sábado, 28 de abril de 2012

Ven presión externa detrás de la carretera por el Tipnis


El Deber , 10/07/2011

Noticia  M1


Para el Gobierno nacional construir la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos es tarea de cumplimiento obligatorio. Así lo han establecido autoridades del Poder Ejecutivo. Esta postura es interpretada por dirigentes indígenas de la subcentral del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Sécure (Tipnis) y ambientalistas (ver columna de opinión) como una reacción gubernamental ante compromisos asumidos frente a países vecinos. Un estudio de proyección comparativo realizado por el Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB) da cuenta de que si se concreta la construcción del segundo tramo carretero por medio del Tipnis, en 18 años más de un tercio de los 12.363 km² de extensión del área protegida habrán sido deforestado por asentamientos de colonos, ‘cuartoneros’ de madera y cocaleros. A pesar de ello el proyecto sigue en marcha. "Quieran o no, se va a construir esa carretera", afirmó el presidente Evo Morales en días pasados. De acuerdo con los investigadores Silvia Molina y Miguel Lora, la obra tiene antecedente en el plan de desa-rrollo del primer gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, en el que se establece un Sistema Nacional de carreteras constituido por una red fundamental que prioriza la vinculación con Brasil, Argentina, Chile o Perú. "Desde 2003, la carretera es parte del corredor bioceánico Brasil-Bolivia-Chile-Perú de la Iniciativa para la Integración de Infraestructura Regional Suramerciana (Iirsa)", apuntan los ambientalistas. Alfredo Moye, presidente de la subcentral del Tipnis, dice que se ha escuchado que existen compromisos con Brasil, Perú, Chile y Argentina para construir carreteras en Bolivia que le faciliten el comercio a las empresas de los países vecinos, aun cuando esto implique soslayar la consulta previa a los indígenas y generar impactos medioambientales. "El 2009 hubo enfrentamientos entre indígenas y colonizadores de Chapare en las zonas de San Miguelito y San Benito. El Estado no ha sabido proteger las reservas forestales hasta ahora, ni siquiera en el Gobierno actual", dice Moye. Los indígenas subrayan que al construir la carretera en medio del área protegida se vulnera la CPE, la Ley de Medio Ambiente y el convenio 169 de la OIT. Consultado vía telefónica, Carlos Romero, ministro de la Presidencia, dijo que no conoce el antecedente del proyecto Iirsa y desmiente que la obra se esté construyendo por ‘capricho’ o por presiones externas. Sin embargo, Romero admite que la construcción de la carretera tiene un propósito de promover la integración cívica y económica del país y de la región sudamericana. Betty Tejada, diputada nacional por el MAS, recuerda que el proyecto es el resultado de una demanda en la que participaron los pueblos indígenas del oriente. Tejada recuerda que Marcial Fabricano, dirigente indígenas de tierras bajas, fue quien planteó la demanda hace más de dos décadas. Indígenas reclaman atención por igual Dentro del Isiboro-Sécure, el camino ripiado llega hasta el último pueblo de los colonos, hasta Ichoa. De ahí en adelante se abren paso siete comunidades originarias que corresponden a los yuracaré y a los trinitarios, hasta donde se llega por una senda apretada entre el río y la selva o por agua. En la comunidad San Antonio de Moleto vive Paulino Urbano, un hombre de 30 años que es hijo de padres yuracaré y trinitario. Su casa está en una planicie donde sus dos hijos juegan a ser grandes mientras su madre lava la ropa en el río. A 200 metros de la casa de Paulino están las demarcaciones por donde le dijeron que pasará la carretera asfaltada y a 50 metros hay plantaciones de coca. Él, que no mantiene contacto con los dirigentes del Tipnis que se encuentran en la otra punta del proyecto de la carretera asfaltada, en San Ignacio de Moxos, dice que la carretera es muy esperada porque hasta ahora nadie se ha acordado de ellos. Es que el avance de los colonos les ha ido ganando terreno. En algunos pueblos la convivencia entre las culturas del oriente y del occidente hizo que estas se fusionaran. La queja constante es que así como la energía eléctrica, las postas sanitarias y los módulos escolares se han inventado en la zona desde que la colonia avanzó a pasos de gigante, también exigen que a ellos les llegue. A los colonizadores, que avanzan sobre el Isiboro-Sécure derribando la vegetación a su paso, les han llegado los beneficios de los programas de inversión que impulsa el Gobierno. En medio del parque, donde viven los indígenas de tierras bajas solo hay olvido. /RN La historia de la carretera Extracto tomado de Fobomade Desde los años 90, los gobiernos y las prefecturas de Beni y Cochabamba impulsan la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, de aproximadamente 306 kilómetros. Grupos de empresarios madereros y ganaderos, empresas petroleras y colonizadores de la región del Chapare buscan acceder a nuevas tierras de cultivo. El DS 25134 de 1998, que responde al Plan de desa- rrollo El Cambio para Todos de Gonzalo Sánchez de Lozada, establece un sistema nacional de carreteras constituido por una red fundamental de 10.401 km de vías prefecturales y municipales y algunas megaobras carreteras. Desde 2003, la carretera es parte del corredor bioceánico Brasil-Bolivia-Chile y Perú del Iirsa, paralela al bloque petrolero Sécure, sobre el cual la empresa petrolera Repsol firmó un contrato con el gobierno de Bolivia en 1994. Dando continuidad al plan Iirsa, el gobierno de Evo Morales promulgó la Ley 3477, del 22 de septiembre de 2006, que señala: "Declárase de prioridad nacional y departamental la elaboración del Estudio a Diseño Final y construcción del tramo Villa Tunari - San Ignacio de Moxos, correspondiente a la carretera Cochabamba - Beni, de la Red Vial Fundamental". En agosto de 2008, las obras de diseño y construcción de la carretera Villa Tunari – San Ignacio de Moxos fueron adjudicadas a la constructora OAS Ltda., en un cuestionado proceso de licitación "llave en mano", por $us 415 millones, de los cuales $us 332 millones (80%) son financiados por el Bndes (Banco de desarrollo de Brasil)y el restante 20% por el Estado boliviano. El 7 de abril de 2010, el Gobierno promulgó la Ley 005 para la aprobación del crédito de la carretera.


madalbo@gmail.com

No hay comentarios: