y justa es la que se distribuye entre todas las personas....
Debemos desde el G77 más China avanzar de forma contundente en la creación de mecanismos que no estén basados en los mercados de carbono y las funciones ambientales de la naturaleza sino en la complementariedad y solidaridad de los estados con transferencia de financiamiento, tecnología y desarrollo de capacidades.
2. Refundar la democracia: de la democracia representativa a la democracia participativa y comunitaria que democratiza la riqueza
Hoy por el mundo entero se consolidan las formas democráticas de elegir gobernantes. Sin embargo, también se apodera el desanimo y el ausentismo. Cada vez menos gente acude a las votaciones electorales; y no es porque el pueblo no quiera participar en las decisiones de gobierno.
Lo que pasa que el pueblo siente que depositar su voto cada 4 o 5 años no es suficiente. Siente que su voto cada 5 años es cambiado cada día por la dictadura de mercados financieros. Los jóvenes quieren participar pero más continuamente y de manera directa en los asuntos comunes; los trabajadores y las trabajadoras quieren ser oídos a cada momento a través de sus organizaciones sociales; los indígenas y campesinos queremos que se respete nuestras tradiciones comunitarias. El pueblo necesita nuevos mecanismos democráticos para cambiar el mundo. Pero las democracias meramente electorales son insuficientes para esta nueva demanda participativa; las democracias electorales se muestran cansadas fósiles, sin fuerza para cobijar las ganas de democracia real de los pueblos.
La historia nueva reclama pasar de la democracia representativa en la que el poder está mayoritariamente al servicio élites, a la democracia participativa y comunal donde los jóvenes, profesionales, indígenas, mujeres, campesinos, trabajadores participemos activamente en las decisiones sobre nuestras vidas, sobre nuestros derechos, sobre nuestros bienes comunes.
La revitalización de la democracia en este nuevo siglo requiere que la acción política se constituya en un completo y permanente servicio a la vida, que es, a su vez, un compromiso ético, humano y moral con nuestros pueblos, con los más humildes, recuperando los códigos de nuestros ancestros: no robar, no mentir, no ser flojo y no ser adulón.
La democracia no es solo decidir quién nos gobernara durante 5 años; democracia es participar en el destino de nuestra vida en común, comenzando por los bienes comunes que tiene cada sociedad. por eso, no hay democracia real sin democracia económica, sin distribución de la riqueza que es de todos.
3. Los servicios básicos como derecho humano universal
Hoy la humanidad ha alcanzado tal capacidad de producción de riqueza material que es capaz de garantizar alimento, agua, luz, educación y salud para todos sus habitantes. Pero sin embargo, millones de personas van a dormir cada noche con hambre; millones de personas pasan sed, no cuentan con apoyo médico y se mueren por enfermedades de pobreza y abandono.
Y es que en el planeta todavía sigue existiendo una realidad insultante y abusiva que es la de las brechas que existen entre los ricos y los pobres. Esto se debe a una desigual distribución de los ingresos pero también a un acceso desigual y discriminador a los servicios básicos. el capital y el mercado no resuelven la inequidad y la pobreza, solo privatizan los servicios y lucran con las necesidades. Ya hemos vivido catastróficamente la privatización de los servicios básicos y en especial del agua.
Para resolver las graves inequidades sociales es necesario emprender entre otras las siguientes acciones:
Es un imperativo avanzar en el reconocimiento, en la legislación internacional y en la normativa nacional de los países del mundo, de que los servicios básicos: el agua, electricidad, comunicaciones y el saneamiento básico son un derecho humano fundamental de las personas en todos los rincones del planeta.
En particular el agua debe constituirse en un derecho humano esencial de las personas porque aporta directamente al desarrollo de la vida de todos los seres del planeta, y es un insumo fundamental para la movilización de todos los procesos productivos.
Conjuntamente con el reconocimiento de los servicios básicos como un derecho humano se debe avanzar en la nacionalización de estos servicios ya que las administraciones privadas marginan a la mayoría de la población de su acceso a estos servicios fundamentales para la vida de las personas al darles un valor económico inalcanzable para muchos.
4.- Descolonizar la economía; descolonizar la cultura; descolonizar los saberes; descolonizar el mundo
En pleno siglo XXI no puede haber ningún país que usurpe territorio de otro país, ni potencia que utilice territorio extranjero para depositar sus tropas. Esa es una indigna herencia colonial del siglo XVI que tiene que erradicarse del mundo entero. Cada pueblo tiene el derecho a gobernase a sí mismo y nadie tiene la autoridad moral ni histórica de invadir territorio ajeno.
