miércoles, 9 de mayo de 2012

Colonizadores presionan por la carretera en Tipnis


La Razón , 18/07/2011

Noticia M1


El camino es recorrido a diario por colonizadores e indígenas. Para los primeros, el camino servirá de base para edificar la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos. "Ya no tendrían que deforestar, sólo ampliar el camino y, pasando la zona protegida, a partir de San José de la Angostura, abrir la brecha que ya existe", argumenta Vicente Apaza, colono del sindicato Villa Paraíso, de la central cocalera Nueva Aroma. El hombre llegó al Parque en 1980; es oriundo de Oruro y junto a otros relocalizados mineros "nos asentamos aquí y formamos el sindicato. Ingresábamos por el sendero, sacábamos las cosas a lomo". Ese sendero se convirtió en camino. Con cuatro metros de ancho, el camino ondulado se inicia al pasar el río Isinuta, afluente que tiene al menos 200 metros de largo y lugar donde se ubicaría el primer puente de conexión con el Parque Nacional Isiboro Sécure. Llega hasta el río San José de la Angostura; son 150 km sinuosos de tierra, lo cruzan varios afluentes pequeños y al menos cinco ríos grandes: Isiboro, Ibuelo, Bolívar, Izeze y San José de la Angostura. En la entrada de la reserva ecológica se aprecian las primeras casas de madera, precarias, pero con energía eléctrica y antenas parabólicas. Hay otras de ladrillo, como las unidades educativas. Puerto Patiño es la primera población colonizada, luego están Patiño Norte, Villa Bolívar y Santísima Trinidad, comunidad indígena que pertenece al Beni, ubicada a 100 km de Isinuta, de 200 km y que se halla rodeada por colonos. Félix Zambrana (60 años), trinitario mojeño, dice que los indígenas se sienten acorralados, "como ganado nos quedamos en el medio y alrededor todos son de Cochabamba, se han llenado con la coca y a los indígenas nos han hecho escapar al monte, han ido botando los mojones y siguen avanzando junto con la coca". Para ellos, la carretera podría significar más colonización. El cacique de Santísima Trinidad, Santiago Rosendy, cuenta que antes eran 500 familias, pero "la colonización hizo que desertaran y quedaron 30; los trinitarios llegábamos hasta Aroma, ahora ese terreno no es nuestro". Leonardo, cacique de El Carmen, población ubicada en el área protegida, más allá de la línea roja, argumenta: "Podríamos querer si (el camino) viene por aquí, si viene por otro lado no nos beneficia; pero hay que pensar porque es nuestra única tierra". La carretera llevaría progreso a sus pueblos, consideran algunos, "salud, educación, energía eléctrica, pero el problema es la tierra, si abrimos el camino los colonos nos van a perseguir y puede ser que nos boten a los pueblos indígenas, somos pocos pero queremos defender nuestro territorio". Además de la carretera, el ingreso de madereros genera desencuentros entre pueblos indígenas; "no podemos entendernos entre Cochabamba y el Beni, esto no es de ahora, no podemos organizarnos, cada uno está por su lado, somos tres organizaciones (Indígenas del Isiboro Sécure, Sur y Conisur) y cada uno piensa diferente". Los indígenas de El Carmen y pueblos aledaños producen para su consumo, viven de los frutos del monte y la pesca, "venimos a Ichoa por necesidad, a canchearnos donde ellos, no tenemos productos para que vendamos, tampoco podemos cultivar ni vender coca porque para nosotros no hay permiso". A diferencia de éstos, los mojeños de Santísima Trinidad viven del cultivo de la hoja de coca, tienen derecho a un cato y la producción es trasladada a Aroma, central cocalera ubicada a una hora y media de caminata. Bernabé Noza Cayuba, autoridad del lugar, cree que será preciso, por las diferentes versiones, que Evo Morales llegue a las zonas indígenas y converse con ellos; "queremos una reunión con el Presidente, queremos que nos explique, ahorita estamos confundidos". Quienes ya definieron la ruta son los colonos y hasta aprobaron la construcción porque la vía, confían, ayudará al área colonizada que tiene entre sus pobladores a exmineros de Oruro y Potosí y gente que, siendo descendiente de los migrantes, nació allí. Ingresaron al Parque desde 1979, según Roberto Reyes Ramos, uno de los primeros que se instalaron en Aroma; "éramos 770 los que entramos hasta Ichoa". Conformaron ocho centrales cocaleras: Uncía, Tacopaya, 15 de Diciembre, Isiboro, Isiboro A, 1 de Mayo, Sécure y 1 de Marzo; cada una aglutina a sindicatos productores de coca, de yuca, arroz, walusa, cacao, maíz, naranja, lima, plátano y papaya, productos que por falta de transporte, carretera y puentes, muchas veces se quedan en los lugares de cultivo. "Se pudren porque no tenemos cómo sacar, especialmente en época lluviosa no podemos atravesar los ríos", afirma Saturnino Angüela. Los