miércoles, 31 de agosto de 2011

Hallan un río subterráneo que corre por debajo del Amazonas


EL CAUCE DENOMINADO HAMZA TIENE UN CAUDAL MEDIO DE TRES MIL LITROS CÚBICOS DE AGUA POR SEGUNDO


Brasilia y Quito (PL).- Investigadores del Observatorio Nacional brasileño hallaron evidencia de un río subterráneo de seis mil kilómetros de extensión que corre por debajo del Amazonas, el río más largo del mundo con 6.800 kilómetros de cauce. Los países de la OTCA acordaron preservar la cuenca del río Amazonas con un financiamiento de 50 millones de dólares.





El movimiento de aguas subterráneas fue denominado Hamza, en homenaje al científico indio Valiya Hamza que desde 1974 trabaja en la Coordinación de Geofísica del Observatorio Nacional, junto a la profesora de la Uni versidad de Amazonas Elizabeth Tavares.
El descubrimiento fue posible por los datos de temperatura de 241 pozos profundos de exploración petrolera perforados por la estatal Petróleos de Brasil (Petrobras) en la zona amazónica, en las décadas de 1970 y 1980. Los datos de Tavares fueron revelados en el duodécimo Congreso Internacional de la Sociedad Brasileña de Geofísica, celebrado la semana anterior en Río de Janeiro.
El Amazonas tiene un caudal medio de 133 mil metros cúbicos de agua por segundo, mientras que el del subterráneo Hamza es de tres mil, superior a otros del país, como el minero San Francisco o el paulista Tieté. Los cursos de las aguas de los dos ríos tienen el mismo sentido de oeste hacia el este, pero se comportan de forma diferente, pues los fluidos del subterráneo se trasladan a través de poros en las rocas, a unos cuatro kilómetros de profundidad, según el estudio divulgado este jueves por el diario O Estado de Sao Paulo.
Los investigadores explicaron que las descargas del fluido subterráneo en el mismo sitio donde desemboca el Amazonas podrían explicar la existencia de los bolsones de baja salinidad comunes en ese litoral marino. Sin embargo, el geólogo Olivar Lima, de la Universidad Federal de Bahía, citado por O Estado de Sao Paulo, considera exagerado llamar río a ese inmenso flujo de agua a través de formaciones permeables por debajo del Amazonas, aunque reconoce que su grandeza podría justificar tal clasificación.
La cuenca del Amazonas abarca una superficie mayor a los seis millones de kilómetros cuadrados. Además de ser la principal fábrica de oxigeno y de almacenar la quinta parte del agua dulce de la Tierra, contribuye decisivamente a regular el clima planetario. Brasil también cuenta con el Acuífero Guaraní, una reserva de 45 millones de litros de agua debajo de la superficie terrestre, en una región que se extiende también a Paraguay, Uruguay y Argentina. 
La Amazonía es la mayor reserva de agua dulce del planeta; de ahí la importancia de que las ocho naciones que comparten la cuenca (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana, Perú, Surinam y Venezuela) establezcan políticas conjuntas para preservar los recursos hídricos.
Con ese objetivo, los miembros de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) e instituciones internacionales se reunieron en el taller “Manejo Integrado y Sostenible de los Recursos Hídricos Transfronterizos de la Cuenca del Río Amazonas”, organizado por la Secretaría Permanente de la OTCA en la localidad de Puembo, a 20 kilómetros de Quito.
En el taller se analizaron los principales problemas de la Amazonía, entre ellos la deforestación, la extracción de petróleo y la actividad minera. También se evaluaron estudios de aguas subterráneas de la cuenca del río más largo y caudaloso del planeta, su diversidad biológica, y la situación de la contaminación y los efectos del cambio climático.
Los representantes de los países de la OTCA acordaron llevar adelante un proyecto para el mantenimiento sostenible de la cuenca del río Amazonas con un financiamiento de 50 millones de dólares. El Fondo del Medio Ambiente (GEF) ya entregó siete millones de dólares. Los restantes 43 millones serán aportados por Ecuador, Bolivia, Brasil, Colombia, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela.
Por otro lado, al menos 4.500 efectivos de la Marina, el Ejército y la Fuerza Aérea brasileñas iniciaron a fines de mayo la Operación Amazonía 2011, un ejercicio de adiestramiento conjunto y simulación de guerra en los canales de los ríos Amazonas y Solimoes, en territorios de los estados de Amapá, Pará, Amazonas y Roraima.
El objetivo del ejercicio militar es mantener la capacidad operativa de las tropas en la región, además de prestar apoyo a las comunidades ribereñas por medio de acciones cívico-sociales. El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Brasil, general de ejército José Carlos de Nardi aseguró que maniobras de esa naturaleza ayudan a los militares a desarrollar nuevos métodos en las áreas de logística y comunicaciones, así como consolidar la operatividad y las doctrinas para el empleo conjunto del cuerpo armado.
El Ministerio de Defensa precisa que este es el noveno ejercicio de su tipo realizado en la región amazónica desde 2002, con el objetivo de perfeccionar el adiestramiento de las fuerzas armadas para actuar de forma coordinada y eficaz en conflictos convencionales en ambiente de selva. Este año prosigue la operación conjunta que abarcará un área de unos 800 mil kilómetros cuadrados en los municipios de Manaus, Sao Gabriel da Cachoeira, Tefé, Coari, Japurá, Fonte Boa, Jutaí y Yauareté.


http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2011082601
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