Todos los pueblos somos dueños de nuestros destinos y no hay pueblos superiores ni inferiores. Todos tenemos un aporte para el mundo y un mundo de paz y bienestar se ha de construir con el aporte democrático de todos los pueblos y estados.
Pero nos solo hay el colonialismo territorial, también hay el colonialismo económico, el colonialismo cultural, el colonialismo tecnológico, todos ellos tan aborrecibles como el primero. Mientras haya cualquier colonialismo, no habrá paz duradera. Mientras haya colonialismo no habrá igualdad ni justicia. El colonialismo es la más brutal y arcaica forma de dominación que destruye a la humanidad. Ella es la madre del fascismo, del racismo de toda discriminación. Y su superación exige el respeto a la libre determinación de cada pueblo, el intercambio complementario de saberes y la solidaridad entre estados.
El mundo sabe que existen temas no resueltos, asuntos como el de las islas Malvinas, la situación de palestina y el enclaustramiento boliviano. Estos temas deben ser resueltos pacíficamente y en el marco del derecho internacional competente.
El destino de la humanidad es la hermandad universal de los pueblos.
5.- Erradicar el hambre en los países del sur consolidando nuestra soberanía con seguridad alimentaria y acceso a los alimentos sanos y saludables para una salud digna de los pueblos
Tenemos que eliminar los monopolios en la provisión de insumos agrícolas para garantizar la seguridad alimentaria con soberanía. Por eso proponemos que cada uno de nuestros países garantice los alimentos básicos y propios que consume su población a partir del fortalecimiento de sus prácticas productivas, culturales y ecológicas así como del intercambio solidario entre pueblos.
6. Ciencia y tecnología al servicio de los pueblos y de la humanidad para vivir bien
La ciencia, el conocimiento y la tecnología son un patrimonio de la humanidad, son creación de la humanidad y deben servir a la felicidad de la humanidad; porque con el desarrollo científico y tecnológico, se crean las condiciones para el desarrollo integral, para erradicar la pobreza y el hambre, para producir alimentos, para dar servicios básicos, para desarrollar nuevas industrias, para tener nuevas fuentes energéticas limpias y accesibles a los pueblos y naciones.
La ciencia y el desarrollo tecnológico no pueden ser una mercancía, negociable en los mercados bajo la forma de patentes y licencias, que beneficia a pocos y enriquece a los más ricos. Como patrimonio de la humanidad, no puede ser monopolio de ciertos países, no puede ser un instrumento de poder y control económico.
La ciencia y la tecnología deben ser instrumentos para liberar a los pueblos; para fortalecer la solidaridad, la complementariedad, el intercambio justo; deben ser los medios más importantes para las relaciones de respeto entre las naciones y de armonía con la madre tierra.
Desde el G77 más China tenemos que consolidar la liberación del conocimiento, de la ciencia y la tecnología moderna; al mismo tiempo, proteger y fortalecer los saberes, conocimientos, ciencia y tecnologías ancestrales de los pueblos y las naciones indígenas.
Debemos ser capaces de diseñar e implementar alianzas y mecanismos de transferencia tecnológica que democraticen la economía y permitan el desarrollo integral de todos los pueblos, sobre la base del respeto a la diversidad de visiones, enfoques y sistemas de conocimiento, desechando las visiones mercantilistas y monopólicas.
La tecnología, que tanto bien podría brindar a la humanidad, es usada para violar los derechos de millones de personas a través del espionaje masivo y selectivo. El espionaje es una muestra de la soberbia y del desprecio con que desde el imperio ven al resto del mundo. Un desprecio que puede llegar incluso al secuestro de presidentes violando las normas sobre inmunidad e inviolabilidad de los jefes de estado.
7. Frente a la crisis del capitalismo, nueva arquitectura económica financiera mundial
Las últimas crisis del capitalismo han presentado, en los diferentes países, efectos cada vez más fuertes y profundos. Estas crisis, están cuestionando las estructuras del sistema económico y financiero capitalista, están cuestionando al nuevo poder de los bancos y el poder financiero mundial responsable de la pobreza y el hambre de los pueblos.