productos, aclara, son llevados en "q'epis, apenas podemos cargar 20 ó 50 kilos, no más porque el camino es bateado; de aquí llegamos en medio día hasta Isinuta, un día en tiempo de lluvia, a veces hay que estar parados dos o tres días hasta que rebaje el agua de los ríos". Sueño. Don Saturnino cuenta que desde 1982, cuando llegó al Parque, "nos prometen camino, ya soy viejo y nada, seguimos esperando la carretera que nos ayude a sacar los productos". Para el exministro de Tierra Alejandro Almaraz la construcción de la carretera facilitará el acceso al narcotráfico. Los cocaleros dicen que no habrá más cocales y mucho menos permitirán el ingreso de otras personas. "Nosotros vivimos más de 30 años, respetamos la parte indígena, la demarcación del Parque, vamos a hacer respetar esto", expresa David Delgado, colono de la central Aroma. Conamaq apoya la marcha ANF El Consejo Nacional de Ayllus y Marcas del Qollasuyu (Conamaq) ratificó su apoyo a la marcha de los indígenas del Parque Nacional Isiboro Sécuré (Tipnis), en protesta contra la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos. El dirigente del Conamaq, Rafael Quispe, confirmó la participación de esa organización que aglutina a los pueblos indígenas y campesinos del país en la movilización del 2 de agosto, cuando la marcha partirá desde Villa Tunari rumbo a La Paz. Informó que se sumarán otros sectores indígenas y campesinos. El presidente Evo Morales Ayma ha advertido que la carretera que unirá Cochabamba con Beni se construirá a pesar de la oposición de los habitantes del Tipnis ‘Los colonos llegaron y no respetaron lo nuestro’ Santiago Rosendy, corregidor de Santísima Trinidad. "La salida de Santísima Trinidad (Beni) a Cochabamba es fácil, pero para visitar a mi familia que está en la capital beniana (Trinidad) cuesta llegar, son dos días y una gran vuelta por Santa Cruz. Yo nací en Trinidad y he llegado por canoa hasta acá (Santísima Trinidad), donde vivían mis abuelos y, como teníamos terreno, lo agarramos para poder sembrar y nos quedamos asentados. Aquí crecieron nuestros hijos. Los colonos llegaron en los años 80 en cantidad, hubo avasallamiento, no hubo respeto, encima de nuestros lotes han construido sus casas, se metieron encima y ahora ese terreno no es más nuestro. La gente del Territorio Indígena Parque Isiboro Sécure (Tipnis) no estamos acostumbrados a enfrentarnos, no estamos preparados para grandes problemas. Por eso, muchos se fueron más adentro, por las orillas de los ríos viven de los trabajos que pueden conseguir. Ellos transitan en puro canoa, ése es su camino, el río. Nosotros podríamos querer el camino, pero depende también de los otros indígenas que son más. No podemos aceptar nosotros mientras ellos no lo hagan, ellos son la mayoría". ‘La carretera nos ayudará a sacar los productos’, Walter Áica (28), productor de plátanos. Nosotros producimos varios productos; pero no podemos venderlos afuera porque no hay carretera, nos cuesta muchísimo sacar la producción, por ejemplo, esta cabeza de plátano cuesta 80 bolivianos, si hubiera cómo sacar en buenas condiciones, podríamos vender más y entonces la cabeza llegaría a costar 20 bolivianos. La gente debe entender que la carretera seguramente va a contribuir a mejorar la vida de la gente. Dicen que los indígenas del lugar se oponen, nosotros solamente les pedimos que reflexionen, a sus dirigentes especialmente, porque conversando con ellos, dicen que sí. El año 2005 ellos son los que han pedido abrir una brecha hasta Oronono, en el área protegida. Lo hemos hecho, son al menos 70 kilómetros de senda en el monte que se pueden usar para la carretera. El tema ahora es dialogar con ellos. Nosotros sentimos que estamos en nuestra casa, hablemos. ‘Los indígenas quieren, hay que hablar con dirigentes’, Saturnino angüela, colono de Aroma. Son 30 años que vivo aquí, ahora ya tengo 60 de edad. Este camino que al principio era senda, lo hemos transitado sufriendo, lomeando (llevando carga en las espaldas), hemos caminado y hasta con el agua nos hemos hecho llevar. Nos hemos comprado unimocs (viejos camiones militares que ellos mantienen en buen estado); hasta los vehículos se han quedado como testigos en el agua. Ahora queremos que este camino se vuelva carretera, son 30 años de sufrimiento y necesitamos urgentemente esta construcción. Yo he venido a esta zona desde Potosí, con el trabajo ya me he acostumbrado al lugar, incluso junto con los indígenas hemos sufrido. La gente aquí antes andaba patapila (descalza), gracias a nuestra influencia usan ya calzados, ropa. Ellos quieren la carretera como nosotros, al ver nuestro trabajo, cómo no van a querer este adelanto. Los yuritas (yuracarés) dicen que son algunos nomás los que deciden y se oponen.


