miércoles, 18 de enero de 2017

30.000 muertes prematuras al año en España

Contaminación urbana


El Asombrario & Co.
Boina de contaminación en Madrid.
Con la salud no se juega. En este artículo, uno de los portavoces del partido verde Equo en Madrid explica cómo la revisión al alza de los niveles de contaminación necesarios para tomar medidas de restricción de tráfico que está promoviendo la presidenta regional Cristina Cifuentes, niveles muy por encima de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, supone jugar con la salud de millones de personas. Y todo por alimentar “su guerra política particular” contra Manuela Carmena.
Decir que la contaminación mata al año a más personas que los accidentes de tráfico o que la gripe juntas no se trata de ninguna exageración. Según los cálculos de la Agencia Europea del Medio Ambiente, la contaminación causa anualmente 29.980 muertes prematuras en España, y que ésta incide en el mayor número de bebés con bajo peso al nacer, mayor número de partos prematuros y aumento de ingresos hospitalarios de niños y adultos con afecciones respiratorias agudas.
La contaminación atmosférica continúa ensuciando los cielos de las ciudades españolas, quizá el ejemplo de Madrid sea el más mediático de todos, pero no es algo excepcional; el Defensor del Pueblo ha iniciado una actuación de oficio contra 14 municipios españoles (A Coruña, Avilés, Barcelona, Bilbao, Ciudad Real, Granada, León, Madrid, Murcia, Santander, Sevilla, Toledo, Valencia y Zaragoza) para conocer las medidas que contemplan para atajar la contaminación atmosférica urbana. Limitar la circulación ante episodios de alta contaminación o promover el uso de nuevos medios de transporte sostenibles no son cuestiones de tipo ideológico, como algunos partidos quieren hacer ver, sino de salud pública; pero también de responsabilidad política.
El problema de la contaminación afecta a toda la ciudadanía y se necesita una actuación conjunta y coordinada para combatirlo de forma eficaz.
Por ello, sorprende el Protocolo regional de actuación durante Episodios de Alta Contaminación que la Comunidad de Madrid ha sacado a información pública. Este documento modifica el borrador previo que el anterior director general de medio ambiente –un experto en temas de contaminación y cambio climático cesado en la minicrisis de diciembre- entregó a los municipios el pasado mes de julio. Dicho texto incluía los mismos niveles de NO2 que el Protocolo de Contaminación del Ayuntamiento de Madrid, y que ahora han sido revisados al alza, de forma que la Comunidad no tomará medidas hasta que la contaminación supere ampliamente los límites recomendados por la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud (200 µg/m3).
Con ello, la presidenta regional, Cristina Cifuentes, pone en riesgo de forma inaceptable e irresponsable la salud de la ciudadanía madrileña. Según las directrices de la OMS, el NO2 “en concentraciones de corta duración superiores a 200 µg/m3, es un gas tóxico que causa una importante inflamación de las vías respiratorias”.
Por ello, tanto la normativa europea como la estatal reclaman de las administraciones medidas para que no se supere este umbral de 200 µg/m3. Por el contrario, el borrador presentado por la Comunidad de Madrid no propone medidas de restricción de tráfico hasta alcanzar los 250 µg/m3, muy por encima del valor recomendado. Esto supone una grave dejación de sus responsabilidades de protección de la salud pública y el medio ambiente, ignorando además la existencia de un procedimiento de la Comisión Europea contra España por la falta de medidas efectivas de lucha contra la contaminación. Se contradice además así el actual protocolo del Ayuntamiento de Madrid, que justamente rebajó este índice de activación para poder proteger a la población antes de que se superen los límites admisibles por la salud. De esta manera, Cristina Cifuentes vuelve a confrontar abiertamente con la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, en su guerra política particular contra Ahora Madrid, en este caso tomando como rehén a toda la ciudadanía madrileña. Sin duda, una enorme irresponsabilidad social y política.
Tampoco es una cuestión ideológica la necesidad de una coordinación y la aprobación de medidas estructurales a todos los niveles, incluido el estatal, si queremos evitar el agravamiento de la, ya de por sí deteriorada, calidad del aire en nuestras ciudades españolas. Por eso, el pasado día 17 preguntamos al Gobierno de Mariano Rajoy cuándo presentará en el Congreso el nuevo plan de calidad del aire, ya que el anterior plan expiraba en 2016. Eso sí, deberá ser un nuevo plan con objetivos más ambiciosos, mecanismos eficaces de control y recursos para su aplicación, ya que está en juego nuestra salud.



Alejandro Sánchez es diputado de EQUO en el Grupo de Podemos de la Asamblea de Madrid.
Para mayor información comunicate con nosotr@s al mail: madalbo@gmail.com

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