Los grandes bancos y sistemas financieros han debilitado nuestros sistemas nacionales, especialmente allí donde los estados son vulnerables por su dependencia económica y desregulación financiera, allí donde los organismos financieros internacionales han presionado para la libertad bancaria, el libre mercado financiero y la ruptura de la soberanía, producto de los condicionamientos e imposiciones de políticas económicas neoliberales.
Como alternativa a la profunda crisis de capitalismo, tenemos que construir y poner una nueva arquitectura económica financiera al servicio de los pueblos y las naciones. los organismos financieros y bancos mundiales que han controlado la economía mundial y nos han llevado al empobrecimiento extremo, dejaron de tener la moral para decirnos lo que debemos hacer, deben dejar de existir como instituciones reguladoras, como orientadores de la economía de los estados, deben dejar de crecer a costa de la pobreza y el hambre de los indígenas, de los trabajadores, de los pueblos.
Esta nueva arquitectura económica financiera debe sustentarse en la integración, en el desarrollo integral en armonía con la madre tierra; debe promover mecanismos de complementariedad sur-sur liderado por el G77 más China.
Debemos promover la creación de fondos financieros solidarios y en beneficio de los pueblos y las naciones, fortalecer las monedas regionales, la regulación soberana de las actividades financieras en el marco de acuerdos integradores.
Debemos respetar las decisiones soberanas de los estados en el uso de sus recursos naturales, así como en su utilización e industrialización para beneficio pleno de los pueblos, sobre la base de un desarrollo económico que brinde las condiciones para el vivir bien, en armonía con la madre tierra y con respeto a los estados.
8.- Soberanía sobre los recursos naturales
La soberanía sobre los recursos naturales es la condición para la liberación de la dominación colonial y neoliberal. Un estado que no aprovecha los recursos naturales priva a su pueblo de la riqueza necesaria para su desarrollo.
En muchos países del mundo la principal fuente de riqueza económica se basa en el aprovechamiento de los recursos naturales. Sin embargo, en la mayoría de los países esta riqueza ha sido saqueada y apropiada por manos privadas y potencias transnacionales que se enriquecen a costa de los pueblos.
Los recursos naturales en manos privadas profundiza la diferencia entre pobres y ricos. Los pobres, dueños de los recursos naturales pasan a ser los peones de los ricos. Ningún pueblo puede ser libre si sus recursos naturales están en manos de los poderosos. La garantía de la libertad, de la democracia económica y de la industria creadora de riqueza es el dominio estatal sobre esos recursos naturales.
Pasar la propiedad de los recursos naturales al estado en beneficio de los pueblos para que ellos estén orientados al goce y beneficio de todos.
Ha quedado en evidencia histórica que los pueblos saqueados son pueblos esclavizados por el capital transnacional. Por ello la nacionalización de los recursos naturales es la fuerza poderosa que libera no sólo el freno al desarrollo sino también la industrialización y la diversificación económica. la nacionalización puede quebrar los procesos de colonialismo económico y garantizar el fortalecimiento del estado.
9.-Instituciones internacionales para el pueblo
Los pueblos deben ser gobernados por los pueblos. Los pueblos diseñan sus instituciones, sus reglas, su futuro libre de dominación. Cuando los pueblos son gobernados por empresas transnacionales, por corporaciones financieras o por organismos internacionales burocratizadas se produce la injusticia, la desigualdad y la guerra. Debemos construir una institucionalidad mundial de los pueblos, de los pobres, de la madre tierra. No aceptamos ni permitimos el intervencionismo ni el neoliberalismo de las naciones unidas y de la institucionalidad del imperio del capital
No se debe permitir ni admitir la construcción de bases militares e industria bélica para dominar a los pueblos con el pretexto de la seguridad nacional. Primero está la seguridad de los pueblos, la vida y la madre tierra. El armamentismo es el negocio de la muerte que enriquece al capitalismo y destruye el planeta.
Para construir una nueva institucionalidad de los pueblos del mundo hacia el vivir bien debemos construir las condiciones institucionales y jurídicas para que nuestros pueblos y países vivan con dignidad y soberanía sin intervencionismo y sin bases militares extranjeras.
Liberarnos de las ataduras ideológicas y políticas de los organismos mundiales financieros como el BM y el FMI y de sus satélites e intelectuales de la dominación neoliberal construyendo nuestras propias instituciones para el diseño y asesoramiento de políticas hacia el vivir bien.