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Se mantiene en pie propuesta de ley de protección del Tipnis


Cambio , 18/07/2011

Noticia  M1


El Gobierno nacional mantiene la propuesta para elaborar con las comunidades indígenas una ley que ofrezca un "blindaje" o protección al Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), afirmó la viceministra de Medio Ambiente, Cinthia Silva. La autoridad estatal respondió de esa manera al temor de algunos indígenas por la posible pérdida de sus tierras y el saqueo de recursos naturales con la construcción de la segunda fase de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos. La viceministra Silva participó en el taller de socialización del Proyecto de Ley Marco de la Madre Tierra realizado el viernes en la localidad Piñami, a 10 kilómetros de la ciudad de Cochabamba. "En nuestra visión, se debe pensar en el Tipnis de una manera integral, que tenga -incluso el Presidente (Evo Morales) lo ha propuesto- una ley específica para que tenga un blindaje, si se quiere, para de alguna manera cuidarlo", manifestó la autoridad de Estado. Silva recordó que la iniciativa de la propuesta de ley fue planteada hace algún tiempo a las comunidades que están en el área de construcción de la nueva carretera, cuyos representantes aún analizan el planteamiento para que se entable el diálogo con el Órgano Ejecutivo. Según la autoridad, una normativa de esa naturaleza debe estar sustentada por el reconocimiento de los límites territoriales de los indígenas, las actividades permitidas y prohibidas en la región e incluso el desarrollo de obras de infraestructura con tecnología avanzada que garantice el menor daño posible al medio ambiente. DEMANDA HISTÓRICA El gobernador del departamento de Cochabamba, Edmundo Novillo, recordó que la construcción del tramo Villa Tunari-San Ignacio de Moxos dará atención a una necesidad histórica del país, además de integrar y desarrollar el valle cochabambino con el norte amazónico del país. "Fíjense, cuidado que nos vayan a condenar las nuevas generaciones de los pueblos indígenas", remarcó el Gobernador ante el rechazo de algunos dirigentes fundamentalistas que se oponen a la habilitación de la segunda fase de la ruta. El vicepresidente Álvaro García Linera dijo la anterior semana que el Gobierno nacional hará las consultas que se tengan que realizar para llevar adelante la construcción de la nueva ruta de integración. REUNIÓN DE INDÍGENAS El dirigente de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente, Chaco y Amazonia de Bolivia (Cidob) Manuel Dosapéi indicó que del 19 al 22 de julio habrá una reunión para establecer si se registraron avances en los intentos de diálogo con el Gobierno central sobre la afectación del Tipnis o si se realiza, a principios de agosto, una marcha hacia la ciudad de La Paz. PARA TOMAR EN CUENTA Blindaje: El Gobierno nacional informó que mantiene la propuesta de elaborar con los indígenas una ley que proteja la región del Tipnis. Oposición: Algunas comunidades indígenas se oponen a la construcción de la segunda fase del tramo Villa Tunari-San Ignacio de Moxos. Decisión: Los indígenas definirán esta semana si van al diálogo con el Gobierno a inician una marcha a La Paz.


