jueves, 5 de agosto de 2010

VIRGEN DE CHAGUAYA, BOLIVIA (15 DE AGOSTO)


En 1750 una pareja de pastores estaba preocupada por la sequía y de pronto se apareció la Virgen en una luz multicolor en la copa de un árbol.
A la mañana siguiente encontraron en ese árbol la imagen que llevaron a su casa, la cual se convirtió en un lugar de culto.
Los vecinos prometieron construir una Capilla en ese mismo lugar.

El Departamento de Tarija, ubicado al sur de Bolivia en la frontera con las Repúblicas de Argentina y Paraguay, es un hermoso valle formado por pequeñas ciudades y poblados habitados por gente amigable y hospitalaria. Los Valles y el Chaco son sus dos regiones principales.
La mayor parte del departamento es un bello jardín favorecido por la naturaleza, en el que se conjugan poesía, canto, danza y diversas fragancias de violetas, jazmines, amancayas, azucenas y dalias. Ríos de cristalinas aguas surcan sus praderas y frondosos árboles protegen con sus sombras los grandes sembradíos.
Chaguaya es una pequeña ciudad del suroeste de Tarija, 60 km al sur de la ciudad de San Bernardo de Tarija. En Chaguayase encuentra el Santuario de la “VIRGEN DE CHAGUAYA.
El nombre de "
chaguaya" o "chaguayana" deriva de alguna voz quechua o aymara que significa "ordeñar leche para un fin doméstico o comercial". Se dice que en ése lugar se acostumbraba ordeñar auquénidos para vender su leche.

LA APARICIÓN 
Según una tradición de 1750, se sabe que una pareja de pastores volvía de su trabajo, comentando la triste situación por la sequía de ese año. La única salvación de los cultivos y de los animales, serían unas lluvias. Se hizo de noche y la pareja apuraba el paso con sus ovejas y cabras.
De pronto, ambos divisaron, no muy lejos, un resplandor; curiosos se detuvieron para luego dirigirse hacia la luz. Conforme se acercaban, la luz se hacía multicolor y los rayos se entrelazaban dando una visión maravillosa.
Ambos quedaron absortos contemplando este juego de luces que en forma paulatina dio paso a una bella imagen de la Virgen María en la copa de un árbol (Molle).
Cayeron de rodillas y besando el suelo exclamaban:
“Virgencita mía”…”Bendito sea Dios”, al levantar la cabeza vieron que la imagen ya no estaba.
El día siguiente, con las primeras luces del alba, fueron al lugar de la aparición: allá estaba la Imagen, 
se la llevaron a su rancho colocándola en un lugar preferencia. Una vez que los vecinos se anoticiaron acudieron a la casa para venerar a la Santísima Virgen, pero se encontraron con la sorpresa de que la imagen había desaparecido.
Rápidamente todos fueron al lugar de la aparición, en efecto la Imagen reposaba en el frondoso árbol, envuelta en un hermoso rayo de luz. De rodillas oraron toda la noche y se fueron sumando otros lugareños con antorchas y hogueras, acompañando a la bella Señora y le prometieron construir una Capilla en ese mismo lugar.
Al amanecer del otro día los pobladores levantaron la primera Capilla donde se veneró la Sagrada Imagen de la “VIRGEN DECHAGUAYA.
Después de unos años en 1980 se construyó el actual santuario y fue declarado por la Santa Sede Basílica.
El 23 de julio la VIRGEN DE CHAGUAYA fue proclamada patrona de Tarija. 
Desde entonces su fiesta es el 15 de agosto y las romerías se realizan constantemente desde el 15 de agosto al 6 de septiembre. Las peregrinaciones, generalmente se hacen a pie, según las promesas que hacen.
LA PEREGRINACIÓN 
Anualmente en Bolivia, entre el 15 de Agosto y el 14 de Septiembre se realiza la peregrinación al Santuario de la Virgen de Chaguaya, en la que muchos fieles van hasta el lugar caminando desde Tarija y pueblos cercanos.
En todos los tiempos del acontecer chapaco, ayer, hoy y siempre, los tarijeños que vive en su tierra o los que emigraron en busca de fuentes de trabajo hacia el sur de la Argentina y también sus descendientes, se reúnen y cumplen todos los años su promesa a la Virgencita de Chaguaya.
Una interminable columna de miles de creyentes, entre el quince de agosto y el catorce de septiembre, inician su caminata desde la ciudad, pertrechados sus integrantes con una mochila o un bolso con provisiones, una frazada ojotas o calzados, dispuestos a enfrentar el largo y agotador recorrido de sesenta kilómetros.
La larga estela de devoción y de fe trepa, baja y se pierde entre los vericuetos del valle chapaco cercado de molles, churquis guayabos y sauces, caminando toda la noche para acercar su esperanza y su promesa hasta el santuario que cobija a la pequeña y dulce imagen.
La agotadora experiencia física se diluye y se retempla al amanecer o en las horas de la mañana del siguiente día cuando los exhaustos caminantes perciben desde lejos el tañer de las campanas del santuario y al llegar hasta él con el alma henchida de gozo, las fuerzas agotadas y los pies lacerados, para escuchar la misa y hacerse 'pisar' con la Virgen del Valle. 
Esa es la promesa de los tarijeños, desprovista de otro interés. Incluso de todos aquellos que por su edad o condición física llegan a Chaguaya utilizando cualquier medio de transporte.
Es sólo el espíritu de un pueblo bueno, el fervor católico amasado con el sano ajetreo de sus tradiciones y el condicionamiento humano prendido a una identidad de vida siempre respetada, lo que sigue haciendo posible esta hermosa expresión de fervor desvinculada de todo aderezo vacuo que signa al mundo de hoy.
EL SANTUARIO 
El pintoresco lugar se encuentra al pie de una loma o elevación de tierra, por donde pasa el río Camacho y dos quebradas de agua que corren una desde el abra de Rosillas y otra d el Panteón.


En el pueblo existe actualmente un templo de figura imponente que se aprecia desde larga distancia antes de llegar y que reemplaza a dos que existían anteriormente y que fueron demolidos. La iglesia está construida en bloques de barro y revestida con piedras.
En la parte frontal del templo existe un amplio atrio y escalinatas. En el interior grandes arcos y una media bóveda coronan el espacio superior y en los muros laterales grandes ventanales proyectan la luz natural hacia el interior.





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