Construir una organización mundial de los pobres, una organización mundial de la justicia, una organización mundial de la soberanía de los pueblos, una organización mundial de la madre tierra, una organización de la asamblea de los pueblos del mundo.
La construcción de esa nueva institucionalidad implica una lucha frontal y conjunta contra la todas las formas de corrupción. la corrupción le resta recursos a nuestra lucha contra la pobreza, la corrupción socaba los pilares de nuestras sociedades. por tanto, en esa lucha frontal contra este mal, no pueden existir países que alberguen y cobijen a personas procesadas por actos de corrupción.
10.- Integración complementaria, paz y relaciones internacionales
El mundo de hoy está gobernado por un pequeño club de países poderosos que se han encargado de imponer sus reglas de juego en la economía, en las finanzas internacionales, en los intercambios comerciales, en la industria, la ciencia y la tecnología. Este club ha dejado a la mayoría de los pueblos del mundo a merced del imperio del capital, del intervencionismo imperial y de la voluntad caprichosa para explotar los recursos naturales.
Se ha hecho un hábito terrible invadir pueblos, destruir civilizaciones en procura de ejercer monopolio sobre recursos estratégicos. Las grandes potencias han logrado legitimar supuestas amenazas como el narcotráfico, la subversión, el terrorismo o la posesión de armas de destrucción masiva para desestabilizar gobiernos democráticos y pueblos soberanos.
Frente a la arrogancia del poder imperial y de sus aliados privilegiados los países del sur debemos unirnos. la unidad permitirá preservar las intervenciones coloniales, el saqueo de los recursos económicos y la imposición de la voluntad de unos cuantos sobre la mayoría de los países que persiguen su independencia.
El nuevo orden global neoliberal a impuesto como premisa la competitividad que no es otra cosa que la ley de la selva donde solo se salvan los poderosos dejando a los débiles a merced de los aventajados. Nuestros pueblos ancestrales siempre vivieron integrados en culturas, integrados en comercio, integrados en solidaridad y en redes de colaboración. Fuimos complementarios porque allí radica la fuerza del pueblo. Hoy tenemos que construir y fortalecer nuestros acuerdos de integración entre los pueblos y comunidades, entre los estados y gobiernos, en un marco de apoyo, colaboración y solidaridad para fortalecer la vida y la humanidad.
Frente a la diplomacia de la muerte y de la guerra, del mercantilismo, de la privatización, del saqueo de los recursos naturales, los pueblos del g-77 debemos construir la diplomacia de los pueblos.
El sur no es ni puede ser un obediente y servil peón de las potencias del norte. No somos el depósito de la basura industrial ni nuclear de las potencias del norte, ni somos la fuente inagotable de materias primas para ellas. el sur está emergiendo con la potencia de los pueblos y los gobiernos patriotas y soberanos, y está construyendo proyectos de integración comercial, productiva, cultural, tecnológica, económica financiera y social. Este es un momento en el que los pueblos del sur, y también con los pueblos del norte, debemos compartir, apoyarnos y fortalecernos social, económica y culturalmente.
Una condición para lograr la integración es contar con estados y pueblos fuertes pero al mismo tiempo con economías que se rijan por precios justos. Comercio justo y precios justos convierten a los estados en actores proclives a la complementariedad.
Una integración real entre pueblos sólo es posible si los propios pueblos deciden la forma de desarrollar su comercio. El comercio en manos de pocos se convierte en una tiranía internacional.
Es imperativo conformar coaliciones y alianzas poderosas para suscribir tratados de la vida compartir conocimientos, tecnología y provisión de recursos financieros y no tratados de libre comercio que son tratados de la muerte para los pueblos del sur y también para los pueblos del norte.
Necesitamos construir un mecanismo para el desarrollo integral y la integración entre los estados y pueblos del sur que incluya las áreas de conocimientos, tecnologías, energía, producción de alimentos, financiamiento, salud y educación entre otros.
En esta oportunidad, en el año en que celebramos los cincuenta años de la fundación de nuestro grupo quiero que conmemoremos conjuntamente este aniversario. Para ello, quiero pedirles que juntos convoquemos a una cumbre de jefes de estado del Grupo de los 77 más China, en Bolivia el 15 de junio de 2014. Así fortaleceremos nuestros vínculos y continuar esta lucha juntos.
* Presidente constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia.

http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2014010806


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