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Tipnis


Opinión , 18/07/2011

Opinión  M1


I.- Analizo otro delicado tema en términos del respeto a los derechos de los hermanos indígenas, derechos de la Madre Tierra y la honestidad técnica en ejecución de proyectos. Me refiero a la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos. El ingeniero Hugo Eduardo Balcazar Rodal, prestigioso profesional envía su estudio que reproduzco sintetizado para conocimiento público: Inicia: "Protejamos a la naturaleza antes que la invasión colonizadora destruya el hábitat natural que aún tenemos. La necesidad del desarrollo planificado de nuestro sistema vial es latente así como la demarcación exacta de las zonas que declaramos protegidas. Sin embargo la planificación debe darse siempre en el respeto a la naturaleza y en especial a los recursos hídricos. El Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro-Sécure (Tipnis), es un área natural protegida de Bolivia, creada como parque nacional mediante DS 7401 del 22 de noviembre de 1965 y declarada territorio indígena a través del DS 22610 del 24 de septiembre de 1990, gracias a las luchas reivindicativas de los pueblos indígenas de la región. Sus coordenadas están limitadas por los paralelos 15°27� - 16°47� y meridianos 65°04� - 66°40�. Tiene aproximadamente 1.236.296 ha (12.363 km_). Está ubicado entre los departamentos del Beni (provincia Moxos y Marbán) y de Cochabamba (provincia Chapare). los municipios incluidos son San Ignacio de Moxos y Loreto en el Beni, y Villa Tunari y Morochata en Cochabamba. El área pertenece a la subcuenca amazónica del río Mamoré, representada por uno de sus afluentes principales que es el río Sécure. A este último desemboca principalmente el río Isiboro, el cual tiene varios afluentes de regular importancia. Los ríos Sécure e Isiboro están ubicados al norte y al sur del Tipnis; los dos son navegables. El río Ichoa, afluente del Isiboro, surca el Tipnis por su parte central y recibe varios afluentes menores. Corresponde a las subregiones biogeográficas de bosque húmedo montañoso de yungas y de bosque húmedo del madeira. Son los principales ejes de comunicación del área, a través de los cuales se accede a los atractivos. Conforman parte del paisaje que se observa durante el recorrido y la vía para la actividad de navegación. Es además el medio donde se observa gran parte de la fauna, destacándose el delfín rosado o de agua dulce. Allá está la laguna Bolivia, es uno de los mejores sitios para observación de vida silvestre. El acceso a la laguna se realiza por vía fluvial, entrando por el Arroyo negro desde el Sécure, en época de aguas altas, y por tierra, a pie o a caballo, desde las comunidades de Dulce nombre o Limoncito. Se registran 402 especies de flora y se estima la existencia de 3.000 especies de plantas superiores. La extraordinaria diversidad incluye especies como el aliso, el pino de monte, el nogal, los cedros, la mará, el palo maría y el tajibo. Se destacan las palmas que forman extensos palmares en zonas inundadas de bosque. La fauna es muy diversificada registrándose a la fecha 714 especies. Entre éstas destacan: el jucumari, el pejichi, el marimono, el manechi, la londra, el jaguar, el ciervo de los pantanos, la harpía, el pato negro, aves endémicas, grallaria, aves amenazadas, la peta de río y el caimán negro. (Suprimida la identificación científica). Balcázar concluye: ¡La carretera propuesta es una amenaza potencial extremadamente grave! Pero afirma que "existe una ruta posible y segura ambientalmente. Que hay ventajas de la construcción del camino paralelo al pie de montaña". Finalmente: ¡La afectación al territorio indígena y al Parque Nacional Isiboro Sécure requiere de la imprescindible aprobación del Congreso!


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Gobierno admite que cocaleros invadan el "Tipnis" por temor a sus represalias


La Patria , 18/07/2011

Noticia ,M1


país En su último viraje "derechista" el gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS) da luz verde para que los cocaleros invadan el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), preparando la consolidación de asentamientos a lo largo del camino de este sector protegido, sostuvo el ex líder del magisterio orureño, Daniel Ordóñez Martínez, añadiendo que el objetivo es desafiar a los originarios de la región, para contentar a los cocaleros agredidos por la erradicación, en síntesis, busca mejorar su imagen frente al imperialismo yanqui y europeo para mantener la ayuda internacional con la finalidad de solventar sus programas sociales, dijo. En la inauguración de un puente de 200 metros en el trópico cochabambino el presidente Morales señaló que "nadie puede oponerse a que los indígenas y campesinos puedan emprender nuevas actividades productivas en bien del desarrollo del país. "Así justifica que los cocaleros tienen toda la libertad de buscar nuevas áreas forestales para explotar los recursos agrícolas, ganaderos y piscícolas. En su larga perorata el presidente ha vuelto a repetir que Bolivia tiene una gran oportunidad de convertirse en una gran potencia proveedora de alimentos al mundo. De este modo se está anticipando lo que va a ocurrir con la apertura del gran camino transoceánico, de manera natural aparecerán como hongos los asentamientos de colonizadores que se desplacen desde otros puntos del país y fundamentalmente, de los cocaleros que ya hacen incursiones en el Tipnis, para seguir ensanchando las fronteras del cultivo de la coca", sostuvo Ordóñez. En este sentido manifestó que los pueblos originarios de la región seguirán siendo alejados a sectores recónditos con menos posibilidades de sobrevivencia. Lógica gubernamental nada diferente a los principios capitalistas, es decir invadir los rincones inexplorados del planeta para saquear los recursos naturales depredando sin misericordia la naturaleza y produciendo un monumental etnocidio. No cabe duda, este nuevo anuncio que hace Morales no es sólo un desafío a los originarios que defienden su territorio, sino también una satisfacción a los cocaleros que se han sentido agredidos por la durísima política de erradicación de la coca que está ejecutando como consecuencia de la presión internacional", sostuvo el ex ejecutivo de la Federación Departamental de Trabajadores de Educación Urbana.

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Conamaq ratifica su respaldo a marcha de indígenas del Tipnis


Opinión , 18/07/2011

Noticia M1


El Consejo Nacional de Ayllus y Marcas del Qollasuyu (Conamaq) ratificó su apoyo a la marcha de los indígenas del Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), en protesta contra la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos. El dirigente del Conamaq, Rafael Quispe, confirmó la participación de esa organización que aglutina a los pueblos indígenas y campesinos del país en la movilización del próximo 2 de agosto, cuando la marcha partirá desde Villa Tunari rumbo a La Paz. Informó que también se sumarán otros sectores indígenas y campesinos del denominado "pacto social indígena" donde participan organizaciones sindicales campesinas, y que incluiría a las "Bartolinas Sisa". Quispe señaló que el pacto no sólo debe ser para servir y apoyar a un partido político, sino fundamentalmente para defender los derechos de todos los campesinos e indígenas de Bolivia. Sostuvo que se trata de defender el medio ambiente y ecología del país, venida a menos por las acciones depredadoras de empresarios madereros, buscadores de oro, traficantes de flora y fauna y otras plagas que aniquilan el hábitat de los pobladores del Tipnis. El dirigente del Conamaq, reiteró que la construcción de la carretera, más allá de lo que afirman y pregonan las autoridades de Gobierno, sólo beneficiará a los grandes empresarios de Bolivia, Brasil y Chile, y afectará a los pueblos indígenas que viven en la zona. Asimismo, dijo que beneficiará a los colonizadores y cocaleros, que antes de la construcción de la vía, ya invadieron territorio indígena, explotando sus más caros recursos naturales de flora y fauna. RIESGOS Los recursos acuáticos también estarían en peligro por la construcción de la carretera Villa Tunari - San Ignacio de Moxos, planeada por el Gobierno alertó el director ejecutivo de Faunagua e investigador de la fauna acuática, Paul Van Damm. "Ya lo hemos visto en el mismo Chapare, donde la carretera genera ciertos impactos sobre los tributarios, las cabeceras de los ríos amazónicos, causando una erosión que impacta a los peces. También hay impactos colaterales, la carretera trae gente, industria, pequeñas actividades productivas que a la vez generan mucha contaminación", dice el investigador. A principios de junio, se inició la construcción de la carretera Villa Tunari- San Ignacio de Moxos que vinculará los departamentos de Cochabamba con Beni en los tramos I y III, sin embargo el tramo II tendrá que ser consultado por los originarios del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) quienes se oponen al proyecto para preservar su hábitat y el medio ambiente donde viven. El Tipnis es un territorio situado entre los andes tropicales y la llanura amazónica. Aunque se conoce de su alta biodiversidad, los trabajos de investigación de la fauna y flora son pocos y relativamente antiguos. Van Damme aclara que los científicos están apenas empezando a entender cómo las diferentes fuentes de contaminación impactan a los peces, en el caso de la explotación del oro usando mercurio.


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Tipnis y carretera polémica


El Deber , 17/07/2011

Editorial , , M1


Hay presiones de todo tipo, tanto en contra como a favor, respecto a la carretera entre Cochabamba y Beni. Y a medida que pasa el tiempo, se agrava la polémica sobre el tema, sobre todo entre el Gobierno y los representantes de las comunidades indígenas asentadas en el Parque Isiboro Sécure, acervo boscoso que será atravesado por la ruta en caso de que esta se ejecute sin mayores tropiezos. El propio jefe del Estado encandeció aún más esta controversia al acusar a los dirigentes del pueblo indígena asentado en el referido parque de exigir que se les dé dinero a cambio de no seguir oponiéndose al proyecto. Los indígenas alegan que la carretera les arruinará poco menos que la vida, puesto que dará lugar a estropicios ecológico-ambientales en su hábitat natural, con resultados catastróficos para esa biodiversidad que en gran medida les sirve de fuente de subsistencia. Era obvio que sectores de la sociedad tomarían partido por uno y otro bando. En contra del Gobierno se manifiestan, particularmente, ambientalistas opuestos radicalmente a rutas carreteras que corten la selva de los parques naturales. El asunto está en la ruta adecuada para esa carretera de vertebración geográfica interregional e inclusive internacional. Se han mencionado algunas que eludan el Parque Isiboro Sécure, pero estas propuestas no han sido ni siquiera comentadas por el Ejecutivo. Parece que nada ni nadie hará retroceder al Gobierno en sus decisiones sobre el proyecto. Por tanto, corresponde exigirle medidas orientadas a la conservación del Parque Isiboro Sécure, en términos que garanticen la integridad del hábitat natural de los indígenas y de la biodiversidad que les rodea. Sobre el particular, nadie, desde el Palacio de Gobierno, dice una sola palabra. Aquel es un parque de preservación obligatoria. El Gobierno incurriría en incumplimiento de obligaciones, figura tipificada por el Código Penal, si tras la conclusión de la carretera no ejecuta un programa destinado a impedir la ocupación del bosque por parte de colonizadores y empresarios madereros. No solo los indígenas de Isiboro Sécure, sino los bolivianos sensatos de todo el país, se mantienen a la espera del esquema referido, esperando que el mismo figure en los planes del Gobierno.


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Retrato del Vicepresidente


Desde la acera de enfrente María Galindo

Pagina siete

- 08/05/2012




    A todos los hombres célebres les gusta tener retratos, no por nada el Congreso está lleno de inútiles cuadros convertidos en basura con los años. Lo mismo acontece en la Casa de la Libertad, donde las salas de hombres de Estado retratan más que nada el hecho de que el Estado tiene sexo y color de piel.

    Inspirada en ese afán retratista, quiero ofrecer hoy un retrato escrito de nuestro Vicepresidente que ya se ha ganado su espacio en esa rutinaria, empolvada, ófrica y homosexual galería de hombres de la historia de la patria.

    Los gestos femeninos en sus piernas cuando las cruza, en sus manos cuando habla y en su manera de recogerse el cabello no se lo debe a una tendencia homosexual sino al hecho de que es un hombre educado por su madre en una familia donde la ausencia paterna ha sido una de las características que más han marcado su infancia y adolescencia.

    En ese sentido Álvaro es parte de ese inmenso fenómeno boliviano de los hijos varones criados exclusivamente por sus madres. Yo albergo la esperanza de que esos hijos sean capaces de desarrollar relaciones de empatía con las mujeres, de horizontalidad, de solidaridad y sean agudos analistas del machismo y las relaciones de poder fundadas en el sexo. Pero ése no es el caso de Álvaro; si bien la soledad de su madre ha calado profundamente en su personalidad, esto no ha devenido en una empatía con el universo de las mujeres, sino en un fuerte complejo de superioridad. Un ejemplo de las manifestaciones de este complejo en él es esa alusión tan ridícula al hecho de que es el hombre que más hubiera leído en el país, algo que quien ama los libros y los ha elegido como compañía permanente de vida no necesita subrayar. Esa muletilla le sirve para presentarse como “dueño de la verdad”; se considera docto en economía, sociología, política, filosofía y en todo lo que toca. Esto es una muestra de su descomunal y peligroso complejo de superioridad.

    Cualquier observador con un poco de sentido común diría que Álvaro García Linera es vicepresidente por concesión de Evo Morales y porque supo coger una gran oportunidad. Él, en cambio, considera que estaba predestinado y que es él el redentor de lo indígena, que es él el que convierte a Evo Morales en el primer Presidente indígena de América. Vemos, sin embargo, todos los días el papel secundario que van ocupando los y las actoras indígenas en este proceso del que él se va apropiando glotonamente.

    Su relación con “lo indígena” es una relación neurótica, le permite ganar sentido y significado en la vida, pero al mismo tiempo le sirve para no entrar en el análisis de su propia condición de hombre blanco, letrado, salido de un colegio particular, hijo de una madre sola y que no entró a estudiar a la UMSA como el 99,9% de los y las bachilleres de este país, sino que tenía que salir al exterior cumpliendo el sueño arribista de la clase media boliviana.

    Su relación con las mujeres es utilitaria. En la cárcel necesitó a una guerrillera solidaria; en la universidad, como profesor, a una estudiante enamorada; y en el poder, a una miss o una presentadora de televisión. En todo caso, jugar al conquistador es rentable en una sociedad machista. No tiene compañera no por ser homosexual, sino por no saber amar.

    Otro rasgo característico de Álvaro García Linera es su poco contacto con la realidad. Así como en su adolescencia los libros le sirvieron de refugio donde pensar y soñar con mundos distintos y evadir las tristezas de una vida llena de privaciones, hoy le pasa lo mismo. Hace su análisis a través de lo que ve en la televisión, lee en los periódicos o ve en los libros. No es un hombre que tenga ni haya jamás construido un vínculo subjetivo directo con la realidad que lo rodea. En la cárcel los libros le permitieron evadir el dolor del encierro, ahora en el poder también está mediatizado y está hoy preso de sí mismo y de su rol. Pisar la tierra con los pies, tocar la realidad con las manos, sentir frío sin abrigo, calor sin protección o quemarse al sol es algo que Álvaro no sabe hacer; por eso, además, está siempre tan pálido porque vive como un conde Drácula bajo la sombra de su poder.

    En pocas palabras, estamos frente a un hombre neurótico, con un fuerte complejo de superioridad, unilateral, dueño de la verdad y deshumanizado.



    María Galindo es miembro de Mujeres Creando.

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